El Arzobispo proclama las
fiestas de guardar en 2007
A continuación la tradicional proclamación a la que se dio
lectura inmediatamente después del Evangelio, durante las
misas de la Fiesta de la Epifanía. Fue leída por el
Arzobispo John C. Favalora
en la Catedral St. Mary, el 7 de enero.
Queridas hermanas y hermanos: la gloria del Señor ha brillado
sobre nosotros, y continuará manifestándose entre nosotros hasta
el día de su regreso.
A
través del ritmo del tiempo y de las estaciones, celebremos los
misterios de la salvación.
Recordemos el punto culminante del año, el Triduo de la Pascua
del Señor: su Última Cena, su crucifixión, su entierro, y su
resurrección, celebrados entre la noche del 5 de abril y la del
7 de abril.
En cada
Pascua –como en cada domingo– la santa Iglesia hace presente el
acto salvífico a través del cual Cristo conquistó el pecado y la
muerte para siempre.
Desde
la Pascua se calculan todas las fiestas de guardar.
El
Miércoles de Ceniza, inicio de la Cuaresma, será el 21 de
febrero.
La
Ascensión del Señor será conmemorada el 20 de mayo.
Pentecostés, la jubilosa conclusión de la temporada de Pascua,
será celebrado el 27 de mayo.
El 7 de
octubre dará inicio un año de renovación y preparación para el
jubileo de oro de la Arquidiócesis.
Y este
año, el Primer Domingo de Adviento será el 2 de diciembre.
De la
misma manera, la Iglesia peregrina proclama la Pascua de Cristo
en las fiestas de la Santa Madre de Dios, en las fiestas de los
apóstoles y los santos, y en la conmemoración de los fieles
difuntos.
Que
Jesucristo, quien fue, es, y por siempre será el Señor del
tiempo y de la historia, sea alabado por los siglos de los
siglos.
¡Amén!
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