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Los retos de nuestra juventud latina
Primer Encuentro Nacional de Pastoral Juvenil Hispana
Manuel Antonio Peláez
Especial para La Voz Católica
El jueves 2 de
febrero (Día de la Presentación del Señor), se celebró en las
instalaciones del Instituto Pastoral del Sureste (SEPI), la
Eucaristía de envío de los delegados de la Arquidiócesis de
Miami al Encuentro Regional de la Pastoral Juvenil Hispana. Este
encuentro regional, que se realizará del 24 al 26 de marzo
próximo, fortalecerá y allanará el camino a todos y cada uno de
los delegados, que posteriormente se congregarán en el gran
Encuentro Nacional (PENPJH), que tendrá lugar del 8 al 11 de
junio en la Universidad de Notre Dame, en Indiana.
A la Eucaristía
celebrada en el SEPI llegaron todos los delegados que han sido
debidamente nombrados por sus grupos parroquiales como
representantes de sus comunidades, y se presentaron con sus
diferentes y significativos emblemas, redes y pancartas. La
Eucaristía fue presidida por el religioso misionero claretiano
P. Alfredo Plaza Mora, ex secretario de la nunciatura apostólica
en La Habana, Cuba, quien actualmente trabaja en Colombia. El
envío a la misión lo efectuaron el P. Plaza Mora, conjuntamente
con el fundador y director regional del SEPI, el Rev. P. Mario
Vizcaíno.
Entre los retos
que se han manifestado a través de este proceso del PENPJH, está
el de la imperiosa necesidad de formación. El joven que hoy se
mueve dentro de nuestra Iglesia Católica, quiere tener
argumentos sólidos para saber dar razón de su fe. El joven
quiere estar bien provisto de referencias que ofrecer a otros
hermanos que busquen alimento espiritual en sus diferentes
ambientes.
El joven también
tiene sed de una capacitación que le permita conocer las
distintas orientaciones y experiencias de nuestra Iglesia, y
anhela un desarrollo humano integral, en pro de un liderazgo
sabio y efectivo enfocado desde el servicio, es decir, la
entrega.
No cabe duda de
que la acción novedosa, vivificadora y santificadora del
Espíritu Santo nos está invitando a volver junto con nuestros
jóvenes a las fuentes y raíces del cristianismo. Esta
experiencia genuina nos centra en la persona de Jesús, Dios y
Hombre verdadero. Es Él quien nos capacita para llevar adelante
la vocación a la santidad. Ahora, en este proceso del Primer
Encuentro Nacional de Pastoral Juvenil Hispana, cabe recordar el
mensaje del Papa Benedicto XVI en la Jornada Mundial de la
Juventud 2005, en Colonia (Alemania): “Déjense sorprender por
Cristo! ¡Ábranle las puertas de vuestra libertad a Su amor
misericordioso! Presenten sus alegrías y sus penas a Cristo,
dejando que Él ilumine con Su luz su mente y toque con Su gracia
su corazón”.
El proceso del
Primer Encuentro Nacional de la Pastoral Juvenil Hispana nos
está permitiendo realizar un reencuentro. El hecho de que somos
casi cuarenta y cinco millones de latinos los que vivimos en
esta nación, de los cuales un 40 por ciento está por debajo de
los 25 años de edad, es en sí un gran reto, según nos lo
recordaba el Papa Pablo VI en la encíclica Evangelii
Nuntiandi: “El joven bien formado en la fe, deber ser
apóstol de otros jóvenes”.
Coordinador del
Proceso del PENPJH en la Arquidiócesis de Miami
www:miamiyoungchurch.com
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