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¿Qué
es la “Iglesia de la Cienciología”?
ACI
Hace 75 millones de años, un soberano galáctico llamado Xenu
confinó en la Tierra a los thétanos, malvados espíritus
que hasta nuestros días infectan las psiquis de los hombres,
causando males que sólo pueden curarse con mucho dinero y
sesiones de “clarificación”. Esto, que podría parecer un cuento
de ciencia ficción, no es otra cosa que el postulado de la
Iglesia de la Cienciología, una secta que por medio de amenazas
y extorsiones ha construido un imperio económico, conquistando a
estrellas de Hollywood, empresarios y políticos de todo el mundo.
Todos ellos comparten fama y fortuna, pero, además, un lugar en
la “Iglesia de la Cienciología”.
La noticia
Los seguidores de la secta volvieron a ser noticia recientemente,
con motivo de la negativa del gobierno alemán de permitir que
los miembros de la llamada “Iglesia de la “Iglesia de la
Cienciología” ocupen cargos públicos dentro del poder Ejecutivo
o en partidos políticos.
Una resolución impulsada por el presidente del Comité de
Relaciones Internacionales de la Cámara Baja de Alemania, Ben
Gilman, y el senador Mike Enzi, quiere obligar al gobierno del
canciller Gerhard Schroeder a ceder en su postura, solicitando
la intervención del ex presidente estadounidense Bill Clinton.
La noticia, que ha tenido repercusión en el escenario de la
política internacional, ha vuelto a poner en tela de juicio las
actividades de la secta, que sufrió anteriores percances en
España y Francia, donde tuvo que enfrentar varios juicios, bajo
la acusación de que su verdadero objetivo es el de ganar dinero
mediante la captación de adeptos entre personas con enfermedades
o problemas laborales o psicológicos.
Los orígenes
Según un reporte de La Vanguardia, de Barcelona, la
“doctrina” de la secta surgió en la imaginación de su fundador,
Ron Laffayette Hubbard, un escritor de ciencia ficción que nació
en Nebraska en 1911. Con el fin de captar adeptos, Hubbard
mezcló la fantasía de sus novelas con la realidad.
En su obra más conocida, Dianética: La ciencia moderna de la
salud mental, Hubbard afirma que “nos podemos liberar de
nuestras psicosis si nos enfrentamos a los incidentes
traumáticos o enagramas que bloquean nuestra mente”.
Según Hubbard, liberarse de estas psicosis y enagramas es
muy fácil, pero muy costoso, ya que es necesario someterse a una
“audición” con la ayuda de un “audímetro”, lo cual cuesta hasta
5 mil dólares. Sin embargo, para completar el curso del “camino
de purificación”, es necesario expulsar todos los enagramas
que, a la manera de los llamados traumas freudianos, “son
resultado de los errores cometidos en vidas anteriores”. Hoy,
eliminar todos los traumas del presente y pasado puede costar
más de 80 mil dólares.
Ovejas famosas
Por ello, la campaña proselitista de la “Cienciología” apunta
generalmente a “las ovejas con cascabel” y con dinero. “Si
consigues que las ovejas con cascabel te sigan”, decía Hubbard,
“te seguirán todas”. Así, en 1955 pretendió convencer a Ernest
Hemingway, Orson Welles, John Ford, Pablo Picasso y Walt Disney;
aunque ninguno de ellos aceptó, 40 años después la lista de
sectarios impresionaría a cualquiera. La cantidad de “estrellas”
vinculadas a la secta en los últimos tiempos, evidencia su poder
y capacidad de presión sobre el star-system.
Único objetivo
“Dinero, dinero, dinero. Haz que te lo den, consíguelo. Sea como
sea, haz dinero”. Con estas palabras –siempre según La
Vanguardia– Hubbard habría señalado su principal objetivo.
Para ello, la cúpula de la Cienciología habría creado Sterling
Inc., una ramificación de la secta que chantajeaba a odontólogos
adictos a las drogas hasta que, tiempo después, fue descubierta.
Más adelante, crearon Narconón y Health Med, empresas
internacionales de fachada que servían también para captar y
extorsionar a toxicómanos, con la excusa de proporcionarles un
“tratamiento redentor”.
Frente europeo
Los tratamientos de la Cienciología, sin embargo, no han sido
muy acogidos en Europa, donde destacadas personalidades los han
rechazado. En los últimos años, los ministros de Asuntos
Exteriores de Alemania y Francia, Klaus Kinkel y Hervé de
Charette, compartieron sus posiciones al respecto. El ministro
francés se unió a la “aprensión” de los alemanes hacia la secta,
mientras que Kinkel se refirió a una carta publicada en el
International Herald Tribune, y firmada por una larga lista
de estrellas del especteaculo, en la que la secta se presentaba
como víctima de una persecución similar a la del holocausto
judío.
“La carta es un insulto a las víctimas del nacionalsocialismo”,
afirmó Kinskel.
Los casos de Alemania y Francia son solamente un capítulo en la
guerra psicológica que la Cienciología libra por sobrevivir a su
descrédito ante la opinión pública mundial. Por ahora su
credibilidad parece poder mantenerse… pero no por mucho tiempo.
Parte del contenido de este artículo es cortesía de la Fundación
S.P.E.S, de Buenos Aires, Argentina. El material forma parte de
su curso por e-mail: “El Fenómeno de las Sectas y los NMR”,
auspiciado por el Arzobispado de Buenos Aires. Especial
agradecimiento al Lic. José María Baamonde, Presidente.
mailto:spes@sinectis.com.ar
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