Programa de educación asiste a hijos de trabajadores agrícolas

Marcela Cortés
/ EFE
Los niños y jóvenes cuyos padres trabajan en labores agrícolas y
deben desplazarse de un lugar a otro durante el año, tienen la
posibilidad de seguir con sus estudios mediante un programa
federal, que en 2004 benefició a más de 800,000 menores.
El Programa de Educación Migratorio (MEP), del Departamento de
Educación, pretende mejorar las posibilidades de acceso al
sistema educativo, desde preescolar hasta secundaria, de miles
de niños y jóvenes en su mayoría hispanos, que deben ir adonde
haya trabajo para sus padres.
“Con este programa tratamos de contribuir a la continuidad de la
educación de los hijos de trabajadores que llevan a cabo labores
en las que deben emigrar de un estado a otro durante el año,
porque es importante que puedan continuar con el proceso de
aprendizaje”, explicó Francisco García, director de la Oficina
de Educación Migratoria (OME), a cargo el proyecto.
Según explicaron las autoridades, la iniciativa busca disminuir
la deserción escolar entre estos menores y ayudarles a superar
las barreras culturales y de lenguaje, de modo que esto les
permita obtener una educación similar a la de los niños que no
están sometidos a ese estilo de vida.
“¿De qué nos sirve que un niño empiece su escuela en Texas, si
sus papás se van luego a trabajar a Idaho y no puede continuar
sus estudios ahí, y a fin de año no le van a tomar en cuenta los
créditos que ya ha aprobado?”, señaló García sobre el proyecto,
que fue creado en 1966.
En el programa, que en el año escolar de 2004 benefició al menos
a 865,000 menores, sólo pueden participar hijos de trabajadores
de industrias que deben cambiar periódicamente, en menos de tres
años, de residencia por exigencias propias de su trabajo.
Por medio de tutorías para los menores y asistencia para los
padres, el programa da seguimiento a los estudiantes inscritos,
para que éstos no se atrasen o pierdan los créditos escolares
aprobados en cada período o localidad en que residan.
A través del número gratuito de la Oficina de Educación
Migratoria (1-800-234-8848) se puede obtener información sobre
los requisitos y el proceso de inscripción de los alumnos,
explicó el funcionario.
Las autoridades recomiendan llamar a esta línea telefónica o
acudir a las escuelas locales, para inscribir a los niños en el
programa.
De acuerdo a García, si bien existen algunos requisitos de
inscripción, éstos tienen que ver con las actividades laborales
a las que se dedican los padres, y no con el status legal
de los estudiantes, que no es un impedimento para participar en
el programa.
“Las leyes de este país garantizan que todos los niños, sin
importar su status legal, acudan a la escuela para que
tengan un mejor futuro, y nuestro negocio es la educación”, dijo
García.
Y con el fin de que estos niños tengan mayores posibilidades de
permanecer en el sistema educativo, la Oficina de Educación
Migratoria implementa además otros proyectos que buscan
complementar los esfuerzos realizados a través del MEP.
Uno de ellos es el Programa de Educación Preescolar (Migrant
Head Start), una iniciativa a nivel nacional dirigida a los
niños, entre tres y cinco años, de estas familias, que pretende
prepararlos para ingresar en la escuela primaria.
Asimismo, OME cuenta con un Programa de Equivalencia de
Educación Secundaria (HEP) que asiste a los trabajadores
agrícolas, y a sus hijos mayores de 16 años que quieran aprobar
el curso de Equivalencia de Secundaria (GED) mientras se
desplazan de una zona a otra por razones de trabajo.
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