El señor de la música sacra
El órgano y su historia
Bibliografía mínima
Andersen, Poul-Gerhard.
Organ Building and Design. Translated by Joanne Curnutt. London:
Allen & Unwin, 1969.
Ochse, Orpha C. The History of the Organ in the United States.
Bloomington: University of Indiana Press, 1975.
Williams, Peter F. The European Organ, 1450-1850.
London: Batsford, 1966.
Discografía mínima
Glorious Pipes. Deutsche Grammophon. Número de serie 289 476
2491.
Magic! Peter Conte at the Wanamaker Grand Court Organ. Dorian
Recordings.
Número de serie DOR xCD-90308
Midnight at Notre Dame. Deutsche Grammophon. Número de serie 289
474 8162.

Jesús Vega
Especial para La Voz Católica
En
virtud de su antigüedad, el órgano está considerado como una
especie de abuelo entre los muy variados instrumentos que
componen la orquesta. Aunque hay evidencias de ciertos tipos de
órganos primitivos que datan de varios siglos antes de Cristo,
sus antecedentes se remontan mucho más lejos en el tiempo, pero
resulta imposible llegar a una conclusión acerca de su origen.
Sin embargo, la flauta de Pan (también conocida como “dulce”,
siringa o recorder), consistente en una serie de tubos
cerrados cuyo sonido se produce mediante la vibración del labio
y el aire golpeando contra el borde del tubo, nos evidencia ese
principio, y los estudiosos señalan que la lógica evolución de
la misma fue la creación de varios tubos, con un depósito
central de aire, activado mediante la acción de los dedos
abriendo y cerrando los conductos que llevaban este aire a
dichos tubos.
Ahora bien, a fin de garantizar la existencia de aire suficiente
para accionar los tubos, había que insuflarlo dentro del
depósito. De ahí el surgimiento del órgano hidráulico, del cual
existen evidencias que nos llevan a Grecia y Roma en la
Antigüedad, especialmente después del descubrimiento, en 1931,
de restos de un órgano romano (228 de la era cristiana) durante
una excavación en Aquincum, Budapest; y posteriormente el
neumático (el que conocemos en la actualidad),entre los siglos
IX y X.
Evolución
A
grandes rasgos, en la evolución histórica del órgano se
distinguen tres tipos: portátil, positivo y gran órgano. El
portátil es un instrumento de pequeñas dimensiones que puede
transportarse con suma facilidad, sujeto por una correa atada
alrededor del cuello del organista. Fue de gran utilidad en
procesiones debido a su portabilidad. Aunque pasó a jubilación
después del Renacimiento, hoy en día se construyen para la
práctica de la música antigua.
El
positivo, mucho mayor que el portátil, posee más juegos de tubos
y su teclado es más completo y complejo. Se colocaba en el suelo,
directamente, o sobre una mesa. También se podía ubicar sobre un
coche o carro de ruedas, de ser necesario, para participar en
procesiones o cortejos. Sin embargo, corrió la misma suerte que
el portátil, al ser superado por los clavicémbalos, clavicordios
y pianofortes, aunque quedó incorporado como segundo teclado, en
oposición al órgano mayor, entre los órganos de grandes
dimensiones.
La
evolución hacia la construcción del gran órgano fue lenta;
constituyó un gran paso en la historia de este magno instrumento,
y su resultado se manifestó en la creación de nuevos elementos
mecánicos en la transmisión entre las partes de la consola —teclados
y registros, y otros componentes vitales como los “secretos”,
desde donde se acumula y distribuye el aire que hace funcionar
todo el complejo.
Sus
partes
Fuelle: es el elemento que abastece el aire para que “choque”
con los tubos y se produzca el sonido. Actualmente, estos
fuelles se han sustituido por motores eléctricos con enormes
ventiladores.
Fuelle regulador: Es un primer almacén de aire que se encarga de
regularizar la presión de salida del aire mediante un peso que
tiene encima.
Tubos, canales, canalillos: Transportan el aire hacia el secreto.
Secreto: Parte más complicada del órgano (cada maestro tenía su
método particular, y cada órgano tiene su “secreto”). Es donde
se almacena el aire y se distribuye a cada uno de los tubos.
Tiene que estar diseñado de manera que mantenga la presión, no
permitiendo caídas bruscas, y repartiendo la cantidad de aire
apropiada para cada tubo. En órganos grandes, donde puede haber
tubos a varios metros de distancia del secreto, tenían también “secretillos”,
o almacenes secundarios de aire.
Tubos: Los hay de muchos tipos y cada uno tiene un sonido
diferente, en el que entra en juego la forma, el material, la
producción del sonido, la terminación, la longitud, la presión
del aire, etc. Cada conjunto de tubos necesarios para dotar a
cada nota del teclado de su sonido particular, se llama registro,
y recibe un nombre descriptivo del timbre del sonido. Mediante
tiradores o botones se pueden hacer sonar registros individuales
o cualquier combinación de ellos, de manera que. al pulsar una
sola tecla, pueden estar sonando entre uno y veinte tubos
simultáneamente.
Los
más famosos y antiguos del mundo
Según los expertos, el órgano de tubos mayor del mundo está
ubicado en el auditorio del Salón de Convenciones de Atlantic
City, aunque gran parte del mismo ha dejado de funcionar, y sólo
tiene unos cuantos tubos de mayores dimensiones que el también
famoso Grand Court Organ Wanamaker, de la tienda Lord & Taylor,
de Filadelfia, el cual sí permanece en perfecto estado. Por su
parte, el órgano de iglesia de mayores dimensiones está en la
Primera Iglesia Congregacional de Los Ángeles; seguido por el
existente en la Capilla Cadet, en West Point, Nueva York.
Asimismo, el órgano que ocupa el primer lugar en Europa es el de
la Catedral de Passau, en Alemania, compitiendo con el de la
Catedral de Riga, en Latvia, construido en 1883.
Finalmente, los estudiosos coinciden generalmente en que el
órgano más antiguo del mundo se construyó en 1390, en la
localidad de Sion, Suiza, utilizando tubos de bambú procedentes
de Filipinas. Le sigue el órgano de la iglesia protestante de
San Andrés, en Ostönnen (Westfalia), que data aproximadamente de
1430.

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