SU SANTIDAD EL PAPA
 VOZ DEL ARZOBISPO
 ARQUIDIÓCESIS
 CALENDARIO
 MUNDO Y NACIÓN
 AMÉRICA LATINA
 EN LA FLORIDA
 CUBA Y LA DIÁSPORA
 INMIGRACIÓN
 REFLEXIONES
 ESPIRITUALIDAD
 ENSEÑAZAS DE
 LA IGLESIA
 REFLEXIONES
 BÍBLICAS
 LETRAS / CINE / ARTE
 QUIENES SOMOS
 ENLACES
 ARCHIVO
 BÚSQUEDA
 PORTADA
 
 

 

VATICANO / CHINA

La Santa Sede excomulga
a obispos chinos cismáticos

ACI / Redacción

El Director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, Joaquín Navarro-Valls, anunció el 4 de mayo que el Vaticano considera oficialmente excomulgados a los dos nuevos obispos chinos y a sus consagrantes, a la vez que criticó duramente la violación de los derechos religiosos por parte del gobierno comunista chino.

“Puedo dar a conocer la posición de la Santa Sede sobre las ordenaciones episcopales de los sacerdotes Joseph Ma Yinglin y Joseph Liu Xinhong, que tuvieron lugar, respectivamente, el pasado domingo 30 de abril en Kunming (provincia de Yunnan), y el miércoles 3 de mayo en Wuhu (provincia de Anhui)”, anunció Navarro-Valls en la Sala de Prensa.

“El Santo Padre”, explicó, “ha recibido la noticia con profundo desagrado, ya que un acto tan importante para la vida de la Iglesia, como una ordenación episcopal, se ha llevado a cabo, en ambos casos, sin respetar las exigencias de la comunión con el Papa”.

El vocero de la Santa Sede señaló, además, que “se trata de una herida grave a la unidad de la Iglesia, para la que, como es sabido, hay previstas sanciones canónicas muy severas”, refiriéndose al Canon 1382 del Código de Derecho Canónico, que explícitamente señala la excomunión de ambos ordenandos, así como de los consagrantes.

“Según las informaciones recibidas, obispos y sacerdotes han sido sometidos, por parte de organismos externos a la Iglesia, a fuertes presiones y amenazas, para que tomasen parte en ordenaciones episcopales que, al estar privadas del mandato pontificio, son ilegítimas y, además, contrarias a sus conciencias”.

“Estamos, por tanto, frente a una grave violación de la libertad religiosa, a pesar de que se haya pretendido presentar las dos ordenaciones episcopales como un acto debido para otorgar al pastor diócesis vacantes”, agregó.

En el marco de las negociaciones iniciadas con el gobierno chino para reestablecer las relaciones diplomáticas, rotas en 1951, el Director de la Sala de Prensa señaló que La Santa Sede “pensaba y esperaba que episodios deplorables como éste perteneciesen ya al pasado”.

A raíz de lo ocurrido, y de los planes de la cismática Asociación Patriótica Católica China de ordenar unos 20 nuevos obispos, “la Santa Sede considera ahora su preciso deber dar voz al sufrimiento de toda la Iglesia Católica, en particular a la de la comunidad católica en China, y especialmente a la de los obispos y sacerdotes, que se ven obligados contra su conciencia a realizar o a participar en ordenaciones episcopales, que ni los candidatos, ni los obispos consagrantes quieren efectuar”.