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La Parroquia San Joaquín
fomenta la solidaridad entre los jóvenes

Max Barbosa
Especial para La Voz Católica

Miembros del grupo juvenil de la Parroquia San Joaquín con el P. Francisco Villaverde, OP. Foto: Max Barbosa.

Los miembros del Ministerio Juvenil de la parroquia San Joaquín se sienten inmersos en la fe en Jesucristo como integrantes de una comunidad humilde, laboriosa, tenaz y solidaria.

Desde hace veinticinco años –su apertura fue el 1º de marzo de 1980–, dicha iglesia satisface las necesidades espirituales de alrededor de 3,000 familias católicas. El P. Emilio Martín fue su primer párroco. En el presente, dicha responsabilidad recae en el P. Jesús Joaquín Arias, secundado por los sacerdotes Andre Tanguay y Francisco Villaverde. San Joaquín se encuentra en 1950 SW 117 Ave., en el área conocida como South Miami High.

La comunidad de la parroquia San Joaquín está formada, fundamentalmente, por familias hispanas; familias que traen al país su educación católica, esforzándose en trasmitirles a sus hijos dicha formación en medio de un contexto socio-cultural con un notable componente de agresividad. Pero este componente negativo contribuye a la cohesión del Ministerio Juvenil, porque allí encuentran los jóvenes el “arsenal” apropiado para defenderse: los valores cristianos.

Para el P. Villaverde, el Ministerio Juvenil “es el reflejo de la parroquia. El confesionario está al lado de una ventana y veo cómo, por la mañana, llegan el papá, la mamá, los cinco o siete hermanos, la abuela, el abuelo; es una linda familia”, afirma.

Las reuniones con los jóvenes se realizan los miércoles desde las 8 p.m. hasta las 9 p.m. Los miembros se organizan en dos grupos: los de 11 a 14 años de edad, y los de 15 a 18; aunque la asistencia nunca es igual, generalmente participan entre 70 u 80 integrantes para escuchar y analizar el Evangelio, y prepararse así para encarar el complejo acontecer diario desde una sólida perspectiva cristiana.

“En 2005 no paramos, y este año ya comenzamos a correr”, explica Kenneth Flores, coordinador del Ministerio Juvenil, cuyos integrantes se proponen, entre otros fines, crear comunidades de fe, dar ayuda a los ancianos y enfermos, organizar actividades de la Semana Santa de este año (en la que los jóvenes realizarán el Via Crucis y representarán la Pasión), así como continuar apoyándose los unos a los otros.

Ejemplo de esto es el auxilio que el Ministerio Juvenil prestó recientemente a cuatro jóvenes hermanos miembros del grupo, cuando el padre de éstos se quedó sin trabajo debido a una dolencia cardíaca.

Esta rápida y efectiva solidaridad justifica el entusiasmo que jóvenes como el colombiano Julián Hurtado, de 18 años de edad, sienten por el Ministerio Juvenil. Hurtado encontró su vocación sacerdotal en el Ministerio. “Estoy en el proceso prevocacional y pertenezco a la segunda comunidad neocatecumenal de nuestra parroquia”, dice. Su aspiración para cuando sea ordenado es trabajar con jóvenes en cualquier parte del mundo.

Lucy Arteaga tiene 15 años, y nació en los Estados Unidos de padres nicaragüenses. Arteaga estudia el décimo grado y ayuda a Flores a organizar las actividades del grupo. “Me siento agradecida por pertenecer al Ministerio; me ha ayudado mucho en mi vida, porque antes estaba alejada de la parroquia”.

“Hace un año me incorporé al grupo por el ruego de mis padres”, explica el joven méxico-americano Pablo Pérez; “cuando llegué había un retiro y me incorporé. Dejé atrás mi rebeldía y los malos caminos por los que andaba”, precisa.

“Estoy relacionado con la parroquia desde 1999, cuando mi mamá me inscribió en un retiro”, dice Steve Martínez, primo de Arteaga y nicaragüense-americano como ella. “Me siento feliz de estar aquí”.

La comunidad nicaragüense en San Joaquín es numerosa, según explica Norma Bermúdez, de 17 años de edad, cuyo padres nacieron en la tierra de Rubén Dario. “Pertenezco a la parroquia hace 12 o 13 años; comencé muy niña. El Ministerio Juvenil nos ofrece la posibilidad de expresarnos y de que nos escuchen como jóvenes que somos”, explica. “Aprendemos unos de otros, encontrándonos con Cristo aquí”.

Reportero independiente
mailto:maxart1@juno.com