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Presentan para toda América
el Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia
Vicente Fox, presidente de México, inaugura el evento
Entre el 20 y el 22 de noviembre de 2005 fue presentado en la
Ciudad de México, para todo el continente americano, el
Compendio de la doctrina social de la Iglesia, síntesis
orgánica del pensamiento cristiano sobre todos los aspectos de
la vida social, económica, política, cultural y sobre las
relaciones internacionales.
El Compendio es fruto de seis años de trabajos realizados por el
Pontificio Consejo Justicia y Paz por encargo del Papa Juan
Pablo II. En su confección participaron teólogos, sociólogos,
antropólogos, economistas, políticos, expertos en relaciones
internacionales y los propios miembros del Pontificio Consejo.
El Seminario Continental para América fue organizado por
Justicia y Paz, el Instituto Mexicano de la Doctrina Social
Cristiana (IMDOSOC) y la Arquidiócesis de México, y comenzó a
los pies de la Virgen de Guadalupe, Patrona de América, con una
solemne concelebración eucarística en su Basílica, a las 6 p.m.
del domingo 20 de noviembre, fiesta de Cristo Rey del Universo,
bajo la presidencia del Cardenal Renato Rafael Martino,
presidente del Pontificio Consejo Justicia y Paz, y con la
participación de 10 cardenales del continente, más de una
veintena de arzobispos y obispos, decenas de sacerdotes y casi
un centenar de laicos comprometidos en el estudio, difusión y
creación de la doctrina social de la Iglesia.
El lunes 21 de noviembre, en el Salón Terraza del Hotel Camino
Real de la Ciudad de México, fueron inauguradas las sesiones de
trabajo con las palabras de Vicente Fox, presidente de la
república, quien valoró altamente el aporte de la Iglesia al
desarrollo moral, espiritual y material de la nación.
Fox señaló que el Compendio podrá ser de gran utilidad para
América Latina en los tiempos actuales, en los que el
terrorismo, la injusticia, la pobreza y la violación de los
derechos humanos parecieran imponer su ley entre los pueblos. El
mandatario destacó la importancia de las iglesias para llevar
adelante la “poderosa ofensiva de espiritualidad” que necesita
el mundo actual.
“Los invito”, dijo Fox Quesada, “a que continúen brindando el
apoyo moral y, sobre todo, sigan promoviendo esa ética y el
sentido de la solidaridad”.
A esta la sesión inaugural asistieron 1,500 invitados, los
ministros de Gobernación, de Desarrollo Social y del Trabajo,
así como el gobernador de la Ciudad de México y el nuncio
apostólico.
A lo largo de los dos días de trabajo, los ponentes presentaron
diferentes facetas del Compendio, que abarcaron su valor y
significado (Cardenal Renato Martino), su relación con el
desarrollo social (Lic. Josefina Vázquez Mota, ministra para el
Desarrollo Social de México), su significación en el contexto
eclesial y social de América (Cardenal Marc Ouellet, Arzobispo
de Québec), su relación con América y la comunidad internacional
(José Antonio Ocampo, subsecretario general del Departamento de
Asuntos Económicos y Sociales de la ONU), con la realidad
socioeconómica de América (Agustín Carstens, subdirector gerente
del Fondo Monetario Internacional (FMI), con la realidad
sociopolítica de América (Raúl Estrada Oyuela, representante
especial para Asuntos Internacionales de la Cancillería
Argentina), con la familia y la situación de América (Cardenal
Alfonso López Trujillo, presidente del Pontificio Consejo para
la Familia), con la realidad de las finanzas internacionales en
América (Enrique Iglesias, secretario general de la Comunidad
Iberoamericana), con el compromiso de los laicos en América
(Carl A. Anderson, Caballero Supremo de la Orden de los
Caballeros de Colón), con las perspectivas pastorales en América
(M ons. Aldo di Cillio Pagotto, presidente de la Comisión de
Pastoral Social de la Conferencia de Obispos Católicos de Brasil),
y con las perspectivas de compromiso de las Iglesias locales.
El Compendio de la doctrina social de la Iglesia ha sido
presentado a toda América. Ahora es preciso estudiarlo en cada
una de nuestras naciones, diócesis y comunidades, de modo que
este reservorio de pensamiento cristiano sobre el mundo de la
economía, la política, la cultura y la sociedad pueda ir pasando
de la teoría y la esperanza a la experiencia y la vida concreta
de nuestros países.
El Compendio y Cuba
En la presentación participaron, por Cuba, el Cardenal Jaime
Ortega y Alamino, Arzobispo de La Habana, y el autor de este
artículo, de la Diócesis de Pinar del Río.
Asistieron también otros cubanos de nacimiento, en
representación de sus respectivos países de residencia o
instituciones: Mons. Pablo Varela, Obispo Auxiliar de Panama;
Nazario Vivero y su esposa, por la Conferencia Episcopal de
Venezuela, y la profesora María Teresa Gastón, de la Universidad
de Creighton (Nebraska, Estados Unidos.)
Cuba, en el nacimiento de los tiempos nuevos, necesita más que
nunca esta fuente de inspiración cristiana, que pudiera abrir
para todos, creyentes o no, perspectivas verdaderamente nuevas,
luego de haber experimentado, para bien y para mal, los dos
sistemas sociales que ha vivido el mundo en el pasado siglo XX.
La nación que vive en la isla y también en la diáspora debe
aplicarse al estudio y la puesta en práctica de este
Compendio de la doctrina social de la Iglesia. Me atrevo a
hacer una sugerencia fraterna a los hermanos de la emigración y
el exilio: ¿No sería bueno comenzar las Semanas Sociales
Católicas de la Diáspora con la presentación y el estudio de
este reservorio del evangelio social, para que la nación estudie
toda ella, desde cualquier orilla donde viva, estos principios
que de seguro servirán de cimiento para la reconstrucción de la
patria? ¿No sería ésta una buena base ética y espiritual para
fundamentar sobre roca, y no sobre arena, el consenso
indispensable para todos los cubanos?
Deseamos y esperamos que el estudio y la aplicación sistemática,
permanente e integral de las enseñanzas sociales de la Iglesia,
sintetizadas en este Compendio, auténtica obra de
consulta e inspiración para todos los hombres y mujeres de buena
voluntad, sea para la Iglesia católica, en Cuba y en toda
América, una tarea verdaderamente priorizada y que mueva al
entusiasmo.
Director de la
Revista Vitral
Miembro de la Comisión Pontificia de Justicia y Paz
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