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Consultoría legal ofrece apoyo a los inmigrantes

Angelique Ruhi-López
La Voz Católica

 Gloria Luna, de la Campaña de Justicia para los Inmigrantes (segunda de la der.), le sirve de traductora a Myriam Mezadieu, de Catholic Charities Legal Services (der.), para asesorar a una pareja en la Misión Santa Ana sobre su caso de inmigración. Angelique Ruhi-López

Ignacio Rangel era un inmigrante ilegal hasta el año 2000, cuando pudo adquirir el Seguro Social. Pero poco después, le dijeron que ya no estaba calificado para usar su permiso de trabajo.

“Quiero saber, ¿cuál es la solución?”, se preguntó Rangel. “He presentado una petición, pero es una espera larga”.

Para buscar la respuesta a su pregunta, Rangel acudió a la consultoría legal de Caridades Católicas, auspiciada por Catholic Charities Legal Services (Servicios Legales de Caridades Católicas) y la campaña de Justicia para los Inmigrantes de Caridades Católicas, que se llevó a cabo el 4 de febrero en la Misión Santa Ana, en Naranja.

Según Gloria Luna, la coordinadora de la campaña de Justicia para los Inmigrantes de la Arquidiócesis de Miami, estas consultorías legales tienen dos propósitos: “Queremos informarles a la gente y reunirlos también para que conozcan mejor nuestra campaña y lo que la Iglesia enseña sobre la inmigración”, dijo Luna. “Estamos cabildeando a nivel nacional y necesitamos su participación para que se logre un cambio”.

Carlota Pérez Vieyra, la cuñada de Rangel, asistió al evento en busca de ayuda para sus trámites de residencia.

“Queremos un mejor futuro para nuestros hijos”, expresó Pérez Vieyra, que tiene cinco hijos en los Estados Unidos y uno en México. “Somos personas de bajos recursos y queremos ayudar a nuestros hijos. Hay muchas personas con niños que necesitan ayuda. Hay que hacer seguimiento”, añadió.

El P. Pedro García, párroco de la Misión Santa Ana, está de acuerdo con que se repita este tipo de evento, que hasta ahora se ha ofrecido una vez al año.

“Es importante ofrecer esto por la misma necesidad de las personas. La mayor parte de nuestros feligreses [en la Misión Santa Ana] son indocumentados y de bajos recursos”, indicó el P. García. “Viven aislados en el campo y tienen temor a salir por el miedo de que vienen las redadas, que siguen con frecuencia. Se llevan a los padres sin importarles los hijos”, señaló. “Son seres humanos, muchos con niños nacidos aquí. Estamos hablando de la necesidad de legalizarlos”.

Dada la gran necesidad, se espera ofrecer estas consultorías legales con más frecuencia durante este año.

“Queremos empezar a hacerlas con más frecuencia, ya que nos estamos acercando a una reforma nacional de inmigración”, explicó Luna, agregando que en la consultoría de febrero hubo 10 voluntarios con experiencia de inmigración, que ayudaron a casi 90 familias con sus respectivos casos. “Las ofrecemos en cualquier parroquia que lo desee, sólo tenemos que coordinarlo”, precisó.

Después de hablar con un consejero legal, Pérez Vieyra dijo que se sintió satisfecha, pero que todavía se necesita más ayuda.

“Sí, nos pudieron ayudar y me contestaron las preguntas”, dijo, “pero me gustaría que nos dieran más información. Me siento contenta de que haya personas que quieran ayudar. Tenemos que ponernos en manos de Dios”, señaló. “Dios nos ayuda en este caso. Él dijo: ‘Pide y se te dará’”.