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Las Siete Palabras
Jorge Díaz
Especial para La Voz Católica
Centenares de personas estuvieron ensimismadas, durante
alrededor de una hora, el pasado 31 de marzo, con aquella puesta
en escena, envueltos en el ambiente de recogimiento sugerido por
la Cuaresma y la Semana Santa. La obra que se llevaba a cabo era
el tradicional Sermón de las Siete Palabras, pero visto desde
una perspectiva poética, en medio de efectos de luces, música y
declamación, en la parroquia del Corpus Christi, en la 7ª.
avenida y la calle 37 del Northwest, de Miami.
“Esta pieza fue concebida para ser declamada”, afirma su autor,
el P. Santiago Matheu. “En este sentido, utilicé diversos
géneros poéticos para darle dinámica, variedad a la obra y para,
mediante el uso de versos largos, destacar los pasajes que
requerían de mayor agilidad, así como, con el empleo de una
métrica corta, resaltar la solemnidad o el dramatismo”.
El libro de versos escrito por Matheu, titulado Las Siete
Palabras, recoge en 30 páginas el sufrimiento de Cristo y
plantea, al mismo tiempo, la problemática del pecado en el
mundo, con varias de sus principales facetas, como el odio, el
perdón y la crueldad. El valor del compromiso cristiano y la
justicia social estuvieron presentes en la obra, en medio de una
sociedad sumida en la pobreza, tanto material como espiritual,
lo cual fue destacado mediante el uso de fotografías de Tammy
Álvarez, quien mezcló imágenes clásicas alegóricas a la
crucifixión con fotos de actualidad, reflejo de las carencias
del mundo.
Los declamadores fueron Marité Alfonso, Katia Valiño, Teresita
Gómez, José Luis Ramos, Amado Gil y Danny Sánchez. También se
contó con las actuaciones del pianista José Novas, en los
intermedios, mientras que Denise Sánchez interpretó, en la
última palabra, el canto La Vía Dolorosa, con música de
Yolanda del Castillo.
El referido evento, una de las maneras más novedosas y
artísticas de acercarse a la Pasión del Señor, según algunos de
los presentes, fue organizado por los sacerdotes Santiago Matheu
y José Luis Menéndez, quien brindó el templo para la puesta en
escena y los ensayos. Todos los asistentes pudieron comprar, por
el precio de cinco dólares, la edición de la obra, que aún puede
adquirirse.
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