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Maratón del Espíritu

Los $753,000 recaudados avalan el éxito del finalizado maratón de otoño de Radio Paz, 830 AM, efectuado del 18 al 29 de septiembre pasado. No obstante, con $3,000 más de lo esperado y $8,000 por encima del año anterior, se estima que la audiencia es muy superior a la cantidad de dinero recaudado.

Jorge Díaz
Especial para La Voz Católica

“Aquí no se busca el beneficio personal directo”, afirma Pupy Mendizábal, quien estuvo a cargo de la organización del maratón. Jorge Díaz

La programación de Radio Paz representa un oasis de sosiego en medio de algunas emisoras que viven un frenesí de chismes de farándula y chabacanerías, y consideran aburrido a todo el que promueva valores morales, como la familia y el respeto al prójimo. Sin embargo, no existe contradicción entre programas de dicha emisora católica y el entretenimiento, el cual, de acuerdo con Isaúl González, manager y locutor de Radio Paz, debe consistir en la búsqueda de una legítima creatividad, o sea, sana y sin caer en el tema morboso, fácil.

“Había un pequeño grupo de oyentes”, explica González acerca del maratón, “que nos escuchaban por unos minutos y luego cambiaban de emisora; pero, en la mayoría de nuestra audiencia, fiel y constante, se generaba un sentimiento de solidaridad para permanecer en sintonía, al punto de sufrir y gozar en vilo junto a nosotros.”

 

Radiografía de un maratón católico

La oración es indispensable en el maratón, el cual se convierte casi en un multitudinario retiro espiritual, con centenares de voluntarios a tiempo completo. Así, varias veces durante el día, los locutores al frente de dichas trasmisiones se ponían de rodillas y clamaban a la audiencia para que llenara las líneas telefónicas con donativos. “Sin embargo, es justo aclarar”, dice González, “que el maratón no consiste sólo en pedir dinero, sino apoyo por parte de nuestros oyentes para preservar este proyecto evangelizador que es Radio Paz”.

“Y no es vergonzoso pedir donativos para llevar a cabo esta obra”, afirma Pupy Mendizábal, quien estuvo a cargo de la organización del maratón, “pues aquí no se busca el beneficio personal directo, sino que continúe el empeño por debatir sobre temas vistos desde una óptica humanista o cristiana. Fue el mismo Señor Jesús”, continúa, “quien declaró lícito el pedir por el Reino de los Cielos o los pobres, lo que fue puesto en práctica por muchos santos de la Iglesia Católica, como San Vicente de Paúl. Además”, acota, “el maratón es una manera de decirles a nuestros oyentes que ellos son importantes.”

Pero en los maratones también hay momentos difíciles, como cuando –recuerda Mendizábal, “veía el esfuerzo humano que se realizaba, mientras los teléfonos permanecían en silencio. Y no es que nadie nos estuviese escuchando, al contrario”, señala. “Entonces, había personas que donaban varias veces para llenar el espacio de aquellas que no lo hacían”.

Se necesitaban aún $5,000 para llegar a la meta, y en aquellos momentos sólo se recibían donativos pequeños, de $1 o de $5. “Pero para nosotros”, dice Mendizábal, esta situación “representaba un aliento tremendo, en medio de la lucha diaria, pues comprendemos que muchas personas, sobre todo de la tercera edad, atraviesan por una apretada situación económica. Además, ante Dios”, concluye, “tuvo más valor la ofrenda de la viuda pobre, pues ella dio hasta lo poco que tenía”.

 

Milagro en el dial

Faltaban menos de 10 minutos para que finalizara el maratón y, como casi todos los días, estaban los locutores de rodillas, en agónica y esperanzada oración, ante la audiencia. “En los últimos momentos, siempre ocurre un milagro”, aseguraba el P. Alberto Cutié, presidente y director general de Pax Catholic Communications y director de Radio Paz, con fe absoluta. “¡Arriba, corazones!”, clamaba al unísono Isaúl González. Aquel pesado muro, de más de $10, 000, había que demolerlo en menos de 15 minutos.

Como movidas por un resorte, las líneas comenzaron a vibrar con donativos de más de dos ceros, pero no era suficiente. De pronto, Alfredo González, dueño de David’s Café, encendió la luz al final del túnel con un donativo de $13,700, de parte de su familia y de trabajadores de su negocio. Al final, amigos del P. Alberto Cutié dieron el puntillazo de la victoria con 19,000 verdes “razones”.

Por último, en medio de la alegría, se otorgaron $1,500 por el sorteo llamado “Pe-pégalo”, acerca de las calcomanías de Radio Paz colocadas en los autos. Todos fueron hacia la capilla para bendecir la cantidad de dinero recaudada en el maratón, la cual permitirá a Radio Paz seguir trasmitiendo su mensaje de esperanza desde el sur de la Florida.