SU SANTIDAD EL PAPA
 VOZ DEL ARZOBISPO
 ARQUIDIÓCESIS
 CALENDARIO
 MUNDO Y NACIÓN
 AMÉRICA LATINA
 EN LA FLORIDA
 CUBA Y LA DIÁSPORA
 INMIGRACIÓN
 REFLEXIONES
 ESPIRITUALIDAD
 ENSEÑAZAS DE
 LA IGLESIA
 REFLEXIONES
 BÍBLICAS
 LETRAS / CINE / ARTE
 QUIENES SOMOS
 ENLACES
 ARCHIVO
 BÚSQUEDA
 PORTADA
 
 

 

Las sondas de alimentación no son obligatorias

Angelique Ruhi-López
La Voz Católica

El Hno. Daniel Sulmasy, OFM, médico, autor, y profesor de bioética, aclaró la enseñanza católica sobre los tratamientos usados en la etapa final de la vida durante una charla en Barry University, el 5 de abril.
Foto: Angelique Ruhi-López

Un año después de la muerte de Terri Schiavo, la controversia sobre las sondas de alimentación sigue formando parte de las conversaciones de teólogos y médicos. El 5 de abril, en Barry University, el Hno. Daniel Sulmasy, OFM, trató de aclarar algunas de las controversias sobre los medios empleados por la medicina en la etapa final de la vida, y elucidó la enseñanza católica sobre dicho tema durante su charla “Las sondas de alimentación: ¿son obligatorias?” Según el Hno. franciscano Sulmasy, que también es médico, autor, y profesor de bioética en Nueva York, la respuesta a esta pregunta no es tan fácil como decir o no.

“La misma tecnología –un equipo de respiración artificial– en un caso puede ser ordinaria y en otros extraordinaria. Todo depende de las circunstancias”, explicó. “La respiración artificial puede ser opcional y extraordinaria si no hay ningún beneficio, o si la carga que representa para el paciente no es proporcional a los beneficios [que le aporta], sino que es meramente una prolongación de lo inevitable”, añadió.

El Hno. Sulmasy ofreció otro ejemplo de cómo hasta un tratamiento no-controversial –la administración de un antibiótico– puede ser un procedimiento ordinario o extraordinario.

“Para una pulmonía, en la mayor parte de los casos, los beneficios de tomar un antibiótico pesan más”, señaló el Hno. Sulmasy. “Pero en el caso de una pulmonía en un paciente de cáncer con los conductos respiratorios y hasta el trayecto digestivo severamente dañados, los inconvenientes de tomar un antibiótico no se consideran proporcionales a sus beneficios”.

El Hno. Sulmasy explicó que el estado vegetativo permanente, como el que sufría Terri Schiavo, es una condición neurológica causada por daño cerebral, un derrame o la falta de oxígeno. El estado vegetativo se diferencia del estado de coma en que los pacientes, en el primer caso, pueden abrir los ojos, mientras que los que se encuentran en estado de coma mantienen los ojos cerrados; los pacientes en estado vegetativo permanente pueden bostezar, y algunos pueden tragar, pero no sostienen interacción alguna con el ambiente.

“La aplicación de enseñanzas éticas no debe fundamentarse en el caso de Terri Schiavo. Yo no sé, específicamente, cuál era su condición, porque nunca le di tratamiento. No fue bueno que los médicos hicieran comentarios sin conocer los detalles particulares de su caso”, indicó el Hno. Sulmasy en una entrevista después de su charla. “Debemos tomar decisiones basadas en nuestra Tradición católica”, agregó.

En una alocución al Congreso Internacional sobre el Estado Vegetativo y los Tratamientos para Prolongar la Vida, en marzo de 2004, el Papa Juan Pablo II señaló que las sondas de alimentación representan siempre un medio natural y normal de preservar la vida, y que su uso debe evaluarse moralmente como ordinario y obligatorio.

“Los medios de comunicaciones se volvieron locos y dijeron que todos los católicos tenían que ser provistos de sondas de alimentación [llegado el caso]. Esto fue [resultado de] un malentendido y un análisis estrecho. Los papas son fieles a la Tradición. Ellos no cambian las cosas como quieren”, señaló el Hno. Sulmasy. “El concepto erróneo es que cualquier católico que no pueda comer, no importa la enfermedad, debe usar una sonda de alimentación. La alocución papal se tiene que entender en el contexto de la Tradición católica”, puntualizó.

“Cuando la declaración papal salió, estaba enseñando teología moral en la Universidad St. John, y algunos estudiantes de Nigeria me preguntaron: ‘¿Cómo el Papa nos puede decir que debemos usar sonda de alimentación? Nosotros ni siquiera tenemos sondas de alimentación’”, agregó.

El Hno. Sulmasy concluyó su charla mostrando un fresco de Giotto que representa la muerte de San Francisco de Asís. “Francisco moría rodeado de todos los que lo amaban”, dijo. “No hay ningún dispositivo de respiración artificial en esta pintura. Esta es la muerte con dignidad que era posible en el siglo XIII, y que es posible hoy”.