Redadas de indocumentados dejan a centenares de niños
desamparados
EFE
La detención de 350 presuntos inmigrantes indocumentados en una
fábrica de Massachusetts ha dejado a unos 200 niños
desamparados, dijeron el 7 de marzo líderes de un grupo de
desarrollo comunitario de ese estado.
La mayor parte de los detenidos, muchos de ellos de origen
latinoamericano, corren el peligro de ser deportados, y se
desconoce la suerte que pudieran correr sus hijos, manifestaron.
Los líderes comunitarios indicaron que los niños, entre los que
hay bebés, han quedado al cuidado de parientes, propietarios de
los lugares donde vivían los indocumentados, y hasta
desconocidos.
“Se trata de una crisis humanitaria”, dijo Brian Pastori,
miembro del Centro de Desarrollo Económico Comunitario del
Sudeste de Massachusetts.
Pastori agregó que, desde que agentes federales llevaron a cabo
la redada, sólo han recuperado su libertad poco más de 20
detenidos, y “estamos haciendo todo lo posible por reunirlos con
sus familiares”.
Fuentes oficiales dijeron que los inmigrantes fueron
sorprendidos trabajando en la fábrica Michael Bianco, que se
dedica a la fabricación de artículos de cuero, chalecos,
portagranadas y mochilas para las fuerzas armadas de Estados
Unidos.
Agregaron que los 350 presuntos indocumentados fueron
trasladados a las instalaciones de una antigua base del
Ejército, cerca de la ciudad de New Bedford.
En la operación también fueron arrestados el dueño de la
fábrica, su gerente de personal y otros dos ejecutivos, según
reveló un portavoz de la oficina del fiscal de Massachusetts.
Fuentes policiales dijeron que la redada se realizó tras una
investigación de varios meses que incluyó la participación de un
agente encubierto, que se hizo pasar como indocumentado.
Las fuentes manifestaron que los inmigrantes que hayan ingresado
ilegalmente al país o se hayan excedido en el tiempo de
permanencia permitido por su visado, serán deportados.
La redada, en la que participaron agentes del Departamento de
Seguridad Nacional y de otros organismos policiales, se llevó a
cabo en un momento en que parecen incrementarse en todo el país
las medidas contra los trabajadores ilegales y contra quienes
les den empleo.
En Chicago, las autoridades de inmigración anunciaron el 7 de
marzo el arresto de 36 inmigrantes indocumentados, la mayoría
mexicanos, que trabajaban en una planta ensambladora en la
ciudad de Mishwaka, en el vecino estado de Indiana.
Se trata de 35 mexicanos y un salvadoreño, y al menos 16 de los
detenidos son hombres y 20 mujeres.
Según el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) de Chicago, los
arrestos son parte de una investigación iniciada a finales del
año pasado, luego que las autoridades migratorias recibieran
información de que la empresa Janco Composites Inc, dedicada a
la fabricación de fibra de vidrio y plástico, empleaba a
indocumentados.
Recientemente, empresarios de Carolina del Norte denunciaron que
las continuas redadas del Servicio de Inmigración y Aduanas
(ICE) contra hispanos indocumentados en centros de trabajo, han
tenido un impacto negativo en ese estado.
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