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El Papa lanza una enérgica crítica
a la cultura de la muerte

ACI / Redacción

Durante una ceremonia en la que bautizó a diez niños, el 8 de enero, el Papa Benedicto XVI se apartó del texto originalmente preparado, para lanzar una de sus más duras críticas a la “cultura de muerte”.

En la ceremonia, realizada con ocasión de la fiesta del Bautismo del Señor, que concluye el tiempo de Navidad, el Pontífice bautizó a cinco niños y cinco niñas, en la misma capilla donde meses atrás fue elegido Pontífice, con el fondo del “Juicio Final” de Miguel Ángel.

Durante la improvisada homilía, el Santo Padre denunció que “en nuestro tiempo es necesario pronunciar un No a la cultura ampliamente dominante de la muerte”.

Se trata, dijo, “de una anticultura que se muestra, por ejemplo, en la huida, en la droga, en la huida de lo real, en lo ilusorio, en la felicidad falsa que se muestra en la mentira, en el engaño, en la injusticia, en el desprecio del otro, de la solidaridad, de la responsabilidad hacia los pobres y los que sufren; que se muestra en una sexualidad que se convierte en pura diversión sin responsabilidad, que se convierte en una cosificación del hombre, que no es ya persona, sino mercancía, pura cosa”.

Benedicto XVI llegó incluso a poner como ejemplo de la cultura de la muerte las prácticas más decadentes del Imperio Romano: “pensemos en lo que se hacía en el Coliseo o aquí, en los jardines de Nerón, donde los hombres eran encendidos como lámparas vivientes. La crueldad y la violencia eran la diversión, una verdadera perversión de la alegría, del verdadero sentido de la vida”, explicó.

 

La Cultura de la Vida

El Santo Padre señaló, además, que “el contenido de esta cultura de la vida se expresa en los Diez Mandamientos, que no son prohibiciones sino una visión de la vida: son un Sí a un Dios que da sentido. Primer mandamiento: sí a la vida; quinto mandamiento: sí a la solidaridad y a la responsabilidad social y a la justicia; séptimo mandamiento: sí a la verdad”.

Finalmente, el Pontífice destacó que “frente a esa vida de apariencia… se debe decir no para cultivar la cultura de la vida, el sí a Cristo, el sí al vencedor de la muerte”.