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An Inconvenient Truth (“Una Verdad Inoportuna”)

 Soledad Rothstein

El tema central de la película  “Una Verdad Inoportuna”, ganadora de un premio Oscar al mejor documental, es simple: si no realizamos cambios drásticos contra la contaminación ambiental producida por el hombre, que está creando un calentamiento global, la Tierra podría rebelarse causando sequías, inundaciones y poderosos huracanes y tormentas. Lo difícil es convencer al público y a las autoridades de la gravedad del asunto. Esto lo sabe por experiencia propia Al Gore, ex vicepresidente de los Estados Unidos, país que es el mayor causante de la contaminación ambiental, y que aún no ha ratificado el Protocolo de Kyoto, que trata de establecer un cambio climático.

 Al Gore en una escena del documental “Una verdad inoportuna”.

El documental consiste en conferencias presentadas por Gore con una serie de diapositivas, fotografías y animaciones que ayudan a explicar con claridad el problema. El contenido se basa netamente en estudios científicos y es respaldado por cuadros, estadísticas, etc. El espectador que busca entretenimiento quizás lo encuentre aburrido, pero el que está interesado en el tema no tiene dificultad alguna para entenderlo. Sin embargo, el documental también presenta altibajos, sobretodo cuando el director, Davis Guggenheim (24, The Unit), corta los momentos más interesantes de la charla para entrelazar la historia con situaciones familiares de Gore y zoom ups del mismo mirando preocupadamente por una ventana. Esto, sumado a las alusiones políticas de Gore y a una comparación indirecta de éste con Winston Churchill, resta credibilidad al filme; después de todo, estamos ante un ex candidato a la presidencia que podría estar buscando un relanzamiento electoral en menos de dos años.

“Estamos generando 70 millones de toneladas de contaminantes cada día, producidos por la quema de combustible fósil utilizado para el transporte y la manufacturación de productos y consumos”, señala Gore. “Como resultado, el planeta se está calentando cada vez más. Es probable que la temperatura se eleve más durante las próximas décadas de lo que se elevó durante todo el siglo pasado”, añade.

Si las capas polares se derritieran por completo inundarían la Florida, Manhattan, San Francisco, los Países Bajos, Shangai, Calcuta, etc. Las imágenes y cifras utilizadas en la película son impactantes. Además, las fotografías muestran países como Suiza, Perú, Italia, Argentina (región de la Patagonia) con menos nieve y glaciares que hace algunos años. “Los diez años más calurosos, han ocurrido durante los últimos catorce años, siendo el más caliente de todos el 2005”, afirma Gore. “En 2003 hubo una ola de calor en Europa que mató a 35,000 personas”, continúa. “El incremento en la temperatura está ocurriendo también en los océanos y, cuando esto ocurre, las tormentas y huracanes son más fuertes. Esto es lo que hemos experimentado hace poco”, agrega, “y el ejemplo más claro fue el Huracán Katrina, en Nueva Orleáns. Otras consecuencias del calentamiento global son las inundaciones ocurridas en la China, India y Tailandia y las sequías en Africa”.

Obviamente, se trata de un tema muy controversial. Sin embargo, científicos de todo el mundo, entrevistados por medios independientes después del lanzamiento del filme, concuerdan con las estadísticas y conclusiones presentadas por Gore. Muchos profesionales dentro de la comunidad científica afirman que es impresionante la exactitud de los datos y estudios que respaldan el documental.

 Durante años, Gore ha presentado este tema al Congreso estadounidense, sin ningún resultado. “El dilema es que vamos a tener que escoger entre la economía o el medio ambiente”, dice Gore, “pero la respuesta debería ser obvia. Si no tenemos un planeta”, pregunta, “¿de que sirve la economía? Éste no es un problema político, sino moral”.