SU SANTIDAD EL PAPA
 VOZ DEL ARZOBISPO
 ARQUIDIÓCESIS
 CALENDARIO
 MUNDO Y NACIÓN
 AMÉRICA LATINA
 EN LA FLORIDA
 CUBA Y LA DIÁSPORA
 INMIGRACIÓN
 REFLEXIONES
 ESPIRITUALIDAD
 ENSEÑAZAS DE
 LA IGLESIA
 REFLEXIONES
 BÍBLICAS
 LETRAS / CINE / ARTE
 CONSEJOS DE AMIGO
 QUIENES SOMOS
 ENLACES
 ARCHIVO
 BÚSQUEDA
 PORTADA
 

EN COMUNIÓN

 

IRS otorga número récord de ITIN
durante el año 2006
 

Olivia P. Tallet
EFE
 

El Servicio de la Renta Interna (IRS) concedió durante 2006 el récord de más de un millón y medio de nuevos Números de Identificación del Contribuyente de Impuestos (ITIN, por su sigla en inglés), que utilizan los indocumentados para declarar sus impuestos.

La cifra de nuevos ITIN ascendió a 1’548,802, según la vocera del IRS, Irma Treviño.

Dicha cantidad representa un récord histórico anual en la concesión de estos documentos, que son otorgados por el IRS para que personas que no califican para tener un Número de Seguro Social (SSN), en su mayoría indocumentados, puedan declarar sus impuestos.

La cantidad de contribuyentes que solicitó y recibió estos números de identificación para propósitos fiscales en 2006, creció más de 30 por ciento respecto al año 2005, cuando se concedieron 1’078,617.

Sin contar la cantidad de ITIN otorgados en lo que va de 2007 (cuyos datos no están disponibles), el IRS ha concedido un total de 10’151,365 de estos documentos, desde que se comenzaron a emitir en 1996.

La cifra récord de ITIN autorizados en 2006 coincide con un año en el que se debatió en el Congreso de Estados Unidos una reforma migratoria, que originó marchas y manifestaciones públicas sin precedentes por parte de inmigrantes a lo largo de la nación.

La contribución de los indocumentados a través de sus impuestos, y su proporción respecto al costo que representan en servicios sociales para el país, fue uno de los temas candentes de debate público durante el 2006.

En el año 2003 el IRS cambió el procedimiento para la solicitud de estos números, exigiendo el envío de la declaración de impuestos simultáneamente y adjunta con el pedido de un ITIN.

El cambio se hizo con el objetivo de que las personas solicitaran este número para el propósito que tiene, el de declarar impuestos, y no para otros fines de identificación.

Si bien antes de ese año era posible obtener estos números aunque no se enviara una declaración, al menos las personas que obtuvieron los 3’531,247 ITIN otorgados desde 2004 hasta el cierre de 2006, sólo pudieron adquirirlo declarando impuestos federales.

Desde 1996 hasta 2003, antes de que se pusiera en práctica el nuevo procedimiento, los contribuyentes que declararon con estos números debieron impuestos federales por un monto de poco más de $48,800 millones, de los cuales cancelaron más de $44,000 millones al fisco.

Durante ese mismo período, la cantidad de dólares que la agencia federal devolvió a contribuyentes que declararon con ITIN en la forma de reembolsos, ya fuera por retenciones excesivas o por créditos permitidos, alcanzó los $23,800 millones.

El aporte monetario de los contribuyentes que declararon impuestos con ITIN durante ese lapso representó un balance a favor del fisco de más de $20,000 millones de dólares.

Tras indicar que obtener un ITIN tiene ventajas para el fisco y para los indocumentados, de los cuales muchos declaran y pagan impuestos federales, Treviño recomendó presentar la declaración de impuestos.

“Toda persona que tiene algún tipo de ingreso en los Estados Unidos está obligada a contribuir al sistema tributario; esto incluye también a personas como los inmigrantes indocumentados”, agregó.

Por otra parte, explicó, para estas personas declarar con un ITIN tiene la ventaja de que, de esta manera comienzan a establecer un expediente con el IRS y, si en algún momento cambia su situación migratoria y son elegibles para obtener un SSN, sus datos como contribuyentes con ITIN son transferidos a su número permanente, y podrían reclamar créditos como el de Ingreso por el Trabajo con carácter retroactivo.

El IRS mantiene la política de no compartir información privada de los contribuyentes con agencias de inmigración, tal como ha sostenido el comisionado del IRS, Mark Everson, en varias ocasiones.

“Cualquier intercambio de información confidencial de los contribuyentes, directa o indirectamente, con autoridades de inmigración, tendría un efecto escalofriante en los esfuerzos para traer a los portadores de ITIN, y potenciales portadores de ITIN, al sistema de impuestos de Estados Unidos, dijo Everson frente a un comité del Congreso en 2004.