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“No tengan miedo de anunciar a Cristo resucitado hasta los
confines del mundo”
ACI
Al presidir el 9 de abril el Regina Coeli, el rezo
mariano que sustituye al Ángelus en el periodo de Pascua, el
Papa Benedicto XVI alentó a los cristianos a no tener miedo de
convertirse en mensajeros del anuncio de la resurrección del
Señor Jesús “hasta los últimos confines del mundo”.
Antes de la oración, el Obispo de Roma señaló que al “gran
misterio” de la Resurrección “la liturgia dedica no sólo un día,
porque sería demasiado poco para expresar toda la felicidad que
sentimos, sino cincuenta, es decir, el periodo pascual que
finaliza con Pentecostés”.
La liturgia de hoy, continuó, nos lleva al sepulcro donde se
apareció Jesús a las mujeres: “También a nosotros, hoy, como a
estas mujeres que permanecieron junto a Jesús durante la Pasión,
el Resucitado repite que no hay que tener miedo de convertirse
en mensajeros del anuncio de su resurrección. No tiene nada que
temer quien encuentra a Jesús resucitado, entregándose a Él
dócilmente. Éste es el mensaje que los cristianos están llamados
a difundir hasta los últimos confines del mundo”.
Al respecto, el Papa subrayó que “la fe cristiana nace no del
acoger una doctrina sino del encuentro con una Persona, con
Cristo, muerto y resucitado. En nuestra existencia cotidiana,
queridos amigos, son muchas las ocasiones para comunicar a los
demás nuestra fe de forma sencilla y convincente, de modo que de
este encuentro nazca su fe. Y es de gran urgencia, que los
hombres y las mujeres de nuestra época conozcan y encuentren a
Jesús y, gracias también a nuestro ejemplo, se dejen conquistar
por Él”.
“El Evangelio no dice nada de María, sin embargo, la tradición
cristiana ama contemplarla mientras se alegra nuevamente más por
cada uno al volver a abrazar a su divino Hijo, que se había
unido a sí cuando fue puesto en la Cruz. Entonces, después de la
resurrección, la Madre del Redentor goza con los ‘amigos’ de
Jesús, que constituyen la Iglesia naciente. Al tiempo que
renuevo de corazón a todos ustedes mis felicitaciones pascuales,
invoco a Ella, la Reina del Cielo, para que mantenga viva la fe
en la resurrección en cada uno de nosotros y nos haga mensajeros
de la esperanza y del amor de Cristo resucitado”, indicó.
Tras el rezo mariano y el responso por los fieles difuntos,
Benedicto XVI envió sus felicitaciones en varios idiomas,
saludando “cordialmente” a los peregrinos de lengua española,
“en este lunes de la Octava de Pascua, en la cual la tradición y
la liturgia invitan de manera especial a tomar conciencia de que
Cristo resucitado ya no muere más, y por ello exhorta a
profundizar en el misterio y el compromiso bautismal. Feliz
tiempo de Pascua”, concluyó.
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