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Cuando María Torres cumplió 10 años, su padre le regaló un cake en forma de crucero, ya que a la joven le encantaba viajar. Su pasión siempre fue trabajar en la industria de turismo, pero decidió hacerlo en exportaciones e importaciones. Después de que a Torres se le diagnosticó cáncer del seno en noviembre de 2002 y de someterse a seis meses de quimioterapia y radiación, perdió su trabajo y, sin saber en dónde buscar otro, empezó a reconsiderar su profesión. “Me despertaba cada mañana y rezaba: Por favor, Señor, guíame hoy. Por mi salud, no puedo permanecer en una profesión tan estresante”, señaló Torres. Y encontró el apoyo que necesitaba en el ministerio Back on Track Net, un grupo de apoyo en la búsqueda de trabajo que funciona en la Parroquia St. John Neumann. “El apoyo que encontré aquí fue increíble, un acrecentamiento espiritual y profesional. Cuando necesito apoyo, regreso a las reuniones. Trato de asistir con tanta frecuencia como me es posible”, explicó Torres, que con la ayuda del grupo encontró un trabajo en lo que siempre le ha interesado: el turismo.
“Ahora estoy trabajando a mitad de tiempo en una línea de cruceros, y me encanta”, dijo. “Me gustaría encontrar un trabajo a tiempo completo en turismo, o hasta en la industria de la salud, ya que mi enfermedad me ha permitido entender y apoyar a aquellos que están pasando por lo mismo que yo experimenté”, añadió. Torres es sólo una de los cientos de miembros de Back on Track Net cuyas vidas han cambiado gracias a los servicios del ministerio. El grupo fue fundado por Felipe Gómez y Arturo Rodríguez, que, junto con otros miembros de su grupo de oración en St. John Neumann, perdieron sus trabajos entre 2001 y 2002, durante una temporada de cambios y retos en el mercado local de empleos. Aunque ya había existido un ministerio de empleos en la parroquia durante 15 años, este grupo de 5 o 6 feligreses decidió que era necesario no sólo ayudarse a buscar trabajos, sino también apoyarse mutuamente, de modo práctico y espiritual. “De allí nació la necesidad de crear este grupo después de la tremenda crisis de desempleo”, explicó Felipe Gómez, líder del ministerio. “El sufrimiento de perder un empleo se compara con la muerte de un ser querido. Empezamos a reunirnos para crear una red de apoyo y para ayudarnos mutuamente durante este proceso”. Actualmente, el grupo, del cual han formado parte más de 350 personas desde su inicio, se reúne el la parroquia cada jueves para oír charlas de motivación, hablar con reclutadores profesionales y reflexionar sobre la espiritualidad. También se ofrecen talleres para pasar entrevistas y para mejorar el currículo, al igual que una página Web con un listado de trabajos disponibles. Más de 40 por ciento de sus miembros ha encontrado trabajo. “El propósito es atraer a la gente a Jesús, al ofrecerles charlas prácticas y espirituales. Les estamos ofreciendo esperanza y dignidad, algo que se pierde cuando se pierde el trabajo. Queremos que la gente se sienta respetada. El ingrediente clave es la fe. No habrá seguridad en los trabajos, pero sí tenemos seguridad en Dios”, indicó Gómez. En una reunión de este grupo realizada en enero, asistieron casi 20 personas –algunas que han sido miembros desde su inicio y siguen asistiendo por el apoyo profesional y espiritual que se les ofrece, y otras que venían por primera vez para conocer los servicios que ofrece el grupo. El charlista de esta reunión, Mauricio Zúñiga, de St. John Neumann, compartió con los asistentes la experiencia de haber perdido un lucrativo empleo durante la enfermedad y el fallecimiento de su padre. “Lo tenía todo y lo perdí todo”, relató Zúñiga durante su charla. “Me habían nombrado el Ejecutivo del Año y salí en una revista colombiana, pero estaba en bancarrota espiritual. Perdí el trabajo y me afectó económica y espiritualmente. Lo que hice durante esos cinco meses de desempleo fue analizarme a mí mismo espiritualmente. Tenía que convertir mi miedo en fe. Entregué mi vida y mi voluntad a Dios y le pregunté: ¿qué tienes planeado para mí?” Zúñiga ofreció su consejo para encontrar equilibrio durante tiempos difíciles, cómo emplear el tiempo para decidir cómo mejorar las siete áreas más importantes de la vida personal: el área espiritual, la mental, la física, la financiera, la profesional, la familiar y la social. “No pierden la esperanza, ya sea si están desempleados y en busca de trabajo, o si tiene trabajo pero están buscando uno mejor”, concluyó Zúñiga. “Hay esperanza y estabilidad. Actúen. El mensaje más importante es que Dios te ama y no estás solo. Este mensaje de esperanza ha sido tan fructífero, que Back on Track Net está ofreciendo sus servicios y su entrenamiento para que líderes de otras parroquias de la Arquidiócesis establezcan grupos parecidos. Las parroquias St. Louis y Our Lady of Lourdes, entre otras, han expresado interés en iniciar dichos grupos. “Hemos mantenido este grupo vivo, y sabemos que el Señor nos mantuvo en el desierto por esta razón”, dijo Arturo Rodríguez, líder del ministerio y que ha perdido el empleo en dos ocasiones. “La pregunta que se debe hacer es: Señor, ¿donde me quieres ahora? La meta es la de hacer coincidir la voluntad de Dios con tu pasión. Dios te dice cuál es Su voluntad para ti. Él te guía para que encuentres tu pasión. Nosotros estamos aquí para ayudar a que cada uno encuentre su pasión”.
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