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Aprendiendo a servir como los discípulos de Jesús

 

Los Voluntarios Católicos de la Florida
ofrecen un año de labor a la Iglesia

 

Angelique Ruhi-López
La Voz Católica

 

La abogada de inmigración Neelima Dandamudi, de St. Louis, Missouri, ha dedicado un año  a los Voluntarios Católicos en la Florida, y lleva a cabo su servicio en la Oficina de Servicios Legales de Caridades Católicas, en Miami. Angelique Ruhí-López

La abogada Neelima Dandamudi ha dedicado un año de su vida a defender a los inmigrantes en Miami a través de la organización Voluntarios Católicos de la Florida (Catholic Volunteers in Florida, o CVIF, por su sigla en inglés). Pero Dandamudi, de 27 años de edad, no es ni católica ni de la Florida: viene de St. Louis, Missouri, y es hindú.

“Estaba buscando un trabajo después de graduarme de la escuela de leyes, cuando a una amiga de la familia le diagnosticaron cáncer del seno en su tercera fase”, explicó Dandamudi. “Vi a los Voluntarios Católicos en internet, y decidí que era lo que teníaa que hacer en este momento. Me ofrecieron un puesto en la Oficina de Servicios Legales de Caridades Católicas de Miami, y me agradó el hecho que sea una organización basada en la fe, a pesar de que soy hindú”.

Randolph McGrorty, director ejecutivo de la Oficina de Servicios Legales de Caridades Católicas, dice que es la cuarta vez en los últimos ocho años que han colaborado con CVIF para tener un voluntario a tiempo completo que ayude en la oficina. Trabajar con Dandamudi, según McGrorty, ha sido una experiencia enriquecedora, tanto para los clientes –que no siempre son católicos– como para los empleados de la oficina.

“Trabajar con Neelima ha sido maravilloso porque, al trabajar en inmigración, nuestra misión es una celebración de la diversidad; así que ha sido positivo tener una perspectiva diferente, una perspectiva de una fe como el hinduismo. El beneficio a largo plazo de ser un Voluntario Católico es que la persona puede entrar en contacto con algo muy importante: una vida de servicio y un compromiso con los pobres. Se espera que lleven esto consigo, para que se haga parte de sus carreras y su manera de vivir”.

Pero, ¿qué es CVIF y cual es el propósito de este programa?

El P. Patrick O’Neill, actualmente a cargo de los asuntos ecuménicos e interreligiosos en la Arquidiócesis de Miami, fundó CVIF en 1983, siendo presidente de la Universidad St. Thomas, cuando una joven le preguntó cómo los laicos –y en particular los jóvenes– podían servir a la Iglesia en la Florida. El P. O’Neill se sintió tan motivado por esta pregunta –y por su falta de respuesta en aquel momento– que vio en ella la oportunidad de crear una vía para que los laicos crecieran en su fe y su espiritualidad, al mismo tiempo que ofrecían su servicio y sus talentos de acuerdo al Evangelio.

Más de 20 años después, CVIF sigue ofreciendo esta oportunidad según sus cinco principios: Hacer justicia; practicar una espiritualidad activa; crear un sentido de comunidad; vivir sencillamente, y promover el crecimiento personal. Durante su año de servicio en CVIF, los voluntarios reciben un pequeño estipendio, hospedaje, utilidades y seguro médico, transportación y una beca de AmeriCorps para pagar sus deudas escolares.

“Los voluntarios mismos son la clave del éxito del programa. Son personas de buena voluntad, que genuinamente quieren servir a los demás. De esto se trata el programa”, dijo el P. O’Neill. “Y éstos no son sólo católicos. Puede ser cualquier persona que crea en el espíritu de los Voluntarios Católicos. La vida de Jesús fue toda una bienvenida. Nuestros voluntarios son personas que oyeron la voz de Jesús diciéndoles que lo imiten. No puedes decir que amas a los demás cuando no te ocupas de sus necesidades”, añadió.

Este año, casi 20 voluntarios han sido asignados, según sus talentos y experiencias, a diferentes sitios del estado. Entre ellos están no sólo Dandamudi, sino también Jackie Zarnesky (de Madison, Alabama), que está ayudando en el colegio Morningstar, de Tampa; Crystal Jacobino (de Hudson, Florida), que trabaja como asistenta médica en la Clínica San Juan Bosco, en Miami, y que participa en el programa junto con su novio, Douglas Schwartz (de Long Island, Nueva York), que es judío y enseña biología en la escuela Mons. Edward Pace High School, de Miami Gardens; y también Maggi Caselli, oriunda de Miami y graduada de La Salle High School y de la Universidad Internacional de la Florida (FIU); Caselli colabora con la Oficina de Respeto a la Vida, en la Diócesis de Orlando. Todos ellos se reúnen varias veces durante su año de servicio para desarrollar la comunidad y para compartir retiros y talleres.

“Puedes hacer un año entero de servicio para pensar cuál va a ser tu vocación en la vida”, señaló Richard Galentino, director ejecutivo de CVIF desde el año 2000. Pero ¿es esto realista en el mundo de hoy? “Los discípulos no pensaron si lo que estaban haciendo era realista”, respondió. “Los jóvenes de hoy día pueden oponerse a la cultura imperante y vivir con menos, con la idea de que podemos crear algo mejor para nuestro país. Se necesita de gran esfuerzo y dedicación para crear una nueva cultura, en vez de dejarse formar por la cultura existente. Hacer que los Evangelios se conviertan en parte de sus vidas es lo que puede transformarlos”.

A finales de julio, Dandamudi y los otros voluntarios terminarán su año de servicio. Para Dandamudi, ha sido un reto adaptarse a una tarea en la que, como abogada de inmigración, se ocupa en más de 100 casos a la vez. Una las cosas que ha aprendido es que la doctrina católica se parece mucho a los valores que aprendió de niña.

“Mi trabajo ha sido, cuando menos, abrumador. Hay muchas personas que necesitan ayuda, y no disponemos del tiempo suficiente. Existe una barrera idiomática y cultural. Muchos de mis clientes se muestran agradecidos, y cuando las cosas salen bien [en la corte], me siento satisfecha. Eso compensa por todas las desilusiones”, señaló. “Ha sido una jornada interior,y me ha enseñado lo que no soy y lo que soy. Aprendí que, al igual que todo el mundo, uno piensa que no lo puede lograr, pero aprende que sí puede”.

 

Para más información sobre los Voluntarios Católicos en la Florida, llame al 407-382-7071 o diríjase por correo electrónico a: mailto:volunteer@cvif.org