Un testigo lo afirma: “ABCD me ayudó”
José “Pepe” Figarola expresa su gratitud contribuyendo todos los
años a la Campaña de Recaudación del Arzobispo
Ana Rodríguez-Soto
The Florida Catholic
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María y José “Pepe” Figarola han contribuido a ABCD desde 1973.
Fotos:
Cortesía de Alberto Tamargo. |
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José “Pepe” Figarola nunca olvidará cómo la Iglesia lo ayudó.
Fue en 1964. Figarola era un exiliado cubano, se había casado
menos de un año antes y tenía $36 en el banco, cuando su esposa
quedó embarazada: sería su primera hija.
“La Arquidiócesis costeó los gastos del parto. Lo único que me
pidieron fue una pinta de sangre”, dijo Figarola, que ahora es
vicepresidente de Merrill Lynch y asesor de manejo de bienes.
Figarola y su esposa, María, tienen ya tres hijas –una de las
cuales trabaja con él en Merril Lynch– y siete nietos. Los
Figarola son miembros de la parroquia St. Louis, de Pinecrest, y
han sido fieles contribuidores y voluntarios de la campaña de
recaudación anual ArchBisop’s Charities and Development (ABCD)
desde 1973. Figarola ha laborado en la comisión asesora de ABCD
desde 1995.
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El Arzobispo John C. Favalora conversa con niños de la Parroquia
St. Gregory, de Plantation, durante el almuerzo de ABCD en el
Condado Broward. |
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“Soy un testigo”, dijo durante el almuerzo celebrado el 24 de
enero en Parrot Jungle para dar inicio a la campaña de
recaudación de este año en el condado Miami-Dade. Un almuerzo
similar tuvo lugar el 17 de enero en el Signature Grand, del
condado Broward.
“Soy un testigo viviente de que la Iglesia me ayudó. Fiel a esa
verdad, contribuyo a la obra de la Iglesia y la propago”, dijo
Figarola. “Dar, para mí, no es un sacrificio: es un privilegio”.
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Anthony Lombard, Sean Clancy, Emilio Alonso-Mendoza y el obispo
Auxiliar John Noonan, todos de la Arquidiócesis de Miami,
durante el almuerzo de inauguración de ABCD en el Signature
Grand. |
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También estaban presentes en el almuerzo otros “testigos” que
recibieron ayuda por mediación de ABCD: Carmen, una ex madre sin
hogar que ahora vive con sus tres hijos en el albergue New Life
de Caridades Católicas, en Miami; seminaristas cuya preparación
para el sacerdocio es subsidiada por fondos de ABCD, y niños de
St. Francis Xavier, de Overtown, y de Corpus Christi, en Wynwood,
cuyas escuelas permanecen abiertas gracias a los fondos de ABCD.
Ambos almuerzos constituyeron un cambio respecto de las cenas
del año pasado, como parte de un esfuerzo por infundir nuevas
energías a la campaña anual, que recauda fondos para la mayor
parte de los ministerios y servicios de la Arquidiócesis. (Usted
puede ver el folleto de ABCD en el sitio digital
www.miamiarch.org,
pulsando el cursor en “Donations”.)
“Con sólo mover su pluma, usted puede cambiar miles de vidas”,
dijo Emilio Alonso-Mendoza, presidente de la Archdiocese of
Miami Development Corporation (Corporación de Desarrollo de la
Arquidiócesis de Miami), recientemente constituida.
Alonso-Mendoza, feligrés de Epiphany Church, en South Miami, es
el ex director ejecutivo de la National Parkinson Foundation, y
también trabajó como vicepresidente ejecutivo de Children’s Home
Society Foundation. Asumió el puesto de la Arquidiócesis a
finales del año pasado.
La Corporación de Desarrollo de la Arquidiócesis de Miami tiene
ahora a su cargo todas las gestiones de recaudación de la
Arquidiócesis, desde la campaña ABCD hasta las colectas para
obras de construcción en las parroquias locales. También se
encarga de administrar los fondos que han sido otorgados a
Vision 2000, a la Catholic Community Foundation y a la
Archdiocesan Education Foundation.
El ex jugador de los Miami Dolphins Sean Clancy, y el líder
comunitario haitiano Dr. Rudolph Moisé, que aparecen en el vídeo
de ABCD de este año, fueron presentados en ambos almuerzos, en
cada uno de los cuales se reunieron más de 500 donantes.
“El hecho de que fuera en creole significa que una gran cantidad
de mis hermanas y hermanos haitianos podrá participar”, dijo
Moisé, refiriéndose a la particularidad de que el vídeo de este
año se había producido por primera vez en creole, además de en
inglés y español.
En las palabras que pronunció durante el almuerzo, el Arzobispo
John C. Favalora mencionó los muchos desastres naturales que
habían sacudido al mundo durante el año 2005.
“Esto nos ha sensibilizado a todos ante el hecho de que haya
tantas personas necesitadas. Y sólo otras personas pueden
ayudarlas”, señaló el arzobispo.
“A los pobres siempre los tendrán con ustedes”, continuó,
citando las palabras de Jesús en el Evangelio de San Juan. “Y
los tenemos aquí, en Miami. A medida que los edificios de lujo
crecen en la ciudad, también crece nuestra tasa de pobreza.
Nuestra responsabilidad consiste en tomar de aquellos que viven
en los niveles superiores para dárselo a los que viven en la
calle”.
O, como lo expresó, “Pepe” Figarola: “Aquí no poseemos nada.
Somos simples administradores de lo que Dios nos dio”.
Parafraseando un pasaje de la Biblia, Figarola exhortó a todos
los católicos con estas palabras: “En los malos tiempos, no se
olviden de los buenos; en los buenos tiempos, no se olviden de
los malos”.
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