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El P. William B. Wasson vive en su legado

Redacción

P. William B. Wasson

El 1º de septiembre al mediodía, en la iglesia St. Timothy, de Miami, tuvo lugar una Misa de Resurrección en memoria del P. William B. Wasson, fundador y director general de Nuestros Pequeños Hermanos, quien falleció el 16 de agosto, a las 5 a.m., en Cotton Wood, Arizona, a la edad de 82 años.

El P. Wasson estableció su primera casa para niños huérfanos y abandonados en Cuernavaca, Morelos, en 1954, y hoy, más de 3,000 niños de México, América Central, Suramérica y el Caribe tienen un hogar y esperanza en el futuro. La filosofía de las casas del P. Wasson es brindar a los niños amor incondicional y seguridad, mientras se les inculcan los valores de la solidaridad, el trabajo y la responsabilidad.

Nativo de Arizona, el P. Wasson hizo sus estudios sacerdotales con los Benedictinos en Conception, Missouri, pero, a causa de su débil salud, se retrasó su ordenación. Tiempo después, durante un período de recuperación en México, aprendió a amar al país y a su gente y decidió quedarse. Impartió clases de criminología y sociología en la Universidad de las Américas, y sirvió como consejero en la American School Foundation, en la Ciudad de México.

En Mayo de 1953 fue ordenado por el obispo de Cuernavaca, y fue asignado a una pequeña iglesia en el área del mercado de la ciudad, donde de inmediato instituyó una guardería para niños pobres. Un año después, en agosto de 1954, rescató a su primer niño abandonado y fundó Nuestros Pequeños Hermanos. Subsecuentemente, abrió casas en Honduras (1985), Haití (1988), Nicaragua (1994), Guatemala (1996), El Salvador (1999), República Dominicana (2002) y, recientemente, en Perú (2004) y en Bolivia (2005).

En 1997, el P. Wasson fue honrado con el Premio Nacional Mexicano, y con el Premio Humanitario Luis Elizondo en Monterrey, Nuevo León, por su extraordinaria contribución a los niños de México. Ha sido el único ciudadano de los Estados Unidos en recibir este reconocimiento de México. En 1979, la National Catholic Development Conference lo honró con el Premio Buen Samaritano. En 1981 le fue otorgado el Premio Franciscano Internacional, habiendo recibido el hábito de franciscano honorario en 1974. Este premio fue por “su servicio amoroso, generoso y ardiente a niños y niñas a quienes guía de la pobreza degradante a la madurez y al servicio a la comunidad”.

El gobierno mexicano nuevamente honró al P. Wasson en 1989, confiriéndole la Orden del Águila Azteca. Éste es el más alto honor otorgado en México, y le fue dado por su trabajo humanitario en favor de miles de niños mexicanos huérfanos y abandonados. Más recientemente, en noviembre de 1997, el Caring Institute de Washington, D.C., escogió al P. Wasson como una de las “diez personas más caritativas de América”, y lo reconoció con el National Caring Award.

En 2000 recibió el Premio Kellogg’s Hannah Neil World of Children. Este prestigioso premio reconoce a aquellos que han influido de forma significativa en las vidas de niños alrededor del mundo. En 2003 recibió el Premio Jefferson por Servicio Público. En 2004 le fue otorgado el Premio Compartir, XVI Edición, por su trayectoria, su compromiso y el impacto social de su trabajo, y en 2005 fue reconocido con el Premio Ivy Humanitarian y un premio de la Fundación Opus.

Con pasión por el estudio de las Escrituras, el P. Wasson fue autor de tres libros: Lucas XV, Evangelio en el polvo y El Sermón de la Montaña.

El P. Wasson vive en su legado: más de 15,000 niños que durante años lo han llamado Padre.

LVC agradece a Juan Guerra, de Friends of the Orphans (www.friendsoftheorphans.org) el envío de esta información.