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Los jóvenes se encuentran en los movimientos apostólicos hispanos

Angelique Ruhi-López
La Voz Católica

Encuentros Juveniles ofrece retiros en inglés y español

El primer Encuentro Juvenil de muchachas, en inglés, se llevó a cabo en enero. El movimiento, fundado en 1973 para jovenes de 16 a 23 años de edad, ofrece un retiro de encuentro con Cristo cinco veces al año, en inglés y español. 
Fotos: Angelique Ruhi-López

Quienes hayan perdido su fe en los jóvenes pueden tener la esperanza de que los jóvenes encuentren la fe en Encuentros Juveniles, el retiro y movimiento juvenil de la Arquidiócesis de Miami.

Encuentros Juveniles fue creado en 1973, para evangelizar a los jóvenes de habla española de Miami, que en ese entonces eran, en su mayoría, exiliados cubanos. Basado en los Cursillos de Cristiandad, el primer retiro de Encuentros se llevó a cabo del 2 al 4 de marzo de 1973, con el propósito de proporcionarles un encuentro consigo mismos, con los demás y con Dios.

“Vine de Cuba solo, en 1969, con 14 años. Participé en el primer Encuentro Juvenil, y me devolvió el deseo de involucrarme de nuevo en la Iglesia”, recordó Jorge Montelongo, que fue el primer coordinador del movimiento. “Se convirtió en una familia. Tomé muy en serio la responsabilidad de llevar el movimiento adelante”, explicó.

Juan Jaramillo y Alejandra Ruiz comparten sus respuestas a las preguntas de reflexión, durante un retiro de Amor en el Principio, el 19 de febrero.

Como coordinador, Montelongo y los otros miembros del primer comité coordinador tuvieron a su cargo, entre los otros muchos retos de desarrollar un grupo que se encontraba en su infancia, el de escoger un símbolo para el movimiento. Escogieron el símbolo del Cristo roto –un crucifijo con el brazo cortado– para recordarles a los jóvenes que son el brazo derecho de Cristo. Este crucifijo, al igual que una vela, símbolo de que también son la luz del mundo, todavía se les entrega a los “encuentristas”, que participan en uno de los cinco retiros que se llevan a cabo anualmente en el Centro Juvenil de la Arquidiócesis.

Más de 30 años después de su fundación, no sólo los símbolos sino también los propósitos de este movimiento, para jóvenes de 16 a 23 años de edad, siguen siendo los mismos, aunque los jóvenes hayan cambiado. Debido a que los jóvenes hispanos de la Arquidiócesis son actualmente, en su mayoría, de la segunda o la tercera generación en este país –por lo que a muchos les es mas cómodo hablar y compartir en inglés–, Encuentros Juveniles ofreció su primer Encuentro en inglés en enero, y esperan seguir ofreciendo retiros en ambos idiomas.

“Las necesidades de aquel entonces eran diferentes. Hay que mirar la necesidad de los muchachos de hoy”, precisó Montelongo, cuyos 4 hijos han asistido a los Encuentros, y que permanece en contacto con los amigos que conoció en el movimiento.

“La juventud ha cambiado, y el movimiento va adaptando su misión al presente. Eso es necesario. Cualquier organismo eclesial que no esté dispuesto a trasformarse y adaptarse, muere”, indicó la Hna. Ondina Cortés, directora de la Pastoral de Jóvenes y Jóvenes Adultos de la Arquidiócesis, y participante del tercer encuentro, realizado en 1973. “Somos una iglesia viva”, afirmó.

“La fidelidad del movimiento no consiste en ser fiel a su formato, incluso a sus orígenes, sino a la misión de evangelización. La mayoría de los jóvenes hoy hablan predominantemente el inglés. Tenemos que evangelizarlos en la lengua que les va a llegar”, añadió la Hna. Cortés, que descubrió su vocación de religiosa claretiana mediante su participación en el movimiento. Algunas Hijas de la Caridad, Guadalupanas y Teresianas, junto con varios sacerdotes de la Arquidiócesis, como el P. Pedro Corces y el P. José Espino, descubrieron sus vocaciones al participar en los Encuentros.

Ariel Fernández, un joven nacido en los Estados Unidos y actual coordinador de los Encuentros Juveniles, conoció el movimiento cuando asistió al retiro del Encuentro 117 en marzo de 2000, y ha estado participando desde noviembre de 2002. Como coordinador del movimiento, también tiene a su cargo el grupo juvenil de Encuentros, que se reúne cada lunes en el Centro Juvenil para discutir temas de interés, aprender más sobre la fe y crear amistades perdurables.

“Encuentros ha sido una parte muy grande de mi vida”, señaló Fernández. “Encuentros me capacitó con la formación que necesitaba para ser un líder cristiano”, añadió. “Es una oportunidad muy buena para que los jóvenes fortalezcan su relación con Cristo, y nos permite conocer y crear relaciones con amigos que tienen los mismos valores”.

Aunque se había hablado por muchos años de duplicar los Encuentros en inglés, hubo dudas entre algunos de los jóvenes que integran actualmente el movimiento, porque, aunque muchos se sentían más cómodos hablando y dando charlas en inglés, quisieron preservar el legado de este movimiento hispano. Pero, después de un proceso de discernimiento y reu-niones, decidieron que era un cambio importante y que se debía realizar.

“Para los jóvenes que comienzan, realmente no existe mucho más que los Encuentros. Hay una gran demanda de retiros que les hagan reflexionar sobre su relación con Cristo”, señaló Fernández. “Nuestra sociedad nos impulsa siempre a reflexionar en lo opuesto. No pudimos quedarnos solamente con los retiros en español”, explicó, “porque estábamos abandonando a un sector muy grande de la comunidad del sur de la Florida”.

“Es una oportunidad maravillosa para evangelizar a los jovenes que no hablan español, pero no podemos olvidarnos de nuestras raíces hispanas. Somos un movimiento hispano. No podemos perder nuestra identidad”, indicó Teresita Masó, que asistió al Encuentro 81 en 1992, y que, junto con su esposo, Ralph, es una de cuatro asesores adultos del movimiento.

“No hemos cambiado la cultura del movimiento”, concluyó la Hna. Cortés. “Sigue siendo un Movimiento Apostólico Hispano para jóvenes hispanos. No vamos a dejar de hacerlo en español. We need to do both English and Spanish. Tenemos que hacerlo en inglés y en español”.

 

Amor en el Principio para que dure hasta el fin

(De izq. a der.) Jessica del Sol, Anthony Martínez, Laura Sánchez, Gabriel Espinales y Vanessa Figueroa escuchan al Panel del Amor, que consiste en una pareja de novios, una pareja de recién casados y una pareja que ha estado casada por 38 años, exponiendo sus experiencias dentro del noviazgo y el matrimonio.

Después de tres años de noviazgo, Jessica del Sol y Anthony Martínez han decidido casarse y pasar el resto de su vida juntos. Pero antes de llenar sus fines de semana escogiendo el vestido, las flores y el salón, se pasaron un fin de semana conociéndose mejor y fomentando su relación en Amor en el Principio, un retiro para parejas jóvenes ofrecido por la Arquidiócesis.

“Nunca puedes aprender demasiado de tu novio o novia. Queremos aprender lo más que podamos sobre el otro, especialmente antes de casarnos. A medida que vayas creciendo, la relación se fortalece”, dijo Del Sol, de 25 años de edad, que asistió al retiro el 18 y el 19 de febrero con Martínez, de 30 años de edad.

“El retiro nos dio la oportunidad de descubrir nuestras dificultades sin barreras y sin temor de que el otro se enfade. Esto fortalecerá nuestra relación a largo plazo”, agregó.

Amor en el Principio comenzó en 1984 ante la inquietud del Obispo Auxiliar hoy Emérito, Agustín A. Román, para que se ofreciera una formación adecuada a las parejas que iniciaban una relación de noviazgo. El propósito de este movimiento, que forma parte de los 19 Movimientos Apostólicos Hispanos de la Arquidiócesis, es fomentar la amistad, la comunicación, y un estilo de vida cristiano entre los novios, enseñándoles cómo orar en pareja, como tener un noviazgo limpio y puro y cómo poner a Cristo en el centro de su relación. Los temas que se tocan durante los retiros incluyen la comunicación y la amistad, Jesús y Su Iglesia, y las enseñanzas de la Iglesia sobre el amor sexual antes del matrimonio, entre otros temas, y se les da un tiempo de reflexión después de cada charla y actividad, para que las parejas puedan discutir abiertamente sobre los diversos temas.

“Hemos visto a muchas parejas que continuaron y hoy en día están casados y son felices. Hay otros que se dan cuenta de que la relación no va a funcionar y que terminaron el noviazgo”, explicó el Diácono Ray Ortega, que ayudó a comenzar Amor en el Principio y fue director espiritual del movimiento durante los primeros ocho años. “El retiro es importante para ver si en realidad eso es lo que Dios quiere para ellos. Se enfatiza tener un amor puro, enfocarse en Dios, no tener relaciones sexuales prematrimoniales, y tener un noviazgo sano, que es lo principal”, precisó.

El Comité de Encuentros Juveniles –compuesto por líderes jovenes del movimiento, junto con los asesores adultos y la directora espiritual, la Hna. Claudia Ortega– se reúne cada dos semanas para tomar decisiones respecto a la marcha del movimiento y los encuentros, escoger los equipos de líderes para los retiros, y decidir los reemplazos necesarios.

Según el diácono, el movimiento debería ser más promovido al nivel de la Iglesia y la familia.

“Yo creo que en las parroquias, cuando ven a una parejita que empiezan a ‘noviar’, los sacerdotes deben de invitarlos al retiro”, dijo. “Para los padres también tiene que ser importante. Que no piensen que la relación de su hijo o hija es una bobería. Que recuerden cuando ellos comenzaron también el noviazgo. Tal vez ellos también empezaron por una bobería”.

Además de un retiro trimestral, Amor en el Principio también ofrece un grupo de oración y apoyo para dichas parejas los viernes, en el Centro Juvenil de la Arquidiócesis. Durante estas reuniones, se comparten diferentes temas de interés para las parejas, tales como nuevas técnicas y formas de comunicación, y la solución de conflictos, para que puedan crecer en su proceso de relación y crear una comunidad de amigos.

“Las parejas del grupo que han estado juntas por un tiempo, crean una amistad muy linda, y es una amistad duradera. Hasta algunas de las parejas que se reunían como novios y que ya se han casado, han creado su propio grupo para continuar creciendo en su relación como casados”, señaló Zoe Álvarez, que junto con su esposo, Gilberto, ha sido asesora adulta del movimiento durante más de siete años.

Entre los jóvenes que pasaron por Amor en el Principio y siguen reu-niéndose en el grupo de recién casados, están Liudmila y Víctor Delgado, que se casaron hace cuatro años.

“Somos tres parejas que nos reunimos cada dos semanas para hablar de muchas de las mismas cosas que discutíamos en Amor en el Principio, pero a nivel de matrimonio, como la comunicación, la planificación natural de la familia y otros temas de importancia para mantenernos unidos. Es un grupo de ayuda donde compartimos la fe; es un grupo de amigos que son como familia”, expresó Liudmila Delgado, que asistió al retiro de Amor en el Principio con Víctor hace siete años, al cabo de seis meses de ser novios.

Aunque los Delgado ya han pasado la etapa del noviazgo, recientemente fueron invitados a ser coordinadores de Amor en el Principio, para dar ejemplo a las parejas de novios.

“Uno aprende mucho de las parejas de novios y sacamos mucho de este grupo. Si nos sirvió a nosotros, les servirá a ellos”, añadió Liudmila Delgado.

Según los Delgado, entre los momentos que más les agradan del grupo está la participación frecuente de Mons. Román.

“Tenemos la dicha de que él nos visita, nos apoya y nos anima”, dijo Víctor Delgado sobre el Obispo Román, que asiste a casi todas las reuniones y les imparta su bendición.

La Hna. Claudia Ortega, RMI, directora espiritual del movimiento, dice que, aunque el mundo está lleno de tentaciones y de un concepto falso del noviazgo, hay esperanza cuando la relación se basa en Cristo.

“Nuestra sociedad nos puede alejar de nuestros valores, pero debemos crecer desde la dimensión de la fe. El propósito de Amor en el Principio”, agregó, “es crecer en la relación y hacer que el noviazgo o el futuro matrimonio se funde sobre una base sólida y cristiana”.

Los próximos Encuentros Juveniles tendrán lugar del 10 al 12 de marzo, y del 19 al 21 de mayo. El grupo juvenil se reúne de 8:30 a 10:00 p.m., cada lunes, en el Centro Juvenil, 3333 S. Miami Ave., Miami. Visite la página de Internet: http://www.encuentrosjuveniles.com/.

El grupo de novios de Amor en el Principio se reúne cada viernes a las 9:00 p.m. en el Centro Juvenil. Para más información sobre ambos retiros y movimientos juveniles, llame al 305-856-3404.