SU SANTIDAD EL PAPA
 VOZ DEL ARZOBISPO
 ARQUIDIÓCESIS
 CALENDARIO
 MUNDO Y NACIÓN
 AMÉRICA LATINA
 EN LA FLORIDA
 CUBA Y LA DIÁSPORA
 INMIGRACIÓN
 REFLEXIONES
 ESPIRITUALIDAD
 ENSEÑAZAS DE
 LA IGLESIA
 REFLEXIONES
 BÍBLICAS
 LETRAS / CINE / ARTE
 EN COMUNIÓN
 QUIENES SOMOS
 ENLACES
 ARCHIVO
 BÚSQUEDA
 PORTADA
 
 

 

Gran necesidad de intérpretes en español en Carolina del Norte

Rafael Prieto Zartha

EFE

 

Las principales ciudades de Carolina del Norte experimentan una urgente necesidad de intérpretes de español debido al constante asentamiento de nuevos inmigrantes procedentes de Latinoamérica, que solicitan servicios de traducción.

En el área de Charlotte, la ciudad con mayor crecimiento hispano de Carolina del Norte, los intérpretes de los hospitales reciben hasta 30 llamadas por día.

Por su parte, el servicio de emergencias del 911 calcula que 90 por ciento de las llamadas que recibe en idioma diferente al inglés, son en español.

Para responder a los pedidos de urgencia, las autoridades tuvieron que contratar a la empresa Language Line, con sede en California, para asistir desde ese estado en la traducción de entre 30 y 40 llamadas diarias.

El costo de este servicio es de casi 12,000 dólares mensuales.

Por otra parte, los traductores de las cortes trabajan aproximadamente 25 casos diarios en Charlotte.

El volumen de solicitud de traducciones al español es tal que los tribunales del Distrito Judicial 26, con sede en la ciudad, han pedido la ayuda de voluntarios para desarrollar tareas de traducción sencillas, que incluyen la verificación de antecedentes criminales.

En el ámbito estatal, las autoridades judiciales han indicado que entre 15 y 40 por ciento de los juicios que se procesan requieren la participación de intérpretes profesionales, del español al inglés.

El estado destina fondos para los casos criminales, pero el presupuesto no alcanza para cubrir los costos de interpretación de todos los procesos civiles.

Sin embargo, anualmente, Carolina del Norte gasta más de 1.5 millones de dólares para pagar intérpretes.

"Hay más de 200 interpretes en el área de Charlotte, pero sólo entre el 8 y el 10 por ciento son personas realmente calificadas", comentó Jenny Griffin, jefa de intérpretes de la firma Bilingual Consulting, de Charlotte.

Griffin agregó que no sólo es necesario hablar dos lenguas para ser profesionales en las traducciones.

"Los intérpretes deben ser buenos comunicadores y además deben tener un conocimiento amplio de la materia que están interpretando", agregó.

Dependiendo de las certificaciones y de la especialidad del intérprete, el rango salarial varía entre 25 y 100 dólares por hora.

Según la firma CICS Language Solutions, en el condado de Mecklenburg, donde se asienta Charlotte, la necesidad de intérpretes llega a 2,000 profesionales, para dar cobertura a los asuntos relacionados con la comunidad hispanohablante.

En el Sistema Escolar de Charlotte-Mecklenburg hay casi 15,000 estudiantes hispanos, lo que ha determinado que gran parte de los más de mil conductores de autobuses tengan que tomar cursos acelerados de español.

El Departamento de Policía de Charlotte-Mecklenburg da incentivos salariales para el personal bilingüe y desde comienzos de la década envía a sus agentes a México y Costa Rica para que mejoren sus conocimientos del español.

No obstante, menos de 3 por ciento de los agentes hablan español.

La Oficina de Asuntos Internacionales del Alcalde de Charlotte ha creado un archivo informático, con 200 formularios en español y otros idiomas para asistir a los recién llegados a la ciudad.

No obstante, hay quienes se oponen a que se gaste dinero de los contribuyentes en ofrecer facilidades a los inmigrantes, entre los cuales hay un gran porcentaje considerable de indocumentados.

"¿Charlotte tiene necesidad de interpretes en español?. No. Charlotte tiene necesidad de agentes de inmigración", expresó un lector anónimo del diario The Charlotte Observer.

"Necesitamos ayuda porque no entendemos lo que nos dicen. Si ellos [los que sólo hablan inglés] fueran a nuestros países tampoco podrían comunicarse y pedirían ayuda", dijo Mauricio Paredes, hondureño trabajador de la construcción en Charlotte.

Paredes agregó que ahora asiste a un curso para poder integrase a la sociedad estadounidense. "Es importante adaptarse", acotó.