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ESPAÑA
Pentapléjicos piden ayuda y no eutanasia, porque sus vidas son
“totalmente dignas”
ACI
En medio del debate en España sobre la eutanasia, la
pentapléjica Olga Bejano y el tetrapléjico Juan Carlos Carrión
reafirmaron que no tienen ningún deseo de morir, porque sus
vidas son “totalmente dignas”, y reclamaron de la Administración
la ayuda necesaria para los afectados, “antes que promover la
eutanasia”.
El diario La Razón recoge el testimonio de Olga Bejano,
una pentapléjica de La Rioja que defiende la plena dignidad de
su vida pese a sus padecimientos. “Llevo 20 años sin poder salir
de casa. No puedo hablar, ver, comer y respirar sin ayuda
artificial”, declaró. “Pero mi vida es totalmente digna. Sufro
dolores crónicos, fiebres casi a diario, tengo tres costillas
rotas, infecciones, y además tengo que luchar contra problemas
familiares, burocráticos, sociales y políticos”, señaló.
“Hay quien habla de muerte digna, pero lo que se debe hacer es
ofrecer ayudas”, asegura la mujer, revelando la insuficiencia de
la pensión que recibe para cubrir los gastos de su atención
médica.
Bejano reafirma su decisión de seguir viviendo “porque sé que si
Dios permite que esté así, es por algo, y estaré así hasta que
Él decida”, afirmó. “Mi vida tiene más calidad desde que hace 5
años comenzó a ayudarme la unidad de cuidados paliativos de La
Rioja, aunque son las experiencias que he tenido las que me
ayudan a seguir adelante”, precisó.
Respecto a la ayuda que reclama a la Administración, Bejano
resalta que “si yo tuviese las ayudas necesarias, por las que
llevo luchando veinte años, sería la enferma más feliz del
planeta”.
Otro testimonio a favor de la vida y contra la eutanasia es el
de Juan Carlos Carrión, un tetrapléjico de Cartagena, que a sus
41 años vive casi totalmente inmovilizado. Según Carrión, en
España son miles los tetrapléjicos y pentapléjicos “que queremos
vivir, muchos más que los que quieren morir, aunque estemos
silenciados por la opinión pública”.
Tras sufrir un accidente de tráfico, Carrión está en silla de
ruedas desde los 17 años. Lleno de vitalidad, ha constituido una
empresa de automóviles especiales para personas en su situación.
“No tengo ningunas ganas de morirme, y no creo que nunca me
apetezca demasiado”, dice.
“El tema de la mal llamada ‘muerte digna’ es una tapadera en una
sociedad cada vez más deshumanizada, que ha perdido sus
principios éticos y religiosos, que permite quitarse de encima a
quien estorbe, sea un ancianito o un enfermo terminal”, señaló.
“La eutanasia no ayuda en absoluto a las
clases desfavorecidas. La muerte nunca es un avance social, lo
diga quien lo diga”, afirmó.
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