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Las personas con problemas de salud que necesitan una luz de esperanza, pueden encontrar la atención que buscan en la Clínica Luz del Mundo, de Oakland Park. La Clínica Luz del Mundo fue fundada en 1989 por el cardiólogo Erwin M. Vásquez, junto con otros médicos hispanos y sacerdotes, como un ministerio de la parroquia San Isidro, de Pompano Beach, para proveer atención médica gratuita a las familias inmigrantes de la parroquia. Durante los últimos 16 años, la clínica ha crecido y ha aumentado sus servicios, tales como medicina general, pediatría, ginecología, cardiología, nefrología, neuropsicología y nutrición para aquellos que no tienen seguro médico. “La clínica está abierta a todos, y aunque está basada en la fe, está abierto a todo credo. Se ocupa de cualquier necesidad, sin importar la religión ni el idioma”, indicó el Dr. Richard Johnson, un dermatólogo que ha donado su tiempo a la clínica durante siete años. “Aquí, los pacientes obtienen acceso rápido a nuestras facilidades. Les dedicamos nuestro tiempo para evaluar sus necesidades. La única meta es ayudar al paciente”. Cinco médicos trabajan voluntariamente en la clínica, aunque hay otros especialistas en la comunidad a los cuales los pacientes pueden ser referidos, y que proveen sus servicios gratuitamente o a un costo reducido. Además, de 90 a 100 voluntarios apoyan el trabajo que realiza la clínica. “Estoy avergonzada de que he vivido en este vecindario y no sabía o no me daba cuenta de cuántas personas dejaban de recibir atención medica”, señaló Sandy Lozano, directora de la Clínica Luz del Mundo desde 2001. “Estoy asombrada de la cantidad de personas que en nuestros propios barrios carecen de seguro y no conocen la importancia de la atención médica preventativa. Los capacitamos al darles información médica a su nivel y en su idioma”, explicó, añadiendo que aunque los pacientes no pagan, sus abrazos –y ocasionalmente, sus pastelitos y postres– demuestran su agradecimiento. La comunidad tiene conocimiento de la existencia de la clínica por vía oral y por medio de eventos mensuales para promover la clínica y la salud. “Gracias a Dios y al Dr. Vásquez, hoy estoy vivo y me siento bien”, dijo Luís Zúñiga, que fue a la clínica por primera vez en 1994 y fue operado en 1996 de una válvula del corazón que no le estaba funcionando. “Antes estaba prácticamente muerto. No dormía bien. No comía bien. No podía caminar. Es una maravilla. Sigo viviendo hasta que Dios quiera”. Un medico premiadoEn octubre, la labor del Dr. Vásquez en la clínica y su trabajo en la comunidad fueron reconocidos con el Saint Luke Humanitarian Award, un premio humanitario otorgado por la Sociedad San Lucas, un grupo ecuménico local de médicos creyentes que se dedica, entre otros proyectos, a incrementar el acceso de los pobres a la atención médica. “Cuando me dan un premio, no me lo dan a mí solo. No es para mí”, dijo el Dr. Vásquez. “Lo utilizo para continuar la misión. Estas cosas no me llenan a mí. Esto es secundario. Lo más importante es que hemos abierto acceso medico a personas que no lo tenían anteriormente”, señaló. “Nos permite encontrar a tiempo la solución de problemas agudos y crónicos. Hay que darle al paciente esperanza y fe. La medicina no es sólo una profesión. Es una misión”, afirmó el Dr. Vásquez, que vino a los Estados Unidos de Venezuela en 1970 y empezó a ejercer la medicina aquí, en 1979. El cardiólogo también ha ganado otros premios por su servicio comunitario, incluyendo el premio Pro Ecclesia et Pontifice, conferido por el Papa Juan Pablo II en el año 2000. “Mi corazón sangra porque quiero hacer más. Quiero que la clínica funcione independientemente. No quiero tener que preocuparme de si no podemos pagar la renta el mes que viene”, indicó el Dr. Vásquez, que, junto con su esposa Elaine, también apoya otras obras, como Vásquez Family Foundation, creada por ellos para ayudar a los ancianos del condado Broward. La clínica, que ayuda a mas de 13,000 personas anualmente, depende solamente de donaciones y no recibe fondos del gobierno. “No se necesita una ‘Wilma’ o una ‘Katrina’ para dejarnos saber que hay gente pobre en el mundo. Quiero que disminuya el número de personas pobres. Deseo que su cuidado médico y la prevención de problemas de salud les haga la vida más fácil. Quiero llegar a todos los necesitados y llevarlos a una vida mejor”. La Clínica Luz del Mundo necesita donaciones monetarias, al igual que artículos clínicos (medicinas, papel higiénico, papel para las mesas de examen, guantes, gabinetes para guardar medicinas), artículos de oficina (como computadoras) y artículos de limpieza. Para más información, llamar a la clínica al 954-563-9876.
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