SU SANTIDAD EL PAPA
 VOZ DEL ARZOBISPO
 ARQUIDIÓCESIS
 CALENDARIO
 MUNDO Y NACIÓN
 AMÉRICA LATINA
 EN LA FLORIDA
 CUBA Y LA DIÁSPORA
 INMIGRACIÓN
 REFLEXIONES
 ESPIRITUALIDAD
 ENSEÑAZAS DE
 LA IGLESIA
 REFLEXIONES
 BÍBLICAS
 LETRAS / CINE / ARTE
 QUIENES SOMOS
 ENLACES
 ARCHIVO
 BÚSQUEDA
 PORTADA
 
 

 

“Por Amor a Cristo” reúne a feligreses en Seminario de Acción Cristiana

Max Barbosa
Especial para La Voz Católica

Feligreses de las parroquias St. Agatha, Madre de Cristo, Santa Bárbara y San Juan Bosco.

Mons. Emilio Vallina ha sido semilla en tierra fértil, sal que alimenta los corazones, pan nuestro de cada día en su Parroquia San Juan Bosco, donde legó la corresponsabilidad cristiana como estilo de vida. De ahí que el Ministerio “Por Amor a Cristo” reuniera en dicha iglesia a feligreses de Santa Bárbara, Madre de Cristo y St. Agatha para celebrar el Seminario de Acción Cristiana, segundo nivel, los días 10 y 11 del mes de mayo.

El programa se cumplió a cabalidad debido, entre otras actitudes positivas, al entusiasmo y organización que siempre prevalecen en San Juan Bosco. Los integrantes del Ministerio se comportaron como estudiantes que asisten a clase por primera vez: receptivos ante las nuevas noticias.

Durante el encuentro, los asistentes recibieron información sobre temáticas relacionadas con el convulso contexto socio-político-cultural que nos envuelve, a partir de lecturas y análisis bíblicos. Por supuesto, el precepto de amarnos los unos a los otros prevaleció en cada conferencia.

Los seminarios que promueve el Ministerio “Por Amor a Cristo” se destacan por la singularidad de sus oradores; laicos comprometidos en promover la palabra del Evangelio a la luz de los hechos que ellos mismos han experimentado como seres humanos. Es decir, tropezaron con la misma piedra en frecuentes ocasiones, hasta encontrar el motivo que enaltece sus vidas: Nuestro Señor y, por extensión, la Iglesia.

Luis Rodríguez habló de Dios y la creación: el mundo, el hombre y sus circunstancias; ésas que son capaces de provocar desalientos. Paulino Martínez se refirió a la corresponsabilidad cristiana en cuanto cualidad esencial para propagar el amor, así como a compartir los bienes con aquellos que más los necesitan. Angel Tinoco escogió un tema apasionante para él: talento para dedicárselo al Señor de muchas maneras, según las posibilidades de cada persona, y la importancia de cuidar el cuerpo por ser imagen y semejanza del Creador. César Coronado enfatizó la importancia del tiempo en función de la iglesia, no sólo en la Misa dominical, y explicó, posteriormente, cómo en el diario vivir el amor a otros puede expandirse. Rodolfo Lang y Carlos Oramas finalizaron la exposiciones. Lang relató vivencias personales con respecto a Dios; Oramas denominó “Conversión, un camino hacia la luz”, esta meditación, concluyendo que “cuando conocemos a Cristo es inevitable seguirlo”.

Entonces comenzaron los testimonios, entre otros:

  • Gilma García. En un período de cuarenta días murieron dos de sus hermanos y un sobrino. Ella pertenece al Ministerio de Enseñanza Bíblica en San Juan Bosco. “ Pensé: ¡qué puedo enseñar si soy tan débil! La fe me hizo recuperarme”.

  • Vicky Oramas. Cuidó a su hermana hasta que falleció, y ahora atiende a Carlos, su esposo. “Creo que ésta es mi misión, pero rezo con alegría siempre”.

  • Guillermo Jaén. Se define como “mariano mil por mil”. Dirige el Ministerio del Santo Rosario, aunque “estoy donde me necesiten, porque no sé decirle no a María”.

  • Luis Escobar. Mons. Vallina le pidió que asumiera la dirección del Ministerio “Por Amor a Cristo”. “Desde ese momento llené mi tanque de gasolina espiritual”.

  • José Félix de La Rocha. Iba a la iglesia, exclusivamente, los domingos. “Me encontraba en un desierto espiritual hasta que me integré a este Ministerio”.

  • Lucero Contreras. Abogó por la unión de los diferentes ministerios, porque “somos herramientas en manos de Dios”.

  • Bertilia González y Alfonso Arango. Ambos coincidieron en el poder de la oración. “Por eso Dios viene de arriba con los brazos abiertos”.

  • Rudy Toledo. No concibe caminar sin el Señor: “El amor de Dios nos hace andar”.

  • Luz Ramírez. Recomendó orar con optimismo, haciéndole honor a su nombre. “Debemos tener un fósforo en la mano para dar luz”.

El Ministerio “Por Amor a Cristo” promueve la corresponsabilidad cristiana mediante la vinculación del laicado con la parroquia; pertenece al vasto horizonte que se observa como resultado del Concilio Vaticano II, horizonte que fue posible palparlo durante el Pentecostés del año 1998, cuando el Papa Juan Pablo II celebró el primer encuentro con los miembros de nuevos movimientos y comunidades eclesiales. Ocho años después, también en Pentecostés, Benedicto XVI reunió a más de 400,000 personas y cien nuevas organizaciones. En la Plaza de San Pedro proclamó: “La multiformidad y la unidad son inseparables. El Espíritu Santo quiere vuestra multiformidad, y os quiere para el único cuerpo, en la unión con los órdenes duraderos –las junturas– de la Iglesia con los sucesores de los apóstoles, y con el sucesor de San Pedro”.

Reportero independiente
mailto:maxart1@juno.com