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 Encuentros Familiares que dejan un Impacto

Angelique Ruhi-López
La Voz Católica

Durante el V Encuentro Mundial de las Familias en Valencia, en julio, el Papa Benedicto XVI retó a las familias cristianas a que “proclamen al mundo con alegría su experiencia de fe”. Dos movimientos apostólicos hispanos de la Arquidiócesis de Miami centrados en la familia –Impactos y Encuentros Familiares– ya están respondiendo a este llamado.

 

Impactando a las familias

De izq. a der.: Enmanuel Inoa, el P. Florentino Azcoitia, S.J., y Amy Lee, frente al nuevo edificio que se inaugurará el 31 de julio durante una Misa en la Casa Manresa. El nuevo edificio abarca una capilla, una sala de conferencias y 14 habitaciones. Inoa y Lee están entre los jóvenes que participan con sus familias en el movimiento Encuentros Familiares, guiado por el P. “Tino”. Angelique Ruhi-López

El movimiento Impactos de Cristiandad comenzó en 1972, cuando varias parejas con hijos pequeños decidieron crear un programa para encontrar soluciones a problemas familiares, y para ayudar a otras parejas a criar a niños cristianos en el mundo secular. El primer Impacto se llevó a cabo en febrero de 1973, en una antigua mansión de Miami Beach prestada por un grupo de hermanas misioneras. Ocho familias asistieron a ese primer Impacto, y 15 familias fueron los líderes.

“Nosotros hemos estado involucrados en Impactos desde que nuestra hija tiene 6 años de edad, y ella tiene ahora 22 años. De allí en adelante, nos quedamos involucrados. Ha sido parte de nuestra vida”, señaló Mayra Contreras, quien con su esposo, Jorge, es coordinadora del movimiento. “No fuimos con problemas, pero nos ayudó a enfrentar las dificultades de todas las familias. Hemos trabajado como pareja, y luego como familia”.

Actualmente, Impactos ofrece retiros de fin de semana nueve veces al año, en distintas parroquias, para matrimonios con hijos de 3 a 11 años de edad. Durante el retiro, que se ofrece en inglés o español, los padres participan en el programa para adultos y se les ofrecen charlas sobre la familia, el matrimonio, y cómo llevar a Cristo a su hogar, mientras que los niños participan en actividades y pequeñas charlas.

“Los Impactos siempre se han hecho de parroquia en parroquia. Somos gitanos, dependiendo de la necesidad y la entrada que nos ofrezcan los párrocos”, explicó Contreras. “Hasta Naples estamos yendo ahora. Una pareja participó en Impactos aquí y, cuando se mudaron a Naples, decidieron que tenían que seguirlo allá. El primero se hizo allí este año, en enero, y se llevará a cabo otro en septiembre”.

Además de los retiros, Impactos tiene un retiro una vez al año para los jóvenes de 12 a 16 años de edad; “Vuelvo a Impactos”, un mini-retiro para los más jovencitos, al igual que picnics y fiestas para toda la familia.

El nombre, Impactos, surgió de la idea de que el retiro fuera algo que despierte a los participantes y que les deje un fuerte “impacto”, para que puedan establecer un compromiso serio de crear un ambiente cristiano para sus familias.

“En Impactos hemos hecho amistades que son casi familia. Somos cinco familias de Impactos, que vamos de vacaciones juntos cada verano y, además de disfrutar de nuestro tiempo juntos, también hemos crecido mucho en nuestra fe”, expresó Contreras. “Estamos buscando que Cristo sea el centro de todas nuestras familias y que los niños crezcan en un ambiente de paz y con familias sanas. Sabemos de quiénes se rodean nuestros hijos, y con quiénes estamos nosotros como matrimonios”.

 

Mientras que los jóvenes de Encuentros Familiares de 12 a 15 años de edad participan en actividades y aprenden más sobre su fe (izq.), sus padres se reúnen cada miércoles para recibir formación y escuchar temas tales como la espiritualidad Ignaciana y la comunicación en la familia (der.).   Angelique Ruhi-López

 

Un encuentro familiar

Para familias con hijos de 12 a 21 años de edad existe Encuentros Familiares, un movimiento dirigido por la Compañía de Jesús y dedicado a la evangelización de la familia. Los Encuentros Familiares, que cumplen 35 años en 2006, procuran aumentar la paz y armonía que existen en el hogar y, si hubiese dificultades, señalar caminos para su solución, yendo a las mismas raíces del problema.

El grupo que participó en un reciente retiro de Impactos en la Parroquia Mother of Christ. Impactos fue creado por varias familias en 1972, y ofrece retiros en distintas parroquias para matrimonios con hijos de 3 a 11 años de edad.  Cortesía de Impacto

Los Encuentros comenzaron en enero de 1971, cuando un grupo de laicos se reunió con el P. Florentino Azcoitia, S.J., preocupados por la falta de un apostolado para la familia, especialmente para las familias inmigrantes latinas.

“Comenzamos los Encuentros Familiares con un grupo de seglares que venían de una cultura cubana. Encontraron que la lengua y la cultura ya eran distintas entre padres e hijos”, explicó el P. Azcoitia, conocido entre sus allegados como el “P. Tino”, que se unió al grupo y los empezó a asesorar. “Quisimos que los padres entendieran a sus hijos”.

Durante los Encuentros, que duran un fin de semana y que se ofrecen varias veces al año para familias de madre y padre, o para familias divorciadas uniparentales, los padres y los hijos escuchan temas que fomentan la comunicación y el diálogo. La pastoral del Encuentro Familiar está diseñada de acuerdo a cada grupo: padres, hijos de 12 a 15 años, e hijos de 16 a 21 años.

Rafael y Alba Lee, actuales coordinadores del movimiento, vivieron un Encuentro Familiar con sus dos hijos hace cinco años.

“Veo una diferencia en nuestra comunicación, en la forma de cómo nos expresamos”, indicó Rafael Lee. “Hemos tenido un cambio de 180 grados respecto a cómo estábamos. Ha cambiado nuestra estilo de vida”.

El movimiento estuvo sin un hogar fijo durante casi 15 años, hasta que el P. “Tino” encontró un terreno de cinco acres en la Avenida 122  y la Calle 56 del Suroeste: el sitio actual de Casa Manresa y el Centro de Espiritualidad Ignaciana.

El 31 de julio, día de la Fiesta de San Ignacio de Loyola, el Obispo Auxiliar Emérito Agustín A. Román celebrará una Misa y bendecirá un nuevo edificio en la Casa Manresa, que abarca una nueva capilla, una sala de conferencias y 14 habitaciones, para que la obra de ayudar a las familias mediante los Encuentros y los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola, continúe.

“Queremos ayudar a las familias a que vivan felices”, señaló el P. “Tino”. “Las crisis no son irreversibles, y sí se pueden arreglar”.

Todos los miércoles, de 8:30 a 10:30 p.m., padres e hijos se reúnen en la Noche Familiar, y tratan temas que ayudan a incrementar el fruto obtenido en el Encuentro Familiar. Casa Manresa también ofrece los Ejercicios Espirituales, cursos de formación, tres programas radiales en Radio Paz, comunidades de base y Comunidades de Vida Cristiana (CVX), picnics familiares y bailes.

“Encuentros es una de las mejores cosas que nos han pasado”, dijo Alba Lee. “Nos ayuda en todos los aspectos, en la formación sobre todo, para enfrentarnos con la ignorancia que la calle nos ofrece. Si nosotros como padres no les damos estas opciones a nuestros hijos”, preguntó, “¿de qué nos quejamos tanto”?