SU SANTIDAD EL PAPA
 VOZ DEL ARZOBISPO
 ARQUIDIÓCESIS
 CALENDARIO
 MUNDO Y NACIÓN
 AMÉRICA LATINA
 EN LA FLORIDA
 CUBA Y LA DIÁSPORA
 INMIGRACIÓN
 ESPIRITUALIDAD
 ENSEÑAZAS DE
 LA IGLESIA
 REFLEXIONES
 BÍBLICAS
 LETRAS / CINE / ARTE
 EN COMUNIÓN
 QUIENES SOMOS
 ENLACES
 ARCHIVO
 BÚSQUEDA
 PORTADA
 
 

 

De Canadá a México en bicicleta

Misionero laico viaja por la costa oeste para crear conciencia sobre los asuntos de inmigración y los problemas
en la frontera

Angelique Ruhi-López
La Voz Católica

 

El misionero laico West Cosgrove ha emprendido un viaje en bicicleta de Canadá a México para abogar por los inmigrantes. Foto: Cortesía de West Cosgrove.

El misionero laico West Cosgrove tiene una larga jornada que enfrentar y está dispuesto a emprenderla.

El 4 de agosto, Cosgrove, miembro de los Misioneros Laicos de Maryknoll desde 1985, comenzará una jornada en bicicleta a través de la costa oeste, desde Victoria (en Columbia Británica, Canadá) hasta Tijuana, México, para crear conciencia sobre los problemas de la inmigración, especialmente en la frontera entre los Estados Unidos y México.

“Necesitamos que los que tienen fe vean la cuestión de la inmigración desde la perspectiva de la fe”, dijo Cosgrove, explicando el motivo de su jornada. “Quiero que la gente se fije en lo que dicen las Sagradas Escrituras sobre la inmigración, y que esto se convierta en parte del debate nacional sobre cómo ocuparse de los millones de personas que están cruzando la frontera”.

Su trayectoria lo llevará a Portland, Oregon, el sábado 6 de agosto, si el clima lo permite. De ahí, irá a Santa Rosa, California; a la zona de San Francisco y San José; luego, a Los Angeles y San Diego, hasta terminar en Tijuana. Cosgrove aspira a cubrir hasta 70 millas al día en su bicicleta durante la jornada de aproximadamente 1,800 millas. Desea terminar el viaje a finales de agosto, haciendo paradas por el camino para hablar en parroquias y ante grupos católicos sobre la situación que existe en la frontera de Estados Unidos y México.

Su esposa y sus tres hijas –de 24, 21 y 14 años de edad–, lo apoyan en su jornada, ya que juntos, en familia, fueron misioneros laicos en Venezuela.

Actualmente, Cosgrove es fundador y coordinador del Proyecto sobre la Frontera de los Misioneros de Maryknoll en El Paso, Texas, y, al otro lado de la frontera, en Ciudad Juárez, México. Su trabajo, que ha venido realizando durante 10 años, consiste en educar a la población de los Estados Unidos sobre los problemas que existen en la frontera. Realiza esta labor mediante lo que él llama “la educación por la experiencia”: viajes de inmersión a El Paso, Texas y, cruzando la frontera, a Ciudad Juárez, México, tomando las universidades y las parroquias de Estados Unidos como fuentes para obtener experiencia de primera mano sobre los problemas de los inmigrantes, como los que trabajan en las maquiladoras, que ellos visitan durante su viaje.

“La semana pasada llevé un grupo de 32 personas a la Casa del Migrante, dirigida por los Padres Escalabrinianos en Ciudad Juárez”, señaló Cosgrove. “Comimos y dormimos ocho personas en un cuarto sin aire acondicionado junto con los inmigrantes centroamericanos. Oímos sus historias sobre el cruce de la frontera, y nos dijeron sus motivos para correr grandes riesgos con el fin de venir a los Estados Unidos. Como es posible suponer, se trata de una experiencia muy fuerte. Es difícil describirla”.

Mediante su viaje, Cosgrove está tratando de recaudar aproximadamente $3,000 a beneficio de los Misioneros Laicos de Maryknoll, una organización de solteros, casados y familias que trabajan junto con las congregaciones de padres, hermanos y religiosas Maryknoll para ayudar a los pobres, los oprimidos y los marginados en 17 países.

Según Cosgrove, el problema de la inmigración ha recibido recientemente mucha más atención de círculos políticos y de la Iglesia Católica, sobre todo a partir de la histórica carta pastoral de los Obispos Católicos de los Estados Unidos y México sobre la inmigración, Juntos en el camino de la esperanza: Ya no somos extranjeros, dada a conocer en 2003.

“Tenemos una frontera quebrantada. Hay más de 10 millones de mexicanos viviendo en los Estados Unidos sin documentos legales, y eso no es nada bueno. En mi opinión, aproximadamente 99 % de estos inmigrantes vienen aquí para encontrar trabajo. Quizás viene uno malo de vez en cuando, pero, mayormente, son personas buenas que trabajan mucho”, indicó Cosgrove, añadiendo: “Analicemos los asuntos de inmigración, la relación entre la inmigración y la política económica, y veamos lo que dice nuestra fe sobre todo esto”.

 

Para más información sobre la jornada de West Cosgrove y el trabajo de los Misioneros Laicos de Maryknoll, visite: http://http://www.maryknoll.org/aware o http://www.friendsacrossborders.org/