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“Cars”, un maravilloso mundo sobre ruedas

Alberto Cardelle

Este filme es como esas golosinas que se presentan bien envueltas. Todos piensan que son para los pequeños, pero cuando las abren y prueban, a todos les gustan, incluyendo, por supuesto, a los adultos.

Después de pasearse por el mundo de los juguetes, los pececitos y las hormigas con sus películas Toy Story (1995), Toy Story #2 (1996), A Bug’s Life (1997) y Finding Nemo (2003), el director John Lasseter se vuelve hacia el mundo de los carros, y hace tan reales a estos instrumentos cotidianos de trabajo y entretenimiento, que el espectador, después de ver la película, se siente tentado a preguntarle a su vehículo cuál es su bebida favorita, por quién va a votar, a dónde va ir de vacaciones, o si le dolió mucho el golpe que le dimos la pasada semana.

Esta realización, para toda la familia, no sólo va reinar durante el verano en las pantallas de la nación, sino que ya casi tiene asegurado un Oscar en su categoría, en la versión 2006 de estos codiciados premios.

Con Cars, John Lasseter celebra los veinte anos de Pixar Animation Studios y su reciente adquisición por la corporación Disney; una innegable tabla de salvación para esta última, después de varias desalentadoras taquillas con alguna de sus ultimas películas. Es tanto el amor de Lasseter por el cine, que les sugirió a los estudios Disney comenzar de nuevo a producir filmes usando la animación tradicional empleada en gloriosas películas como Blanca Nieves y los siete enanitos (1939), pero, desafortunadamente, la idea no pudo llevarse a cabo porque el conglomerado Disney se deshizo antes de los equipos necesarios para producir este tipo de realizaciones.

Nada menos que trece personajes componen el reparto de Cars, pero la atención se centra en cuatro de sus héroes: Lightning Mc Queen, un novato carro de carreras cuya ambición es ganar, pero que, durante el transcurso de la trama, viene a darse cuenta de que la fama no lo es todo si está exenta de los altos ideales que cada ser humano (¡oh, perdón!), que cada carro debe poseer. Doc Hudson (un Hudson Hornet 1951), es el doctor-mecánico del pueblo y, a su vez, el juez que presidía sus juicios desde una planta para cambios de aceite; Doc tiene un misterioso pasado que influye en un cambio de actitud por parte de Lightning Mc Queen. Mater, una oxidable pero confiable grúa de remolque, que no sólo se convierte en una amiga sincera de Lightning Mc Queen, sino que lo ayuda a comprender que hay valores mas allá de los trofeos y la fama. Sally Carrera, una bonita Porsche/2002. Sus ojos (perdón, sus faros delanteros) hacen que Lightning Mc Queen se sienta atraído hacia ella.

En las escenas finales, nuestro héroe Mc Queen, impresionado por la terrible experiencia vivida por Doc Hudson, prefiere perder la carrera y empuja a uno de sus contrincantes (que acababa de sufrir un accidente que lo había dejado, prácticamente, fuera de la competencia) para que éste triunfe y se lleve el codiciado trofeo Pistons.

Cars no sólo es una formidable realización, sino que su director, John Lasseter, la ha dotado de un mensaje: el egoísmo es un mal que acarrea malas consecuencias. Estos trece simpáticos personajes de cuatro ruedas le dan una muy buena lección al mundo de dos piernas. Si aún no han visto Cars, acudan con toda la familia, porque no hay mejores compañeros de butaca para niños y jovencitos que mamá y papá, una tía, sus abuelos…