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Ex
pandilleros vuelven a las calles
para ayudar a jóvenes

EFE
Homies Unidos, una organización fundada por ex pandilleros en El
Salvador hace diez años, está ayudando a los jóvenes de Los
Ángeles a no caer en las redes de las pandillas, o a salir de
ellas.
Mirna Solórzano, fundadora y miembro de la junta directiva de
Homies Unidos, perteneció a una pandilla, al igual que Alex
Sánchez, otro de los integrantes de Homies Unidos.
“Uno siente la necesidad de hacer el cambio, como personas que
hemos pertenecido a pandillas”, dijo Solórzano.
Mirna Solórzano, madre soltera de cuatro hijos, pensó que la
manera en que podía contribuir a evitar que otros muchachos se
involucraran en dichas organizaciones era llevándoles el mensaje
de que “las pandillas no son la solución”.
Homies Unidos fue fundada en 1996 en San Salvador, El Salvador.
En 1997, un grupo de voluntarios entre los que estaban Solórzano
y Sánchez –quien es actualmente el director de programas– dio
inicio al proceso de organización en Los Ángeles.
“Yo creo que fue un gran paso para mí, porque yo todavía estaba
entre sí y no en las pandillas”, recordó Solórzano
en un receso durante su visita a la escuela secundaria Mary
McLeod Bethune, en el sur de Los Ángeles, para dar una charla a
los estudiantes.
“Era muy raro decir: ‘Ok, voy a parar de hacer esto para tratar
de ayudar y tratar de ser responsable con mis hijos’”, señaló.
Solórzano piensa que un factor que le hizo debatir si debía ser
parte de la solución o parte del problema de las pandillas, fue
encontrarse sola.
“La cosa es que cuando yo comencé en Homies comencé a mirar los
cambios, porque yo tenía que educarme para tratar de ayudar más
a los jóvenes”, explicó Solórzano. “Y así me fue quedando menos
tiempo para andar en pandillas, bailando, o andar haciendo lo
que no tenía que andar haciendo”.
Solórzano, quien llegó con su familia a Estados Unidos desde El
Salvador cuando tenía cuatro años, aclaró que los ex pandilleros
no pueden decir que han dejado totalmente las pandillas, “porque
es una cultura”. Es como “querer decir yo voy a dejar la cultura
de El Salvador”, subrayó.
Y recalcó que la clave está en aprender a aplicar a la vida
diaria lo positivo de esa cultura, y no lo negativo.
Cinthya González, maestra de octavo grado en la escuela Bethune,
dijo que los Homies Unidos fueron invitados para aconsejar a los
estudiantes, debido a las tensiones raciales que ha habido en la
escuela.
“Queremos que vayan preparados para cuando lleguen a la
secundaria”, explicó.
Los servicios que ofrece Homies Unidos son de prevención e
intervención de pandillas, y su compromiso está en movilizar, a
través de los servicios de otras organizaciones, todo el apoyo
que puedan para ayudar a los muchachos.
Allegra Padilla, otra de las organizadoras de la entidad, dijo
que “cuando los jóvenes se acercan a Homies Unidos, es porque
les han dicho que son un caso perdido”.
Debido a que los miembros de la organización han estado en
situaciones similares, entienden cómo se sienten y, con los
recursos y conexiones que tienen, les ofrecen alternativas para
continuar fuera de las pandillas.
Solórzano, por su parte, agregó además que a Homies Unidos
“llegan muchachos de muchas pandillas”.
“Lo que importa es que estamos unidos por una misma causa y que
tenemos que ir más allá de lo que están ofreciendo las calles”,
finalizó.
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