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R E F L E X I O N E S   C A T Ó L I C A S
S O B R E   L A   B I B L I A

Arquidiócesis de Miami
Ministerio de formación cristiana

 

 

2 de octubre de 2005
27o Domingo del Tiempo Ordinario [Ciclo A]

Lectura del Evangelio según San Mateo 21:33-43
En aquel tiempo, dijo Jesús a los sumos sacerdotes y a los senadores del pueblo: “Escuchen este otro ejemplo: Había un dueño de casa que plantó una viña, le puso cerca, cavó un lagar, levantó una torre, la alquiló a unos trabajadores y se fue a un país lejano. Cuando llegó el tiempo de la vendimia el dueño mandó a sus sirvientes donde los trabajadores para que cobraran su parte de la cosecha.  Pero los trabajadores atacaron a los enviados, apalearon a uno, mataron a otro, y a otro lo apedrearon. El propietario volvió a enviar a otros servidores, más numerosos que la primera vez, pero los trataron de la misma manera. Por último envió a su hijo, pensando: ‘Respetarán a mi hijo’.  Pero los trabajadores, al ver al hijo, se dijeron: ‘Este es el heredero; matémoslo y nos quedaremos con su herencia’. Lo tomaron, pues, lo echaron fuera de la viña y lo mataron. Ahora bien, cuando venga el dueño de la viña, ¿qué hará con ellos?”  Los oyentes de Jesús le contestaron: “Hará morir sin compasión a esa gente tan mala, y arrendará la viña a otros que le paguen a su debido tiempo”. Jesús agregó: “¿No han leído nunca lo que dice la Escritura? ‘La piedra que los constructores desecharon llegó a ser la piedra principal del edificio. Ésa es la obra del Señor y nos dejó maravillados’.  Por eso les digo que el Reino de los Cielos les será quitado a ustedes para dárselo a gente que rinda frutos”.

Comentario breve:
La parábola de hoy trata del castigo que recibirán los líderes religiosos y políticos de Israel. El texto es rico en alegorías. Por ejemplo: la viña (ver Isaías 5:7) y la torre (Isaías 5:1-2) representan “la casa de Israel”. Los sirvientes fueron los profetas enviados por Dios. La cosecha son las buenas obras que la Alianza entre Yahvé y el pueblo exigían. El salmo 118:22-23 sobre la “piedra principal” era usado por la iglesia primitiva como una profecía de la resurrección de Cristo. La parábola concluye con la promesa de que el Reino de Dios lo recibirán unos trabajadores nuevos quienes sí producirán frutos: los judíos y los gentiles creyentes, la Iglesia de Jesucristo.

Tres ideas importantes de la lectura:

  • Dios es el dueño de la viña que arrendó sus propiedades a los líderes religiosos y políticos de Israel. Ellos no sólo rechazaron a los profetas, sino que mataron al Hijo.

  • La comunidad de Mateo encontró en esta parábola una explicación para la destrucción de Jerusalén por los romanos en el ao 70 A.D.

  • La iglesia primitiva también usaba esta parábola para confirmar que ellos eran “el nuevo pueblo de Dios”.

Para la reflexión:

  1. ¿Qué frutos he producido durante esta tragedia del huracán Katrina? ¿Cómo estoy usando mis dones para ayudar a otros?

  2. Jesús dijo claramente que lo que hiciéramos a uno de sus más pequeños, lo hacíamos a él (Mt 25:40). ¿Cómo creo que la sociedad ha tratado a los más pobres de New Orleans?

 

9 de octubre de 2005
28o Domingo del Tiempo Ordinario [Ciclo A]

Lectura del Evangelio según San Mateo 22:1-14
En aquel tiempo volvió a hablar Jesús en parábolas a los sumos sacerdotes y a los senadores del pueblo, diciendo: “Pasa en el Reino de los Cielos lo que le sucedió a un rey que celebró las bodas de su hijo. Mandó a sus servidores a llamar a los invitados a las bodas, pero éstos no quisieron venir. Por segunda vez despachó a otros criados, con orden de decir a los invitados: ‘Tengo listo el banquete, hice matar terneras y otros animales gordos y todo está a punto; vengan, pues, a las bodas’. Pero ellos no hicieron caso, sino que fueron, unos a sus campos y otros a sus negocios. Los demás tomaron a los criados del rey, los maltrataron y los mataron. El rey se enojó y, enviando a sus tropas, acabó con aquellos asesinos y les incendió la ciudad. Después dijo a sus servidores: ‘El banquete de bodas está preparado, pero los que habían sido invitados no eran dignos. Vayan, pues, a las esquinas de las calles y conviden a la boda a todos los que encuentren’.  Los criados salieron inmediatamente a los caminos y reunieron a todos los que hallaron, malos y buenos, de modo que la sala quedó llena de invitados. El rey entró después a ver a los que estaban sentados a la mesa, y se fijó en un hombre que no estaba vestido con traje de fiesta. Y le dijo: ‘Amigo, ¿cómo entraste aquí sin traje de fiesta?’ Pero el otro se quedó callado. Entonces el rey dijo a sus servidores; ‘Amárrenlo de pies y manos y échenlo fuera, a las tinieblas, donde no hay sino llanto y desesperación. Sepan que muchos son los llamados, pero pocos los escogidos’”.

Comentario breve:
Esta parábola, un tanto misteriosa y dura, aparece solamente en el Evangelio según San Mateo. Es muy parecida a la de los trabajadores de la viña que leímos el domingo pasado. En tiempos de Jesús, el concepto de un banquete de bodas se usaba mucho para describir el Reino de Dios. En esta parábola, el rey y su hijo representan a Dios y a Jesucristo. Los primeros sirvientes enviados por el rey fueron los profetas; el segundo grupo se refería seguramente a Juan Bautista y a Jesús, los cuales no fueron solamente rechazados, sino asesinados. Esta lectura continúa la reiterada denuncia de la negativa de gran parte del pueblo de Israel ante el ofrecimiento del Reino de Dios. Este rechazo explicaba para la comunidad de Mateo por qué la invitación había sido extendida a los paganos y a los pecadores. Sin embargo, la parábola termina aclarando que la condición de pecador o pagano no garantiza la entrada al banquete. Una vez que alguien es invitado por Dios, debe corresponder a esta llamada viviendo coherentemente el mensaje de Jesús.

Tres ideas importantes de la lectura:

  • El “traje de fiesta” es la conversión, el cambio de corazón y de vida indispensables para entrar en el Reino de Dios.

  • Los cristianos que no estén preparados para la fiesta sufrirán la misma suerte que los judíos que rechazaron a Jesús.

  • Ante la negación del pueblo de Israel, las naciones paganas son invitadas a participar del banquete del Reino.

Para la reflexión:

  1. ¿En qué condición está mi “traje de fiesta”?

  2. El traje refleja la manera en que trato y sirvo a los demás. ¿Qué podría hacer esta semana para prepararme mejor para el banquete del Reino?

 

16 de octubre de 2005
29o Domingo del Tiempo Ordinario [Ciclo A]

Lectura del Evangelio según San Mateo 22:15-21
En aquel tiempo, los fariseos se retiraron e hicieron consejo para hacerle decir algo a Jesús de que pudieran acusarlo. Por eso le enviaron discípulos  suyos y algunos partidarios de Herodes. Estos le dijeron: “Maestro, sabemos que hablas siempre con sinceridad y que ense
as el camino de Dios de acuerdo con la más pura verdad; no te preocupas de quién te oye ni te dejas influenciar por él. Danos, pues, tu parecer: ¿está permitido o no, pagar el impuesto al César?”. Jesús comprendió su maldad y les contestó: “Hipócritas, ¿por qué me ponen trampas?  Muéstrenme la moneda con que se paga el impuesto”.  Ellos, pues, mostraron un denario, y Jesús les dijo:  “¿De quién es esta cara y el nombre que está escrito?”  Contestaron: “Del César”*. Entonces Jesús replicó: “Por lo tanto, den al César lo que es del César, y a Dios lo que a Dios corresponde”.

*El emperador Tiberius (14-37 A.D.)

Comentario breve:
La lectura de hoy continúa la larga narración de las disputas entre Jesús y los líderes judíos. Como en los casos anteriores, los fariseos trataban de enredar a Jesús para después poderle condenar, y en esta ocasión hasta causarle problemas con las autoridades romanas. Con gran sabiduría, Jesús pidió una moneda la cual ellos le dieron inmediatamente. El hecho de que los fariseos tuvieran el denario en su posesión hizo que Jesús dijera que eran ellos, y no él, los que aceptaban la vigencia del sistema económico del imperio, y que como líderes religiosos se aprovechaban de las ventajas económicas de la administración romana en Palestina. Si la moneda llevaba impresa la cara del César a él le pertenecían, mientras que aquellos que llevan impresa la imagen de Dios pertenecen sólo a Dios.

Tres ideas importantes de la lectura:

  • La metáfora de la moneda resalta las veces en que los cristianos experimentamos conflicto entre nuestra “ciudadanía” y nuestro bautizo; entre los valores que nos hacen miembros de una nación y los que nos hacen seguidores de Cristo.

  • Los cristianos estamos llamados a balancear nuestras vidas entre la moralidad de nuestra fe y la del mundo secular.

  • Jesús nos pide ser tan fieles a Dios como lo somos pagando las cuentas al gobierno.

Para la reflexión:

  1. ¿He vivido alguna vez el conflicto entre los valores de mi fe y los de mi cultura? ¿Qué pasó?

  2. A la hora de tomar decisiones éticas, ¿sigo el evangelio o lo que me dicen las “voces” a mi alrededor?

 

23 de octubre de 2005
30o Domingo del Tiempo Ordinario [Ciclo A] 

Lectura del Evangelio según san Mateo 22:34-40
En aquel tiempo, los fariseos vieron cómo Jesús había dejado callados a los saduceos y se pusieron de acuerdo para juntarse con él. Uno de ellos, un maestro de la Ley, trató de averiguar su parecer con esta pregunta: “Maestro, ¿cuál es el mandamiento más importante de la Ley?” Jesús le respondió: “‘Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente’. Este es el primero y el más importante de los mandamientos.  Pero hay otro semejante a éste: ‘Amarás a tu prójimo como a ti mismo’. Toda la Ley y los Profetas se fundamentan en estos dos mandamientos”.

Comentario breve:
El Evangelio según San Mateo presenta a Jesús como el nuevo Moisés, el Maestro de la nueva ley. Para Mateo la iglesia era el nuevo Israel, por lo tanto, la ley tenía gran importancia en su comunidad. En el texto de hoy encontramos a los saduceos tratando de lograr lo que sus rivales los fariseos no habían conseguido: ridiculizar a Jesús. Sabiendo que la Ley (5 primeros libros de la Biblia o Pentateuco) contenía alrededor de 613 mandamientos, los saduceos se valieron de un maestro de la ley para hacerle a Jesús una pregunta absurda: ¿cuál es el principal mandamiento? Jesús usa el Deuteronomio 6:5 y el Levítico 19:18 para demostrar su conocimento de la ley y resumirla toda en una síntesis magistral del mandamiento principal.   

Tres ideas importantes de la lectura: 

  • Jesús asoció el mandamiento del amor a Dios con el mandamiento del amor al prójimo, y los presentó como inseparables.

  • La Alianza entre Yahvé y el pueblo de Israel tenía dos dimensiones: la vertical y la horizontal: fidelidad a Dios y cuidado de los pobres y los forasteros.

  • La Alianza les recordaba a los Israelitas que Dios los amaba y que ellos tenían que compartir ese amor con todo el pueblo de Dios.

Para la reflexión:

  1. ¿Cómo trato a los extranjeros y a los pobres? ¿Me sorprendió ver la cara de la pobreza en los Estados Unidos que el huracán Katrina hizo tan evidente?

  2. ¿Puedo hacer algo para aliviar esta terrible pobreza en el país más poderoso del mundo?

 

30 de octubre de 2005
31er. Domingo del Tiempo Ordinario [Ciclo A]

Lectura del Evangelio según san Mateo 23:1-12
En aquel tiempo, Jesús habló al pueblo y a sus discípulos de esta manera: “Los maestros de la Ley y los fariseos ocupan el puesto de Moisés. Hagan y cumplan todo lo que dicen, pero no los imiten, ya que ellos ense
an y no cumplen. Preparan pesadas cargas, muy difíciles de llevar, y las echan sobre las espaldas de la gente, pero ellos ni siquiera levantan un dedo para moverlas. Todo lo hacen para aparentar ante los hombres: por eso hacen muy anchas las cintas de la Ley que llevan colgando, y muy largos los flecos de su manto. Les gusta ocupar los primeros asientos en los banquetes y los principales puestos en las sinagogas; también les gusta que los saluden en las plazas y que la gente les diga: ‘Maestro’. No se dejen llamar ‘Maestro’, porque un solo Maestro tienen ustedes, y todos ustedes son hermanos.  Tampoco deben decirle ‘Padre’ a nadie en la tierra, porque un solo Padre tienen: el que está en el cielo. Ni deben hacerse llamar ‘Jefe’, porque para ustedes Cristo es el jefe único. Que el más grande de ustedes se haga servidor de los demás.  Porque el que se hace grande será rebajado y el que se humilla será engrandecido”.

Comentario breve:
Las confrontaciones entre Jesús y sus oponentes alcanzan su climax en el capítulo 23 del Evangelio según Mateo. Los versículos que leemos hoy contienen un aviso para los que seguían a Jesús: escuchen lo que los líderes religiosos dicen, pero no hagan lo que ellos hacen, pues sus comportamientos traicionan sus palabras. El texto también revela los graves conflictos que existían entre los judíos fariseos y la comunidad de Mateo cuando su evangelio fue escrito. El pasaje no es solamente una crítica al comportamiento de los fariseos, sino una exhortación a todos los cristianos a no creerse mejores que los demás y a vigilar sus actitudes y comportamientos. En tiempo de Jesús, los títulos de “Maestro” (rabino), “Padre”, y ”Jefe” eran usados para dirigirse a los escribas y fariseos. Jesús critica el espíritu de superioridad que demostraban los que aceptaban esos títulos.

Tres ideas importantes de la lectura:

  • Jesús criticó severamente a los que practicaban actos piadosos para ganar la reputación de personas religiosas.

  • Los líderes de la Iglesia deben asumir su vocación de servidores de sus hermanos.

  • Los cristianos deben resistir la tentación de creerse superiores a los demás.

Para la reflexión personal o comunitaria:

  1. ¿Trato de hacerme el importante en mi comunidad parroquial? ¿Qué puedo aprender de la lectura de hoy?

  2. ¿He tratado alguna vez a mis hermanos y hermanas como si fueran “menores de edad”? ¿Me creo mejor o superior a ellos?