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Un movimiento con aroma a Dios
y a buen matrimonio

Jaime Padro
Especial para La Voz Católica

“Mi amor, con tanto ajetreo y tanto que hacer, ¿por qué no nos tomamos un fin de semana para Dios y nuestro matrimonio? Deberíamos dedicarnos más tiempo el uno al otro y, quizás, hasta unirnos a un grupo de la Iglesia que promueva esto”, le dice una esposa extenuada a su media naranja. “Mi esposa y yo necesitamos tomarnos unos días para estar juntos y, sencillament,e dedicarnos el uno al otro…”, le dice un cónyuge a un amigo. Para estas parejas existe “Matrimonios en Victoria”, un movimiento con aroma a Dios… y a buen matrimonio. “En “Matrimonios en Victoria”” las parejas se topan con una variedad de aromas espirituales que endulzan la vida matrimonial.

Unos dos años antes de pasar el retiro con “Matrimonios en Victoria” y de hacernos miembros de ese movimiento, mi esposa Ana y yo ya veníamos considerando la idea de tomar un retiro juntos. Añorábamos hacer algo como pareja que nos uniera más el uno al otro y a Dios. Fue entonces cuando el Señor tocó a nuestra puerta: una pareja de “Matrimonios en Victoria” de nuestra parroquia nos invitó a un retiro. Desde ese retiro pudimos gustar, y aún gustamos, de un movimiento católico para matrimonios.

En “Matrimonios en Victoria” se percibe el aroma a incienso de paz y oración que surge de la amistad con Jesús. De hecho, el tema musical del movimiento es la canción “Mi amigo Jesús”, con la cual se comienza cada asamblea. ¿Quiénes somos sin esa amistad? El encuentro o reencuentro con Él en el retiro es, claro está, lo mas crucial y, luego, el encuentro con Él en la oración, cada día de nuestra vida personal y matrimonial, de la mano del movimiento. Las parejas tenemos que caminar juntos, con su amistad.

Con Jesús nos volvemos, dentro del movimiento, hacia Nuestra Señora de la Victoria, con su aroma a rosas multicolores de dulzura, maternidad y protección. Con Cristo, y mediante el maternal cuidado de María, somos victoriosos. Por eso, nuestra consigna en el movimiento es “¡Con Jesús y María… se puede!” Esta frase es clave: nos recuerda diariamente, a cada matrimonio, que ya somos victoriosos como personas y como matrimonio en Cristo y María. ¿Cómo no se va a ser victorioso con Dios de amigo y la excelsa Maestra de la fe como madre?

El siguiente aroma es el olor a lirio de obediencia y fidelidad a Dios y a su Iglesia. Este es un aroma que hace mucha falta en nuestros tiempos difíciles. En el movimiento, tanto en el retiro como en las charlas o discusiones de sus asambleas semanales, no sólo se cita constantemente la Sagrada Escritura, sino también el Catecismo de la Iglesia Católica y documentos oficiales de nuestra Iglesia, así como los documentos del Concilio Vaticano II, las encíclicas, cartas apostólicas, y hasta documentos de nuestros obispos de Estados Unidos. Los charlistas, por ejemplo, pueden referirse a la Escritura y, al momento siguiente, a un numeral del Catecismo. Tampoco faltan citas de Juan Pablo II o hasta amenas anécdotas de santos.

En “Matrimonios en Victoria”, yo mismo he dado charlas de formación sobre el documento Iglesia de Eucaristía y he escuchado a otros enseñando sobre el Concilio Vaticano II y la encíclica Fe y Razón.

“Matrimonios en Victoria” también ofrece un aroma a jazmín de santos. El movimiento tiene una veneración profunda por los santos, a cuyas vidas se hacen constantes referencias. Por ejemplo, se tiene una veneración especial por San Pío de Pietrelcina. No son pocas las reuniones en la parroquia sede del movimiento en Miami –la parroquia de San Agustín, en Coral Gables– donde ha habido asambleas a las que los miembros han asistido específicamente para compartir historias de sus santos preferidos. ¡Y en parejas!

Por último, encontramos el aroma a azucena de unidad matrimonial en obediencia a lo que dice el Señor y su esposa, la Iglesia, acerca de la vida conyugal y familiar. El movimiento ofrece una educación continua sobre cómo ser más atentos, amorosos, cariñosos y serviciales con nuestro cónyuge. ¿Acaso no hace mucha falta esto en los matrimonios?

Continuaremos laborando para que el olor de cada uno de estos surtidos aromáticos llegue a cada rincón de nuestra arquidiócesis; a cada parroquia, ministerio, movimiento, asociación laica u organización católica. Ellos son los aromas del crecimiento bien enraizado de nuestra Iglesia.

Si está interesado en el movimiento ““Matrimonios en Victoria””, diríjase a St. Augustine Catholic Church, 1400 Miller Road, Miami, FL 33146. Tel. 305-661-1648, o en el sitio digital www.saintaugustinechurch.org.

Consultor/Conferencista Organizacional de JP Enterprises
mailto:jpadro@jpenter.com