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AFGANISTÁN / ITALIA
Converso al cristianismo se salva
de la pena de muerte islámica
Redacción / ACI
Cuando el afgano Abdul Rhaman se convirtió al cristianismo, hace
25 años, posiblemente no pensaba en la posibilidad de convertirse
también en mártir.
Rhaman, que hoy cuenta 41 años de edad, abrazó la fe cristiana en
Alemania, país donde vivió nueve años y donde trabajó en una
organización humanitaria que ayudaba a refugiados afganos en
Pakistán.
Pero, tras regresar a su país, fue denunciado por “rechazar el
Islam” en febrero pasado. Según la ley islámica de Afganistán,
debía ser condenado a muerte, pero el Tribunal Supremo desestimó
recientemente la acusación, aduciendo “falta de pruebas”, ante las
crecientes presiones ejercidas desde el exterior.
En favor de Rhaman habían intercedido el Papa Benedicto XVI, el
presidente de Estados Unidos, George W. Bush; la presidencia
austriaca de la Unión Europea (UE), y representantes de Alemania,
Italia, Reino Unido y Canadá, entre otros.
Finalmente, Rhaman pudo llegar a Italia, país que le otorgó asilo,
el 29 de marzo.
El parlamento afgano había exigido que el gobierno impidiera su
salida del país, mientras que los imanes musulmanes de Afganistán
condenaron la liberación del converso, lo que consideraron “una
traición al Islam”, y amenazaron con incitar a una serie de
manifestaciones violentas. Cientos de musulmanes afganos
protestaron en la ciudad de Mazar-e-Sharif, luego de anunciarse la
liberación del detenido.
Ya en Roma, Abdul Rahman
declaró no querer regresar nunca más a su tierra natal, y
agradeció públicamente al Santo Padre por su intervención y su
apoyo. “Agradezco al Papa, al gobierno italiano y a todos aquellos
que se pusieron de mi parte”, señaló Rahman en una entrevista
televisiva. |