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Un
evento interreligioso que hace historia
Ana Rodríguez-Soto
The Florida Catholic
Afirmando que estaban “haciendo historia”, no sólo recordándola,
católicos, musulmanes, judíos y protestantes se reunieron en una
sinagoga local el 17 de enero, para estrechar los lazos entre
las diversas comunidades religiosas del sur de la Florida.
El evento interreligioso, que tuvo lugar en el Templo Emanu-El,
conmemoró el 20º aniversario de la histórica visita del Papa
Juan Pablo II a la Sinagoga de Roma, el 13 de abril de 1986.
“Estamos ampliando nuestro diálogo. Estamos llevando esto hacia
delante, y haciendo historia”, dijo Jim Howe, director ejecutivo
de la Coalición de Cristianos y Judíos de Miami.
Howe fue el moderador de un panel integrado por cuatro líderes
religiosos locales: el Arzobispo John C. Favalora; el Rabino
Fred Klein, vicepresidente ejecutivo de la Asociación Rabínica
del Gran Miami; el Imán Nasir Ahmad, de la Masjid Al-Ansar de
Miami, y la Rev. Priscilla Felisky-Whitehead, de la congregación
Church by the Sea de Bal Harbour.
La mesa redonda fue precedida por una emotiva lectura de las
palabras intercambiadas en 1986 por Juan Pablo II, el rabino
principal de Roma y el presidente de la comunidad judía de Roma.
El Rabino Klein se refirió a la revolución tecnológica que ha
vuelto al mundo mucho más pequeño, señalando que esto también
implica la posibilidad de que “un conflicto local pueda
convertirse en global”.
Cada uno de nosotros debe acompañar a los demás en esta nueva
realidad”, indicó el Rabino Klein. Los líderes religiosos
“pueden seguir discutiendo hasta el siglo que viene”, o pueden
optar por “hablar sobre el valor supremo de la vida humana y el
sagrado valor de la diversidad”.
La Rev. Felisky-Whitehead señaló que su comunidad de fe, la
Iglesia Unida de Cristo, había emitido una declaración, poco
después de la visita del papa a la sinagoga, afirmando que “el
judaísmo no ha sido sustituido por el cristianismo… Dios es fiel
y mantiene su pacto”, y añadió que las personas de fe no sólo
deben tolerarse, sino respetarse mutuamente, “sin ver esto como
una limitación para nuestra propia fe y su integridad”.
“Somos primos hermanos”, dijo el Imán Ahmad, refiriéndose al
hecho de que los judíos y los cristianos tienen su origen común
en Isaac, hijo de Abraham con su esposa Sarah, mientras que los
musulmanes tienen el suyo en Ishmael, hijo de Abraham con Hagar.
“Dios nos hizo formar tribus y naciones no para que nos
despreciáramos unos a otros, sino para que aprendiéramos unos de
otros”, dijo el Imán Ahmad, citando el Corán.
La visita del papa a la Sinagoga de Roma fue “el cumplimiento de
aquellos designios proféticos”, añadió. “Ésta es la voluntad de
Dios, la cual reconocemos. La tecnología, la Internet, también
son la voluntad de Dios, que es reunir a la humanidad”.
El Arzobispo Favalora destacó el hecho de que el Papa Juan Pablo
II enseñó aun más con su obras que con sus mismas palabras. “Si
no hubiera dicho una sola palabra en la sinagoga, [su vista]
habla más que muchos libros. Lo que hizo, en cierto modo, fue
una homilía, un sermón sobre todo lo que hay de común entre
judíos y cristinos, sólo con el gesto de ir”, señaló el
arzobispo.
“El evento de esta noche expresa la buena voluntad de la gente
de buena fe, de todos los hijos de Abraham”, continuó el
arzobispo. Pero, enfatizó, “es haciendo esto como realmente
cumplimos con lo que [el papa] trataba de enseñarnos”.
“La raíz del problema es que no vivimos de acuerdo a lo que
decimos creer”, agregó. “No hay lugar para la intolerancia y los
prejuicios en ninguna de las grandes religiones”.
“Nuestro objetivo es llevar todo esto al resto del mundo”, dijo
Bernardo Benes, banquero retirado y judío cubano que ha fundado
una organización sin fines de lucro, la Elder Brothers and
Sisters Foundation, para educar a la gente contra el antisemismo
basándose en las palabras y las obras de Juan Pablo II.
La fundación ha editado un folleto, Juan Pablo II y los
judíos, que puede leerse en inglés, español y creole, y que
pronto aparecerá en polaco.
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