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Don Quijote Superstar


“El Quijote y Sancho” por Pablo Picasso.

El Caballero de la Triste Figura cumple 400 años (1606-2006)

Alberto Cardelle

 

 

Lo imaginamos con una figura larga, no agraciada, de aspecto cansado pero imponente, áspero en sus críticas y hombre de temerarias decisiones. Pablo Picasso le dedicó, en 1965, uno de sus dibujos más conocidos. Don Quijote, el hombre de La Mancha, la gran realización de Don Miguel de Cervantes y de España, cabalga incansable junto a las cansadas humanidades hace cientos de años, ya que su figura continúa ofreciendo aliento, con su noble testarudez, a las causas perdidas del ser humano. Y ¿cómo pensar que la cinematografía mundial, a la que casi nada humano (ni divino) le ha sido ajeno en los últimos cien años, iba a dejar la figura del Quijote en los empolvados estantes de las bibliotecas?

Más de un centenar de veces se ha asomado la larguirucha figura a las pantallas del mundo. Cuando el cine todavía no hablaba, se produjeron unos seis filmes sobre El Quijote. ¿Los mejores intentos? La norteamericana Don Quixote (1915), del realizador Edward Dillon, y la muy formidable película danesa Don Quijote (1926), del director Lau Lauritzen. La comicidad y la frivolidad le fueron encomendadas a la película norteamericana Don Quickshott of the Río Grande (1923), exhibida en España con el titulo de Don Quijote Tiroseguro. La llegada del sonido a las pantallas mundiales, en 1927, fue un punto y seguido en el interés que despertaba el Caballero de la Triste Figura en la cinematografía.

Que la obra de Cervantes tiene un atractivo internacional, quedó demostrado cuando el cine de la Unión Soviética, ya exento del formalismo de Stalin, presentó Don Kihot (1957), excelente película del realizador Grigori Kozintsev, uno de los sobrevivientes de la edad de oro del cine ruso.

El cine norteamericano hizo contacto con el héroe de Cervantes por medio del “niño terrible de Hollywood”, Orson Welles, quien, con su cinematográfica impunidad, rueda Don Quijote de Orson Welles (1992), un documental que hoy conserva sólo un interés cinéfilo. Sin embargo, del proyecto El hombre que mató a Don Quijote (2002), una coproducción norteamericano-británica filmada por Keith Fulton y Louis Pepe, se obtuvo un interesante documental titulado Lost in La Mancha.

La redención del Quijote en los Estados Unidos tiene lugar en los escenarios de Broadway, cuando el formidable musical The Man from La Mancha se estrena en noviembre de 1965. Esta pieza, que fue montada por Wasserman, Leigh y Darion, e interpretada por el iluminado actor puertorriqueño Raúl Juliá, convirtió las páginas de El Quijote en una explosión de alegría, coreografía, luces y música, dando a conocer al personaje y su historia al gran público estadounidense.

Pero, como “segundas partes nunca han sido buenas” (con la excepción, precisamente, de la segunda parte de El Quijote), la versión fílmica de la obra realizada en 1972, dirigida por Arthur Hiller e interpretada por Sophia Loren, Peter O’Toole y James Coco, no fue feliz. La crítica mundial la recibió muy tibiamente debido a que su guión encadenó, editándolos y condensándolos, sólo algunos de los episodios más populares de la obra.

México, con su película Don Quijote cabalga de nuevo (1973), llevando como Sancho Panza a Mario Moreno (Cantinflas); Francia con su filme Don Quichotte de Cervantes (1965); Italia con Don Chisciotte (1984), del director Maurizio Scaparro, y Portugal con Don Quixote e Sancho Panza, de Cecilia Nieto, han sido otras cinematografías mundiales que le han rendido tributos fílmicos al galopante personaje cervantino.

Quizás una de las versiones más sensibles fue la realizada en España en 1947, cuando la patria de Cervantes le rindió homenaje al creador de El Quijote. Esta realización fue filmada por uno de los mejores directores españoles de todos los tiempos,

Rafael Gil, contando  con recursos limitados (hacía sólo ocho años que España había emergido de la guerra civil) le rindió un homenaje sentimental a Don Miguel de Cervantes a través de su Don Quijote de la Mancha. Esta película marcó la primera aparición fílmica de Sarita Montiel, la tan popular actriz y cantante española.

El caballero Don Quijote, escrita y dirigida por Manuel Gutiérrez Aragón, fue filmada después del año 2000, interpretada por Juan Luis Gallardo y Carlos Iglesias. Teniendo como fondo los paisajes naturales españoles, esta versión de El Quijote es muy rica en diálogos, que comunican al espectador el fino humor castellano (verbal y de acción), y muchos de los rasgos del imperio español cuando Don Quijote de la Mancha, escapado de la pluma de Cervantes, vino al mundo en 1606.

Buenas razones tuvieron los críticos cuando escribieron que esta ultima versión de El Quijote y su amada Dulcinea del Toboso, “despojó a la gran figura cervantina de todo el polvo que los años habían acumulado sobre ella”.