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Jóvenes
de Miami en el Primer Encuentro Nacional de la Pastoral Juvenil
Hispana
Angelique Ruhi-López
La Voz Católica
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El Obispo Auxiliar Felipe J. Estévez (der.) y Francisco Saravia,
de la Comunidad de Vida Cristiana en Miami (a la der. del obispo),
trabajan con jóvenes de distintas partes de los Estados Unidos
durante el Encuentro Nacional de la Pastoral Juvenil Hispana, en
la Universidad de Notre Dame, del 8 al 11 de junio.
Fotos: Angelique Ruhi-López |
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“¡Se ve, se siente, Cristo está presente!… ¡Se ve, se siente, el
Sureste está presente!”
Con gritos de alegría y cantos de regocijo, 40 delegados de la
Arquidiócesis de Miami, junto con otros representantes de la
región del Sureste, irrumpieron en el Joyce Center de la
Universidad de Notre Dame, en South Bend, Indiana, el 8 de junio,
para el inicio del Primer Encuentro Nacional de la Pastoral
Juvenil Hispana.
Las parroquias locales que participaron en el evento nacional
fueron: Sta. Barbara, St. Agatha, St. Cecilia, St. Joseph, St.
Ray-mond, St. Stephen, Nativity, Mother of Our Redeemer, Mother
of Christ, St. Louis y Corpus Christi; entre los movimientos
representados estuvieron Encuentros Familiares, Encuentros
Juveniles y Ministerio de Alianza Nueva y Eterna (MANE), junto
con Barry University. Cuatro miembros de la Comunidad de Vida
Cristiana (CVX) de Miami también asistieron al Encuentro como
observadores, y Mónica Santos, de Amor en Acción, fue invitada
para pronunciar un discurso sobre liderazgo.
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Jenifer Coronell y José Saavedra, de los Encuentros Familiares,
estuvieron entre los 40 delegados al Encuentro Nacional que
representaron a la Arquidiócesis de Miami. |
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Para los jóvenes de estas parroquias y movimientos, el Encuentro
fue la culminación de un proceso preparativo que comenzó al
nivel parroquial hace un año, y continuó con un Encuentro
Diocesano en noviembre de 2005, y un Encuentro Regional en marzo
de 2006.
“Había muchísima más gente en este evento nacional que en los
otros Encuentros, y se pudo conocer a jóvenes de todas partes
del país. Todos estamos pasando por la misma situación de una
manera u otra”, señaló Jenifer Coronell, una de los tres
delegados de los Encuentros Familiares en Miami. El evento “me
dio la esperanza para lograr todo lo que hemos querido hacer en
nuestro grupo, y me ayudó a encontrar mi vocación de servir a
los jóvenes, trabajando duro y nunca dándome por vencida”,
agregó.
El Encuentro Nacional fortaleció la misión de Voceros de Cristo,
el grupo de jóvenes adultos en español de la parroquia St.
Agatha, en el cual participa Carlos Coello.
El Encuentro “nos ayudó a organizar la visión que como grupo ya
teníamos”, indicó Coello, uno de los tres miembros de su grupo
que asistió al evento. “El objetivo es formar a líderes que
puedan llevar a cabo, con valor y autenticidad, la misión
oficial de la Iglesia”, añadió. “Lo que nos ha ayudado a hacer
es organizar nuestras ideas y darle más carácter, solidez y
dirección a nuestro liderazgo”.
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Mónica Santos, coordinadora de misiones de Amor en Acción, de
Miami, habló sobre el liderazgo a los 2,300 jóvenes que
participaron en el Encuentro. |
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Manuel Peláez, coordinador del Ministerio Hispano de Jóvenes
Adultos en la Arquidiócesis, también enfatizó la importancia de
formar a nuevos líderes para la pastoral juvenil hispana.
“Liderazgo es el servicio como lo plantea Jesús”, dijo Peláez.
“Al ser fieles a esa experiencia de un Jesús vivo y después
trabajar con un sentido responsable, con la ayuda del Señor
podemos encontrarles solución a los desafíos que se van
presentando”.
Durante la preparación para el Encuentro Nacional, Peláez y los
jóvenes involucrados en la Pastoral Juvenil Hispana en la
Arquidiócesis, vieron la necesidad de desarrollar un Consejo
Arquidiocesano, que se creó hace varios meses con la
representación de 15 grupos locales de jóvenes. Hasta ahora, el
Consejo ha llevado a cabo un concierto y una noche de reflexión,
y está planeando torneos deportivos, al igual que un retiro
espiritual diocesano, entre otros eventos.
“Hay que llegar más al fondo en la formación, pero la necesidad
de cada grupo es diferente”, dijo Peláez. “Unos quieren más
material apologético, otros tienen necesidades más espirituales.
Por eso, vamos a iniciar cada dos meses una noche de adoración
[al Santísimo], delegando en un grupo distinto cada vez, y que
irá acompañada de un tema de formación”.
Peláez expresó su agradecimiento al Obispo Auxiliar Felipe J.
Estévez, quien también participó en el Encuentro Nacional, y que
ha estado acompañando a los jóvenes a lo largo del proceso.
“Tenemos que seguir trabajando hombro a hombro con la jerarquía,
y también mancomunadamente con el ministerio anglo”, explico
Peláez. “Estamos en un momento histórico a nivel de la Iglesia
Católica, y en particular, de la Iglesia de los Estados Unidos.
Tenemos grandes retos y no podemos vivir y trabajar aisladamente”.
Lea más información sobre el Encuentro Nacional en los trabajos
“Aportes Hispanos a los Estados Unidos de América” y
“Tejiendo el futuro juntos” en el Encuentro Nacioinal de
Pastoral Juvenil Hispana, en esta edición.
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