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Se está renovando el episcopado cubano

 

Con los cambios en la conferencia episcopal
y recientes nombramientos

 

Araceli Cantero Guibert
Especial para La Voz Católica

 

De izq. a der.: el secretario de la Conferencia y Obispo Auxiliar de La Habana, Mons. Juan de Dios Hernández Ruiz, S.J.; el presidente de la Conferencia y Arzobispo de Camagüey, Mons. Juan García Rodríguez, y el vicepresidente de la Conferencia, Mons. Dionisio García Ibañez. Fotos: Araceli Cantero Guibert

(LA HABANA, Cuba).—Quienes siguen de cerca los pasos de la Iglesia en Cuba han hecho notar que los recientes nombramientos de Benedicto XVI han hecho avanzar la renovación en el episcopado cubano.

Ahora, la Conferencia de Obispos ha renovado los cargos en la presidencia, designando obispos de más reciente nombramiento

Inicia su servicio como presidente Mons. Juan García Rodríguez, Arzobispo de Camagüey, y como vicepresidente, Mons. Dionisio García Ibáñez, Obispo de Bayamo-Manzanillo. Mons. Juan de Dios Hernández Ruiz, S.J., Obispo Auxiliar de La Habana, Sustituye a Mons. Emilio Aranguren, que sirvió en el cargo desde 1991. Son miembros del Comité Permanente, el Cardenal Jaime Ortega y Alamino, Arzobispo de La Habana, y Mons. Emilio Aranguren Echeverría, Obispo de Holguín. Queda como Secretario Adjunto, Mons. José Félix Pérez Riera.

Mons. José Félix Pérez Riera, secretario adjunto de la Conferencia. da la bienvenida  al nuevo presidente, Mons. Juan García.

Una vez hechos públicos los nombramientos, los tres obispos de la presidencia tuvieron un encuentro con Caridad Diego, encargada de asuntos religiosos del comité central del Partido Comunista de Cuba.

También tuvieron un encuentro informal con el personal de la Conferencia, que salió a recibirles a su llegada.

“Aunque ya nos conocemos, ahora tendremos una presencia más cercana y familiar”, dijo el nuevo Presidente, Mons. Juan García, quien recordó que la espiritualidad es una de las líneas prioritarias del Nuevo Plan Pastoral, “y algo que queremos vivir también aquí”.

El nuevo vicepresidente, Mons. Dionisio García, hizo notar que con cada nombramiento “los obispos cambiamos y ustedes son los que se quedan. Ustedes tienen la permanencia, la historia y la experiencia de estos años de caminar, y nosotros les necesitamos en nuestro trabajo”

El nuevo secretario subrayó que lo que más vale en la dinámica de la Iglesia es el ser, “por eso Jesús nos llamó a estar con Él”, dijo Mons. Juan de Dios Hernández. “Si eso no se da, habrá institución pero no habrá unción del Espíritu,” dijo, subrayando que lo importante es “que aparezca Jesús en todo lo que hacemos”. Señaló que la presencia de Jesús es el primer criterio de discernimiento y de trabajo, “aunque tengamos que hacer cosas materiales”. Y les invitó a preguntarse en su quehacer diario: “¿Donde está Jesús en esto? ¿Aparece Jesús? ¿Aparece de la manera en que debe aparecer?”

La nueva directiva se inicia con cambios en la estructura de la Conferencia, para mejor responder al nuevo Plan Global de Pastoral. Los obispos cubanos trabajarán en tres comisiones: Seminarios, Vida Religiosa y Economía, y en cuatro departamentos: Fe y misión, Liturgia y Ministerio, Laicos y Cultura y Pastoral Social.

Los obispos han manifestado su deseo de que la nueva estructura pastoral “sea una valiosa mediación para la dinamización y aplicación de nuestro III Plan de Pastoral”.

Las estadísticas de una encuesta nacional, realizada por la Iglesia entre los años 1998 y 2004, señalan que, de una población de casi 12 millones, la asistencia a la Misa dominical es de uno por ciento, y el 67 por ciento de los participantes en la Iglesia llevan menos de 15 años en ella, debido al continuo goteo de la emigración al exterior.

La encuesta revela también que el número de fieles que integra las comunidades ha aumentado desde 1986. También han crecido las infraestructuras de la Iglesia desde entonces, al duplicarse el número de obispos, de siete a 14, al crearse cuatro diócesis nuevas y la provincia eclesiástica de Camagüey, y al nombrarse en 1995 un cardenal para Cuba en la persona del arzobispo de La Habana, Mons. Jaime Ortega.

Según la encuesta, las tres grandes preocupaciones de los católicos son la ruptura familiar, el porvenir de los hijos y el temor a que la Iglesia sea nuevamente presionada. Hay poca participación juvenil en la Iglesia, y en todas las diócesis se señala la familia como principal prioridad.

Pero también han surgido numerosas casas de misión en todas las diócesis, con vitalidad y poder de convocatoria. Son alrededor de mil doscientas y agrupan a unos veinte mil católicos.

En sus primeros meses de mandato, el Papa Benedicto XVI nombró al sacerdote Manuel H. de Céspedes y García Menocal como obispo de Matanzas, y trasladó al Obispo Emilio Aranguren de Cienfuegos a Holguín. También nombró al sacerdote jesuita Juan de Dios Hernández Ruiz como obispo auxiliar de la Habana. Queda aún vacante la diócesis de Cienfuegos. Mons. Siro García Bacallao, obispo de Pinar del Río, presentó recientemente su dimisión al cumplir la edad reglamentaria para hacerlo: 75 años.

Ex directora de La Voz Católica.