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 Las comunidades de fe se preparan
para los huracanes


National Oceanic and Atmospheric
Administration / Dept. of Commerce

Angelique Ruhi-López
La Voz Católica

El meteorólogo Brian Norcross, del canal CBS-4, fue el charlista principal durante la conferencia “Podemos mejorar: Las comunidades de fe se preparan para los desastres”, el 12 de julio, en St. Thomas University.
Foto: Angelique Ruhi-López

En 2005, tuvimos el disgusto de recibir a “Katrina”, “Rita” y “Wilma”. Este año, algunas de las comunidades de fe del sur de la Florida decidieron prepararse mejor, por si se aparecen otros visitantes tropicales indeseados.

Por esto, más de 100 participantes de las comunidades cristianas, judías y musulmanas se unieron el 12 de julio en St. Thomas University para la conferencia “We Can Do Better: Faith Community Disaster Preparedness” (“Podemos mejorar: Las comunidades de fe se preparan para los desastres”).

“El año pasado, tuvimos pocos programas. Sólo informamos a los feligreses lo que sabíamos”, explicó Isabel Espínola, secretaria de la parroquia St. John Bosco, de Miami, que asistió a la conferencia con su párroco, el P. Juan Carlos Paguaga.

“Estamos aquí para tener conocimiento de lo que debemos hacer para ayudar a las personas”, señaló el P. Paguaga.

Los temas principales de la conferencia incluyeron: “Protegiendo el santuario y continuando operaciones después de los desastres”, “Cuestiones sobre la niñez”, “Asegurando la preparación de los miembros más vulnerables”, y “Cómo preparar a los voluntarios dentro de nuestras comunidades de fe”.

“En nuestra población multicultural, no basta con transmitir la información de que puede llegar un huracán. La noticia debe ser traducida a cada idioma sociocultural. El mensaje debe adaptarse para que sea entendido”, indicó la Dra. Raquel Cohen, de la Escuela de Medicina de la Universidad de Miami.

Otro médico, el Dr. Jon Shaw, director de la División de Psiquiatría de Niños y Adolescentes de la misma escuela, habló sobre la importancia de preparar a los niños para los huracanes.

“Tenemos que educar a los niños y explicarles que va a haber lluvia y viento fuerte. Escuchen a los niños, porque pueden tener preguntas o preocupaciones, y no los expongan mucho al noticiero”, dijo el Dr. Shaw.

Según el charlista principal, el meteorólogo Brian Norcross, del canal CBS-4, la preparación para los huracanes debe empezar en los colegios.

“Debería haber proyectos y procesos de discusión en los colegios al respecto”, dijo. “Los niños deberían preguntar a sus padres dónde están sus contraventanas, cuál es su plan de emergencia. Es irresponsable que esto no forme parte del currículo anual”, agregó.

Norcross también habló sobre la importancia de que la voz de las iglesias se tenga en cuenta durante los desastres naturales.

“Las iglesias tienen que formar parte de este proceso de preparar y evacuar al pueblo, para crear canales de comunicación mucho más amplios”, dijo.

“La primera cosa que la Iglesia tiene que hacer es ofrecele al pueblo la esperanza, la paciencia y la tranquilidad centradas en Cristo”, explicó el P. Patrick Charles, de la Parroquia St. James. “Lo otro que tiene que ofrecer es ayuda material y física”.

Por esto, parroquias como Our Lady of the Lakes, de Miami Lakes, que este año servirá como centro de distribución de agua y hielo después de un huracán, han creado una lista en la que sus feligreses ancianos pueden inscribirse para recibir estos servicios de emergencia, y para que alguien los llame antes y después del huracán para cerciorarse de su situación.

“Tendremos un generador en la Iglesia, que se utilizará para alimentar un refrigerador para que los ancianos que necesiten medicamentos refrigerados puedan disponer de ellos”, indicó el P. Murphy, y agregó: “Muchos se alegran de saber que estamos haciendo esto, pero, para ellos, un huracán está a 1,000 millas de distancia. Pero, cuando un huracán sea inminente en tres o cuatro días, los teléfonos de la parroquia empezarán a sonar incesantemente”.