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Benedicto XVI destaca importancia de la relación personal con
Cristo para la evangelización
ACI
Ante miles de fieles reunidos en la Plaza de San Pedro con
ocasión de la tradicional audiencia de los miércoles, el Papa
Benedicto XVI subrayó el 22 de marzo la necesidad de una
relación personal con Jesús para la evangelización, que no
consiste en anunciar una idea sino en dar testimonio de una
persona.
“La aventura de los Apóstoles comienza como un encuentro de
personas que se abren recíprocamente. Comienza para los
discípulos un conocimiento directo del Maestro. Ellos no tendrán
que ser anunciadores de una idea, sino testimonios de una
persona”, dijo el Santo Padre durante la catequesis sobre “Los
Apóstoles, testimonios y enviados de Cristo”.
“Antes de ser enviados a evangelizar, tendrán que estar con
Jesús, estableciendo con Él una relación personal. Sobre esta
base, la evangelización no será otra cosa que un anuncio de
aquello que se ha experimentado y una invitación a entrar en el
misterio de la comunión con Cristo”, agregó el Pontífice al
reflexionar sobre el llamado de Jesús a los apóstoles que
transmiten los evangelistas.
Sobre el particular, el Obispo de Roma precisó que “los
Evangelios concuerdan en indicar que el llamado de Jesús a los
Apóstoles marcó los primeros pasos del ministerio de Jesús”.
Cristo llama a los Apóstoles “con decisión, y ellos con
prontitud lo siguen”, dijo el Santo Padre, explicando que el
Evangelio según San Lucas ”muestra el camino de fe de los
primeros discípulos, precisando que la invitación al seguimiento
llega a ellos tras haber escuchado la primera predicación de
Jesús, y experimentando los primeros signos prodigiosos
realizados por Él”.
Respondiendo a críticas racionalistas modernas que afirman una
falta de conciencia universalista en Cristo, el Papa dijo:
“Jesús es el pastor escatológico que reúne las ovejas perdidas
de la casa de Israel y va en búsqueda de ellas, porque las
conoce y ama. A través de esta reunión el Reino de Dios se
anuncia a todas las gentes. El primer paso es la reunión del
pueblo de Israel, para que así todas las gentes llamadas a
reunirse en la comunión con el Señor, puedan ver y creer”.
Al final de la catequesis, Benedicto XVI señaló que “el carácter
universal de la misión de los Apóstoles se hace explícito tras
la pasión y resurrección de Cristo”.
“Cristo”, prosiguió, “enviará a los Apóstoles por todo el mundo.
Continúa siempre el mandato del Señor de reunir a los pueblos en
la unidad de su Amor”.
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