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ESTADOS UNIDOS
“Tejiendo el futuro juntos” en el Encuentro Nacional de Pastoral
Juvenil Hispana
Angelique Ruhi-López
La Voz Católica
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Jóvenes de la región del Sureste de los Estados Unidos entran en
procesión al Primer Encuentro Nacional de la Pastoral Juvenil
Hispana, en la Universidad de Notre Dame, en South Bend,
Indiana, el 8 de junio. Brenda Tirado Torres |
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La arena resonaba con los aplausos, cantos y gritos ruidosos de
más de 2,000 jóvenes que portaban banderas de todos los países
de América. Pero no era un partido de la Copa Mundial de Fútbol,
ya que todos estos espectadores apoyaban al mismo ‘equipo’ y
tenían una causa común: promover la participación activa de la
juventud hispana en la vida y misión de la Iglesia Católica en
los Estados Unidos.
Esta meta se logró en el Primer Encuentro Nacional de la
Pastoral Juvenil Hispana, del 8 al 11 de junio, en la
Universidad de Notre Dame, en South Bend, Indiana. El Encuentro
fue la culminación de un proceso de
“encuentro-conversión-comunión-solidaridad” de 18 meses, que
comenzó a los niveles de parroquia, movimiento, diócesis y
región.
“Este encuentro es una oportunidad de decir ‘presente’ como
jóvenes hispanos en nuestra Iglesia. Es una presencia profética”,
expresó el animador Luis Soto, de la Arquidiócesis de Denver, y
Vicepresidente de La Red Nacional de Pastoral Juvenil Hispana.
Estadísticas alarmantes
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Jóvenes procedientes de la Arquidiócesis de Atlanta expresan su
amor a la Iglesia Católica. Angelique Ruhi-López |
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Según las estadísticas del Comité de Asuntos Hispanos de la
Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos (USCCB,
por su sigla en inglés), los hispanos comprenden 41% de los
católicos de menos de 30 años de edad. Desde 1960, 71% del
crecimiento de la Iglesia Católica en el país ha sido de origen
hispano. Y según algunos estimados, más del 50% de la Iglesia
Católica estadounidense será hispano en los próximos 15 años.
Por esto, La Red, que fue creada en 1997, decidió realizar este
Encuentro Nacional, junto con el Comité de Asuntos Hispanos de
la USCCB y el Subcomité de Jóvenes y Jóvenes Adultos de la USCCB,
con cinco objetivos: identificar y reflexionar sobre las
necesidades y contribuciones de la juventud hispano-católica en
la Iglesia y la sociedad; promover el liderazgo y la
capacitación de jóvenes involucrados en la pastoral juvenil, y
llegar a los jóvenes alejados de la Iglesia; desarrollar una
visión común y unos principios pastorales que guíen el
ministerio; identificar y promover las mejores prácticas y
modelos pastorales que acompañan a la juventud hispana, y
desarrollar estrategias y asignar los recursos adecuados para
equipar a las parroquias, diócesis, movimientos y otras
organizaciones en su ministerio con la juventud hispana. Las
cinco charlas principales del Encuentro Nacional y las sesiones
plenarias que las seguían correspondieron a cada uno de estos
objetivos específicos.
“Ustedes constituyen casi la mitad de los jóvenes en este país”,
dijo el Obispo Plácido Rodríguez, de Lubbock, Texas, y
presidente del Comité de Asuntos Hispanos de la USCCB, en su
bienvenida dirigida a los jóvenes, durante la cual también leyó
una carta del Nuncio Apostólico bendiciendo a los participantes
del Encuentro en nombre del Papa Benedicto XVI. “Si la Iglesia
sabe apoyarlos hoy, entonces la Iglesia encontrará en ustedes
líderes fieles para continuar la misión de la Iglesia. Caminemos,
pues, como Iglesia, como discípulos fieles de Jesús”, añadió el
Obispo Rodríguez, uno de los 20 obispos que participaron en el
evento.
Remar mar adentro
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Durante la exhibición de talentos, el 10 de junio, un joven de
la Arquidiócesis de Los Ángeles dramatiza la canción “Mojado”,
de Ricardo Anjona, una pieza que habla del inmigrante mexicano y
lo que hace para lograr el sueño americano. Angelique Ruhi-López |
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El lema del Encuentro fue “Tejiendo el Futuro Juntos”, y muchos
de los símbolos del Encuentro tenían que ver con el mar y la
pesca de hombres, a la cual los jóvenes están llamados. Al
inicio del Encuentro, los jóvenes entraron en procesión cargando
las redes que habían tejido en sus encuentros diocesanos y
regionales, y las pusieron juntas sobre un barco enorme.
“Mira las redes. No todas las redes son iguales. Mira los
diferentes materiales de los cuales son hechas. Unos llegaron
del norte, y otros del sur; otros del este y del oeste. Pero
todos vinieron listos para echar su red. A pesar de que venimos
de diferentes países, nuestras raíces son las mismas. Podemos
marcar una diferencia en este mundo”, indicó Jesús Abrego,
Presidente de La Red y Director Asociado de la Pastoral Hispana
en la Diócesis de Beaumont, Texas. “Cristo también luchó por
nosotros y nos invita a que nunca nos demos por vencidos. Jesús
necesita de ustedes. La Iglesia necesita de ustedes. La Red
necesita de ustedes. Echemos juntos las redes y la pesca será
abundante”, expresó Abrego, a lo cual respondieron los jóvenes
con cantos de “¡Sí se puede!”
El Cardenal Oscar Andrés Rodríguez Maradiaga, SDB, Arzobispo de
Tegucigalpa, Honduras, dijo, en una entrevista antes de su
charla sobre la contribución de los hispanos a los Estados
Unidos (lea las páginas 10 a 11 de este número), que los
jóvenes tienen mucho que aportar a la Iglesia Católica.
“Los jóvenes tienen algo que compartir: su fe y entusiasmo para
la evangelización. El joven está lleno de vida y de nuevas
vocaciones”, señaló el cardenal, añadiendo durante su charla:
“¿De qué sirven esas redes si están colgadas? Hay que remar mar
adentro”.
El Arzobispo José H. Gómez, Arzobispo de San Antonio, Texas, y
Moderador Episcopal de La Red, dijo que no se puede esperar más
para cambiar la Iglesia y la sociedad.
“Ustedes no están llamados a ser líderes únicamente de la
comunidad hispana, sino de toda la Iglesia de Estados Unidos.
Como líderes, estamos llamados a recuperar la cultura para Dios”,
explicó el Arzobispo Gómez, uno de los conferencistas
principales. “Nuestro país se encuentra en un debate histórico
sobre la inmigración. Es un debate que está levantando muchas
pasiones, pero nos muestra la importancia de ser líderes. Se han
olvidado de las enseñanzas de Jesucristo, de la necesidad de
darle la bienvenida al extranjero”, indicó. “El tiempo ha
llegado. Es nuestro turno; depende de nosotros. No podemos
seguir esperando a que alguien nos dé una oportunidad”, dijo.
“El éxito de nuestras vidas está en el Señor Jesucristo. Que no
nos dé miedo. Es el tiempo de ser santos, nuevos evangelistas,
misioneros”, agregó el Arzobispo Gómez.
Entre los participantes del Encuentro estuvieron representantes
del CELAM, que ofrecieron una presentación a los directores
diocesanos sobre los asuntos relacionados con la emigración de
jóvenes latinos a Estados Unidos, y hablaron de una futura
colaboración entre CELAM y el liderazgo juvenil hispano en el
país. Otros conferencistas hablaron de la importancia de no
perder la identidad hispana al llegar a los Estados Unidos.
“Aunque se sientan ‘menos de’ o ‘no tan bueno como’, por favor,
no dejen su cultura atrás”, dijo la Hna. María Elena González,
RSM, presidenta del Centro Cultural Mexicano-Americano en San
Antonio, Texas. “No se avergüencen de sus padres. No se amarguen:
mejórense. El ojo de Dios es el verdadero espejo de nuestra
identidad. La presencia hispana es un regalo a la Iglesia”,
señaló. “Espero que se les trate como un regalo a la Iglesia. ¿Tienen
recursos, educación y formación?”, preguntó, a lo cual
respondieron los jóvenes: “¡No!”
“Pídanlos”, dijo la Hna. González. “Tú y yo somos Juan Diegos
llamados a abrir las puertas para los demás”.
Juntos en el mismo barco
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Dos delegados del Encuentro Nacional de Pastoral Juvenil Hispana
rezan frente a la gruta de la Universidad de Notre Dame. La
gruta es una réplica más pequeña de la original que existe en
Lourdes, Francia.
Angelique Ruhi-López |
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Durante el Encuentro, a través de las charlas y las sesiones
plenarias, los jóvenes y los asesores de la Pastoral Juvenil
Hispana se dieron cuenta de que, a pesar de las diferencias
geográficas y culturales, muchas de sus necesidades y deseos
eran los mismos. Al final del Encuentro, se creó un documento
que incorporó no sólo los aportes del Encuentro Nacional, sino
también todas las conclusiones de los encuentros locales previos.
Entre los cientos de aportes están la necesidad de más
materiales y recursos para desempeñar la pastoral juvenil
hispana, el desarrollo de programas para que los padres puedan
ser guías más efectivos de sus hijos, y la necesidad de
comprometerse más con las enseñanzas de Jesús, para evangelizar
no sólo por medio de las palabras, sino también de las acciones.
La USCCB publicará estos aportes y las charlas principales para
que sirvan como guía para que los obispos de todo el país puedan
responder efectivamente a las necesidades de los jóvenes
hispanos.
Según Rey Malavé, presidente de la Junta Directiva del Primer
Encuentro Nacional de la Pastoral Juvenil Hispana, “esto no es
el final de un Encuentro, sino el comienzo de una nueva era de
la Pastoral Juvenil Hispana”.
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