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The
Pursuit of Happyness
(“La búsqueda de la felicidad”)
Esta película se basa en una historia verdadera. Chris Gardner,
interpretado por Will Smith, es un hombre inteligente y con
talento, que apenas puede proveer de casa y comida a su esposa e
hijo. Con muchas cuentas por pagar y un trabajo de vendedor de
equipos médicos que nadie quiere comprar, Chris se da cuenta de
que su vida tiene que cambiar radicalmente. Un día, hablando con
un extraño, descubre que su futuro está en la bolsa de valores.
Desde ese momento todo en su vida empeora; su esposa, Linda,
interpretada por Thandie Newton (Crash) visiblemente
demacrada y exhausta de la situación en la que viven, los
abandona.
Las cosas parecen mejorar un poco cuando Gardner consigue un
internado en una importante correduría de la bolsa, pero tiene
que competir, durante seis meses y sin sueldo, con otros
internos para llenar sólo una plaza en la compañía. Es aquí
cuando su vida toca fondo; Chris e hijo se quedan en la calle, y
pasan las noches en un baño de la estación del ferrocarril. Cada
mañana Gardner va a trabajar cargando consigo sus pocas
pertenencias.
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Con
la expresión de su rostro, Smith logra una interpretación
desgarradora.
Fotos: Cortesía de Soledad Rothstein |
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The Pursuit of Happyness,
frase escrita incorrectamente a propósito, haciendo referencia a
un grafiti en la pared de la guardería del niño, es
dirigida por el italiano Gabriele Muccino (su primera película
en inglés), quien muestra con veracidad la cruda realidad de
vivir en la calle y con la angustia de dónde pasar la noche.
Desde Kramer vs Kramer, Hollywood no nos había ofrecido
una película sobre la paternidad, el amor y el sacrificio que
muchos padres, no sólo madres, viven a diario para ofrecer una
vida mejor a sus hijos. Además, este filme sirve de inspiración
para todos los que están pasando por una mala racha sin perder
sus deseos de superación.
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Una
escena de The Pursuit of Happyness, con Will Smith (izq.)
y el hijo de éste en la vida real, Jaden Christopher Syre Smith. |
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Will Smith ofrece una actuación electrizante, demostrando que es
una estrella en todo el sentido de la palabra. El actor ya había
recibido una nominación al Oscar por Ali, pero esta vez
su personaje es mucho más logrado, cargando sobre sus hombros
todo el peso de la película, con muy buenos resultados. El niño,
Jaden Christopher Syre Smith, el hijo de Smith en la vida real,
también logra una buena interpretación, que no es excesivamente
sufrida sino más bien real y llena de inocencia.
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Una
escena de The Pursuit of Happyness, con Will Smith (izq.)
y el hijo de éste en la vida real, Jaden Christopher Syre Smith. |
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La historia, cuyo guión fue escrito por Steve Conrad, ofrece un
final feliz, como era de esperar: Gardner, después del
internado, consigue la única plaza disponible, y con un sueldo
altísimo. Esto no se ve en la pantalla, sino que se lee al
finalizar la película. Sin embargo, el desenlace parece un poco
abrupto. Uno quisiera ver al padre y al hijo viviendo una vida
mejor, pero esto queda a la imaginación del público. Sin
embargo, la escena no parece completamente necesaria, sobre todo
después del momento en que Chris recibe la noticia de que el
trabajo es suyo. Esta es una de las actuaciones más conmovedoras
que he visto en años. Casi sin diálogo, pero con la expresión de
su rostro y de sus lágrimas contenidas, Smith logra una
interpretación desgarradora, digna de una nominación al Oscar.
El tema del racismo solamente es insinuado en este filme, cuando
el instructor del internado le pide a Gardner que realice una
serie de mandados, pero no es presentado como el obstáculo que
el personaje tiene que superar. Un director estadounidense
quizás hubiera tratado de explotar más dicho tema.
Pero esta película trata más bien de cómo alcanzar el sueño
americano y de demostrar que, con perseverancia y fe, se puede
llegar muy lejos.
Crítica y reportera independiente.
mailto:solnarvaez@yahoo.com
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