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Los hispanos tienden a lidiar mejor con el estrés, según un sondeo

EFE

Un alto porcentaje de hispanos pone en práctica conductas saludables para hacer frente a las tensiones diarias más que los estadounidenses, aunque el estrés sigue siendo una de sus preocupaciones, según un sondeo difundido el Washington el 5 de octubre.

Para minimizar los efectos del estrés, los latinos recurren al respaldo de la familia y los amigos, y al ejercicio físico, indica la encuesta, realizada por la Asociación Estadounidense de Psicología (APA, por su sigla en inglés) y otras entidades.

Los especialistas que tomaron parte en la encuesta, que abarcó a 2,152 adultos, destacan como una de las causas principales de esta condición de salud, particularmente entre las mujeres hispanas, la constante preocupación por mantener sana a su familia.

Para llevar a cabo este trabajo, APA contó con la cooperación del Centro Nacional de Recursos para la Salud de la Mujer y la Alianza Nacional para la Salud de los Hispanos.

El sondeo muestra que el 56 por ciento de los hispanos pasa tiempo con familiares y amigos para reducir la tensión creada por las actividades diarias en el hogar y en el trabajo.

El 44 por ciento manifestó que “es probable” que haga ejercicio físico como una de las formas para reducir esta condición.

Como grupo, los latinos se apoyan menos en conductas no saludables, tales como fumar (8 por ciento) para hacer frente al estrés, en comparación con la población en general (14 por ciento).

“El estrés es inevitable. La clave está en la efectividad con la que las personas lo manejan”, afirmó Russ Newman, director ejecutivo para el ejercicio profesional de la APA.

Agregó que “hacer ejercicios y buscar el apoyo de familiares y amigos son buenos ejemplos de maneras saludables contra el estrés”.

Las personas que no toman acciones proactivas, o aquellas que lo combaten a través de formas no saludables como fumar o comer en exceso, “pueden causarse a sí mismas más problemas de salud, lo que a largo plazo conduce a un mayor estrés”, dijo Newman.

Aunque es más probable que los hispanos indiquen que emplean conductas positivas para manejar el estrés, estas formas con frecuencia incluyen prácticas sedentarias, tales como escuchar música (51 por ciento), leer (34 por ciento) y ver televisión (21 por ciento).

Entre los miembros de la comunidad latina que toman las decisiones sobre la atención médica de sus parientes, 61 por ciento de ellos aseguraron que se sienten preocupado por el nivel de estrés en su propia vida, frente a 48 por ciento de quienes comparten las decisiones con su cónyuge.

El 74 por ciento de las latinas aseguran que toman las decisiones sobre la atención médica a su familia, en comparación con un tercio de los hombres hispanos y un poco más de la mitad del público general (57 por ciento).

“Sin seguro médico ni acceso al cuidado médico, muchas hispanas sienten que el estrés de ser proveedoras de salud agrava su tensión nerviosa”, explicó la doctora Jane Delgado, presidenta y directora ejecutiva de la Alianza Nacional para la Salud de los Hispanos.

La mayoría de los hombres hispanos suele indicar que su estrés proviene del trabajo: 57 por ciento frente a 28 por ciento que señaló que proviene del hogar.

Las hispanas dicen que la mayor parte de su estrés proviene del hogar y del trabajo (42 por ciento, contra 39 por ciento que dice que únicamente se deriva del trabajo).

Los síntomas del estrés varían entre hombres y mujeres de la comunidad hispana.

Los hombres y mujeres de dicha comunidad afirman que padecen síntomas como irritabilidad, problemas para dormir y tensión muscular.

El sondeo determinó que más de una quinta parte (22 por ciento) de los hispanos están dispuestos a buscar cuidados de salud mental, en comparación con el 15 por ciento de la población en general.

Aunque están dispuestos a buscar tratamiento, muchos carecen de la cobertura para recibir ayuda profesional.

Sólo el 41 por ciento de los hispanos con seguro médico dijo que tiene cobertura psiquiátrica o psicológica, lo que representa el 20 por ciento menos que el resto de la población.