El Colegio de Belén y las escuelas parroquiales
llegan a un acuerdo
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Patio
interior del Colegio de Belén, durante la Misa para conmemorar
los 150 años de su fundación (2 de marzo de 2004). Archivo LVC |
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Los representantes de ambas partes acuerdan una política de
matrícula escolar para evitar que las tensiones se repitan en el
futuro.
En una declaración emitida recientemente por el Departamento de
Escuelas, la Arquidiócesis de Miami explica los acontecimientos
que condujeron a la firma de una “Declaración de Entendimiento”
entre la escuela Belén Jesuit Preparatory y los párrocos de las
iglesias vecinas de Belén.
La clarificación, firmada por el director ejecutivo de Formación
Cristiana de la Arquidiócesis, el Hno. Richard De Maria, CFC,
califica el acuerdo alcanzado como “una declaración de respeto
mutuo, un compromiso para continuar la comunicación y un
compromiso para seguir trabajando juntos en pro de mejorar todas
las escuelas católicas de la Arquidiócesis de Miami, incluida
Belén Jesuit”.
Belén, que es operada por la Orden Jesuita, es una escuela para
varones del sexto al duodécimo grados, ubicada en el suroeste
del condado Miami-Dade. Durante años, los párrocos de las
iglesias circundantes –cuyas escuelas ofrecen hasta el octavo
grado– han expresado su preocupación de que el equilibrio
educativo de sus respectivas escuelas parroquiales se vea
afectado por el hecho de que algunos de sus estudiantes varones
pasen a matricularse en Belén después del quinto grado.
Los párrocos dicen que la composición genérica y la unidad de
sus clases resultan afectadas por el hecho de que los alumnos
que prosiguen su educación en Belén son únicamente varones, y
porque estos alumnos son reemplazados en las escuelas
parroquiales por otros que resultan nuevos en el sistema escolar
católico.
La clarificación del Departamento de Escuelas, titulada “Recent
Discussions Between Some Pastors in Miami-Dade Conty and Belen
Jesuit Preparatory School” (Conversaciones Recientes entre
Algunos Párrocos del Condado de Miami-Dade y la Escuela
Preparatoria de Belén), enumera los cuatro elementos de que
consta la Declaración de Entendimiento, y que son:
• El acuerdo por parte de Belén de aceptar dos estudiantes por
clase del quinto grado de una escuela parroquial, y no más
estudiantes de esa clase en el séptimo y el octavo años.
• El acuerdo por parte de los párrocos de que todos los
estudiantes “que soliciten matricularse en Belén serán tratados
con el máximo respeto, y que sus hermanos matriculados en la
escuela parroquial no se verán afectados por esto en manera
negativa alguna”.
• El acuerdo por parte de los párrocos y de Belén de “continuar
mejorando nuestra comunicación mutua”. A la luz de esto:
–
Belén informará a los padres de sus alumnos que “los párrocos no
están en libertad de escribir cartas individuales de
recomendación al director de Belén para solicitar una excepción
a esta política [de admisiones]”.
–
Belén informará a los padres de sus alumnos que “el hecho de que
un estudiante haya estado matriculado de manera continua en una
escuela parroquial no obstaculiza ni disminuye la posibilidad de
que ese estudiante sea aceptado posteriormente en Belén para
cursar el noveno grado”.
–
Los párrocos acuerdan que, en los casos de estudiantes que se
hayan trasladado de la escuela parroquial local a Belén, y que
después deseen regresar a la escuela parroquial, los párrocos
“considerarán esta solicitud de manera individual, en consulta
con la administración de Belén y el director de la escuela”.
• El acuerdo por parte de los párrocos de que, en caso de
advertir éstos que un alumno parroquial que ha solicitado su
entrada en Belén “necesita y merece recibir ayuda financiera”,
los párrocos “presentarán una solicitud por año académico al
director de Belén”, por escrito, a favor de dicha ayuda.
Como parte de la Declaración de Entendimiento, los
representantes de Belén y de la arquidiócesis se comprometieron
a realizar dos reuniones anuales, “en el otoño y la primavera,
para discutir cuestiones de interés mutuo”.
Belén también recibió permiso para comenzar un estudio de
factibilidad sobre la posibilidad de ampliar su programa
curricular desde el Kindergarten hasta el duodécimo grado.
“Éstas parecen las medidas más apropiadas para prevenir que las
tensiones se repitan en el futuro”, dice el texto de la
clarificación, que puede leerse en el sitio en Internet de las
escuelas católicas de la Arquidiócesis, y que será difundido
entre los padres de los estudiantes de Belén y de las parroquias
correspondientes.
La clarificación también enfatiza que “en ningún momento el
Arzobispo Favalora, o ninguna persona en representación suya, ha
propuesto el cierre total o parcial de la Escuela de Belén, ni
con el propósito de lograr una política de admisiones ni para
conseguir ningún otro objetivo… Desafortunadamente, quien no
tenía autoridad para hablar en nombre del arzobispo hizo
declaraciones verbales y escritas que dieron lugar al
malentendido de que la Arquidiócesis posiblemente emprendería
acciones contra la Escuela de Belén. Tales declaraciones fueron
incorrectas e, independientemente de cuáles hayan sido los
motivos para hacerlas, nunca debieron haberse emitido”.
La Declaración de Entendimiento se firmó el 22 de noviembre de
2005, durante la segunda de las dos reuniones realizadas entre
representantes de los párrocos y de Belén. La clarificación,
firmada por el Hno. De Maria, señaló que las reuniones se
sostuvieron por iniciativa de Belén.
La clarificación también califica la Declaración de
Entendimiento como “un documento muy positivo de colaboración y
de visión mutuas”, y lamenta el hecho de que sólo un aspecto del
acuerdo –la política de matrícula– “esté siendo comentado por
quienes no estuvieron presentes en las reuniones”.
Para leer el texto completo de la declaración “Recent
Discussions Between Some Pastors in Miami-Dade Conty and Belen
Jesuit Preparatory School” (en inglés), vaya a
www.miamiarch.org/schools,
o a
www.belenjesuit.org.
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