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“Mi
amor, con tanto ajetreo y tanto que hacer, ¿por qué no nos
tomamos un fin de semana para Dios y nuestro matrimonio?
Deberíamos dedicarnos más tiempo el uno al otro y, quizás, hasta
unirnos a un grupo de la Iglesia que promueva esto”, le dice una
esposa extenuada a su media naranja. “Mi esposa y yo necesitamos
tomarnos unos días para estar juntos y, sencillament,e
dedicarnos el uno al otro…”, le dice un cónyuge a un amigo. Para
estas parejas existe “Matrimonios en Victoria”, un movimiento
con aroma a Dios… y a buen matrimonio. “En “Matrimonios en
Victoria”” las parejas se topan con una variedad de aromas
espirituales que endulzan la vida matrimonial.
Unos dos años antes de pasar el retiro con “Matrimonios en
Victoria” y de hacernos miembros de ese movimiento, mi esposa
Ana y yo ya veníamos considerando la idea de tomar un retiro
juntos. Añorábamos hacer algo como pareja que nos uniera más el
uno al otro y a Dios. Fue entonces cuando el Señor tocó a
nuestra puerta: una pareja de “Matrimonios en Victoria” de
nuestra parroquia nos invitó a un retiro. Desde ese retiro
pudimos gustar, y aún gustamos, de un movimiento católico para
matrimonios.
En
“Matrimonios en Victoria” se percibe el aroma a incienso de paz
y oración que surge de la amistad con Jesús. De hecho, el tema
musical del movimiento es la canción “Mi amigo Jesús”, con la
cual se comienza cada asamblea. ¿Quiénes somos sin esa amistad?
El encuentro o reencuentro con Él en el retiro es, claro está,
lo mas crucial y, luego, el encuentro con Él en la oración, cada
día de nuestra vida personal y matrimonial, de la mano del
movimiento. Las parejas tenemos que caminar juntos, con su
amistad.
Con
Jesús nos volvemos, dentro del movimiento, hacia Nuestra Señora
de la Victoria, con su aroma a rosas multicolores de dulzura,
maternidad y protección. Con Cristo, y mediante el maternal
cuidado de María, somos victoriosos. Por eso, nuestra consigna
en el movimiento es “¡Con Jesús y María… se puede!” Esta frase
es clave: nos recuerda diariamente, a cada matrimonio, que ya
somos victoriosos como personas y como matrimonio en Cristo y
María. ¿Cómo no se va a ser victorioso con Dios de amigo y la
excelsa Maestra de la fe como madre?
El
siguiente aroma es el olor a lirio de obediencia y fidelidad a
Dios y a su Iglesia. Este es un aroma que hace mucha falta en
nuestros tiempos difíciles. En el movimiento, tanto en el retiro
como en las charlas o discusiones de sus asambleas semanales, no
sólo se cita constantemente la Sagrada Escritura, sino también
el Catecismo de la Iglesia Católica y documentos oficiales de
nuestra Iglesia, así como los documentos del Concilio Vaticano
II, las encíclicas, cartas apostólicas, y hasta documentos de
nuestros obispos de Estados Unidos. Los charlistas, por ejemplo,
pueden referirse a la Escritura y, al momento siguiente, a un
numeral del Catecismo. Tampoco faltan citas de Juan Pablo II o
hasta amenas anécdotas de santos.
En
“Matrimonios en Victoria”, yo mismo he dado charlas de formación
sobre el documento Iglesia de Eucaristía y he escuchado a
otros enseñando sobre el Concilio Vaticano II y la encíclica
Fe y Razón.
“Matrimonios en Victoria” también ofrece un aroma a jazmín de
santos. El movimiento tiene una veneración profunda por los
santos, a cuyas vidas se hacen constantes referencias. Por
ejemplo, se tiene una veneración especial por San Pío de
Pietrelcina. No son pocas las reuniones en la parroquia sede del
movimiento en Miami –la parroquia de San Agustín, en Coral
Gables– donde ha habido asambleas a las que los miembros han
asistido específicamente para compartir historias de sus santos
preferidos. ¡Y en parejas!
Por
último, encontramos el aroma a azucena de unidad matrimonial en
obediencia a lo que dice el Señor y su esposa, la Iglesia,
acerca de la vida conyugal y familiar. El movimiento ofrece una
educación continua sobre cómo ser más atentos, amorosos,
cariñosos y serviciales con nuestro cónyuge. ¿Acaso no hace
mucha falta esto en los matrimonios?
Continuaremos laborando para que el olor de cada uno de estos
surtidos aromáticos llegue a cada rincón de nuestra
arquidiócesis; a cada parroquia, ministerio, movimiento,
asociación laica u organización católica. Ellos son los aromas
del crecimiento bien enraizado de nuestra Iglesia.
Si
está interesado en el movimiento ““Matrimonios en Victoria””,
diríjase a St. Augustine Catholic Church, 1400 Miller Road,
Miami, FL 33146. Tel. 305-661-1648, o en el sitio digital
www.saintaugustinechurch.org.
Consultor/Conferencista
Organizacional de JP Enterprises
mailto:jpadro@jpenter.com
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