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R E F L E X I O N E S   C A T Ó L I C A S
S O B R E   L A   B I B L I A

Arquidiócesis de Miami
Ministerio de formación cristiana

3 de junio de 2007
Santísima Trinidad (Ciclo C)

Lectura del Evangelio según San Juan 16:12-15 En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: “Tengo muchas cosas más que decirles, pero ustedes no pueden entenderlas ahora. Pero cuando él venga, el Espíritu de la Verdad, los introducirá a la verdad total. El no vendrá con un mensaje propio sino que les dirá lo que ha escuchado, y les anunciará porque recibirá de lo mío para revelárselo a ustedes. Todo lo que tiene el Padre también es mío. Por eso les he dicho que recibirá de lo mío para anunciárselo”.

Comentario breve:
Hoy la Iglesia universal celebra la fiesta de la Santísima Trinidad. Esta doctrina afirma la comunión íntima de Dios con nosotros, a través de Jesucristo, en el Espíritu Santo. Los cristianos creemos que Dios interviene y participa en la historia. Desde un principio, Dios ha tratado de comunicarse y relacionarse con todas sus criaturas. En el Antiguo Testamento lo hizo a través de sus hazañas y de los profetas. En la plenitud de los tiempos, Dios se hizo uno con la humanidad en Jesucristo, quien es la imagen visible del Dios que no podemos ver (Col 1:15). Por el poder del Espíritu Santo, Dios continúa su presencia activa entre nosotros, buscando una comunión eterna con sus criaturas.

En el texto de hoy, Jesús anima a sus discípulos que acaban de escuchar lo que suena como una despedida. Jesús trata de convencerles de la necesidad de su partida, pues es a partir de su muerte y resurrección que se inaugurará un nuevo modo de presencia de Jesús en medio de sus amigos. En Jesús está la verdadera unión de lo humano y lo divino, y por tanto, Él es el camino hacia nuestra comunión con Dios y con los demás. Jesús, que les había hablado en la carne, les hablará ahora a través del Espíritu Santo.

Tres ideas importantes de la lectura:

  • Los discípulos van a perder a Jesús en su forma terrena, pero pronto lo recibirán de nuevo en Espíritu.

  • El dogma de la Trinidad es la manera específica en que los cristianos hablamos de Dios y tiene consecuencias radicales para la vida cristiana. No es una doctrina acerca de un Dios aislado de todo, sino una doctrina sobre la vida de Dios con nosotros y sobre nuestras relaciones.

  • La teología trinitaria es por excelencia una teología de relaciones: Dios con nosotros, nosotros con Dios, y todos unidos en esta comunión.

Para la reflexión:

  • Creemos en un Dios comunitario que desea vivir en relación con sus criaturas. ¿Cómo afecta esta creencia la manera en que trato a los demás y a mí mismo/a?

  • ¿Cómo andan mis relaciones? ¿Necesito mejorar algo?

10 de junio de 2007
Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo (Ciclo C)

Lectura del Evangelio según San Lucas 9:11-17 En aquel tiempo, Jesús se puso a hablar a la gente del Reino de Dios, y devolvió la salud a los que necesitaban curación. El día comenzaba a declinar. Los Doce se acercaron para decirle: “Despide a la gente. Que vayan a las aldeas y pueblecitos de los alrededores en busca de alojamiento y comida, porque aquí estamos en un lugar solitario”. Jesús les contestó: “denles ustedes mismos de comer”. Ellos dijeron: “No tenemos más que cinco panes y dos pescados, a menos que fuéramos nosotros mismos a comprar alimento para todo este gentío”. Porque había unos cinco mil hombres. Pero Jesús dijo a sus discípulos: “Háganlos sentarse en grupos de cincuenta”. Así hicieron los discípulos, y todos se sentaron. Levantó los ojos al cielo, dijo la bendición, los partió y se los entregó a sus discípulos para que se los distribuyeran a la gente. Todos comieron cuanto quisieron y se recogieron doce canastos de sobras.

Comentario breve:
Esta lectura contiene gestos realizados por Jesús que hoy asociamos con la Eucaristía: “Tomó el pan, lo bendijo, lo partió y lo dió a sus discípulos”. En la última cena, Jesús compartió con sus amigos el “Pan de Vida”; en esta escena, instruye a sus discípulos a que ellos alimenten a la multitud. Cuando Lucas escribió su Evangelio (80-85 A.D.), el gesto de Jesús alimentando a la multitud tenía un doble mensaje: 1) La Eucaristía era una fuente inagotable de alimento; 2) los líderes de las comunidades tenían la responsabilidad de alimentar al pueblo, especialmente con la prédica y la Eucaristía.

Este ritual también nos recuerda que, en el Padre Nuestro, pedimos el pan cotidiano; le rogamos a Dios que nos dé lo que necesitamos para poder seguir trabajando por el Reino. Nosotros también somos enviados hoy a alimentar a los que tienen hambre corporal y espiritual.

Tres ideas importantes de la lectura:

  • Todo pan que se comparte solidariamente se multiplica por el poder de Dios.

  • Jesús tenía una fe firme en Dios Padre, y por eso ordenó repartir los escasos alimentos.

  • Las palabras de Jesús a sus discípulos se nos dicen hoy a nosotros: “¡Denles ustedes de comer!”

Para la reflexión:

  • ¿Cómo vivo el sentido eucarístico de mi vida: ofrecerme en servicio a Dios y a los demás?

  • ¿Cómo puedo “alimentar” a los que están cansados y decaídos a mi alrededor? ¿Qué estoy haciendo por ellos?

17 de junio de 2007
11er. Domingo del Tiempo Ordinario (Ciclo C)

Lectura del Evangelio según San Lucas 7:36-8:3 En aquel tiempo, un fariseo había invitado a Jesús a comer. Entró Jesús a casa del fariseo y se acostó en el sofá según la costumbre. En ese pueblo había una mujer conocida como pecadora. Ésta, al enterarse de que Jesús estaba comiendo en casa del fariseo, compró un vaso de perfume y, entrando, se puso de pie detrás de Jesús. Allí se puso a llorar junto a sus pies, los secó con el perfume. Al ver esto, el fariseo que lo había invitado se dijo interiormente: “Si este hombre fuera profeta, sabría quién es y qué clase es la que lo toca: una pecadora”. Pero Jesús tomando la palabra, le dijo: “Simón, tengo algo que decirte”. Simón contestó: “Di, Maestro”. “Un prestamista tenía dos deudores: uno le debía quinientas monedas y el otro cincuenta. Como no tenían con qué pagarle, les perdonó la deuda a los dos. ¿Cuál de los dos lo querrá más?” Contestó Simón: “Pienso que aquél a quien le perdonó más”. Jesús le dijo: “Juzgaste bien”. Y volviéndose hacia la mujer, le dijo a Simón: “¿Ves a esta mujer?” Cuando yo entré a tu casa no me ofreciste agua para los pies; ella, por el contario, los mojó con sus lágrimas, y los secó con sus cabellos. Tú no me besaste al llegar; ella, empero, desde que entró, no ha dejado de cubrirme los pies con sus besos… {Jesús iba recorriendo ciudades y aldeas predicando y anunciando la Buena Nueva del Reino de Dios. Lo acompañaban los Doce y también algunas mujeres; María, por sobrenombre Magdalena, de la que habían salido siete demonios; Juana, mujer de Cuza, administrador de Herodes; Susana y varias otras que lo atendían con sus propios recursos.}

Comentario breve:
El Evangelio de Lucas da mucha importancia a las mujeres y a su posición en la sociedad de la época. En el relato de hoy encontramos a Jesús en diálogo con Simón el fariseo y con una mujer conocida como pecadora. La actitud de Jesús hacia la mujer es conmovedora, al ver cómo ella lo trataba con amor y generosidad. Sin embargo, Simón, quien conocía todas las tradiciones judías, omitió la cortesía de ofrecerle a su huésped un beso y luego agua para lavarse los pies. Simón se sorprendió ante la actitud de aceptación de Jesús por la mujer y lo cuestionó. Jesús respondió con una pregunta que sólo tenía una respuesta. ¿Cuál de los dos deudores amaría más al prestamista si éste les perdonaba sus deudas? El Maestro usó este momento para destacar la conducta llena de amor de la mujer en contraste con la de Simón. Este episodio es una enseñanza sobre la relación entre el amor y el perdón.

Algunas mujeres acompañaban a Jesús en su ministerio. Este grupo de Galilea lo siguió hasta Jerusalén y fueron testigos de su muerte y resurrección.

Tres ideas importantes de la lectura:

  • El perdón de Dios es el resultado del amor que sentimos por Él y no de las obras que hagamos para ganarlo.
    El saber a Jesús acompañado por mujeres contradice las costumbres de la época, como vemos en Juan 4:27. Documentos rabínicos prohibían hablar con las mujeres en público.
    Todos estamos llamados a ser profetas en nuestro ambiente, a reflejar amor y no juicios, a recibir a todos y a no rechazar a nadie.

Para la reflexión:

  1. ¿Puedo mirar a los demás con los ojos de Jesús y reflejarles Su compasión?

  2. ¿Juzgo a las personas por su apariencia o clase social?

24 de junio de 2007
Natividad de San Juan Bautista (Ciclo C)

Lectura del Evangelio según san Lucas 1:57-66,80 Cuando a Isabel le llegó el día, dio a luz un hijo. Sus vecinos y parientes supieron que el Señor había manifestado su compasión por ella y la felicitaban. Y al octavo día vinieron para cumplir con el niño el rito de la circuncisión. Querían ponerle por nombre Zacarías, por llamarse así su padre, pero la madre dijo: “No, se llamará Juan”. Los otros dijeron: “Pero si no hay nadie en tu familia que se llame así”. Preguntaron por señas al padre cómo quería que le pusieran. Zacarías entonces pidió una tabla y escribió: “Su nombre es Juan”, por lo que todos quedaron extrañados. En ese mismo instante se le soltó la lengua y sus primeras palabras fueron para alabar a Dios. Lo que dejó impresionado a todo el vecindario, y en toda la región montañosa de Judea se comentaban los acontecimientos. Y al oírlo la gente se ponía a pensar y decía: “¿Qué llegará a ser este niño? ¿No se ve la mano del Señor en él?” Y el niño crecía y su espíritu se fortalecía. Permaneció en el desierto hasta el día en que se presentó a los israelitas.

Comentario breve:
Zacarías pertenecía al grupo de los sacerdotes. El y su esposa Isabel eran siervos devotos de Yahvé y ya en su vejez no habían tenido hijos. Un día cuando el anciano oraba en el templo, el ángel del Señor le anunció que tendrían un hijo y que su misión sería preparar el camino para el Salvador. El texto de hoy nos relata el nacimiento y la circuncisión (signo de la relación con Dios que exigía la Alianza) de Juan. Con esta historia Lucas nos prepara para la circuncisión de Jesús que encontramos en Lucas 2:21. Al comienzo de su Evangelio, el evangelista resalta que todos los que jugaron un papel importante en el comienzo del cristianismo fueron parte del pueblo de Israel. Al final de su segunda obra: los Hechos de los Apóstoles, Lucas sostiene que el cristianismo es descendiente directo del judaísmo fariseo. El versículo 80 del texto de hoy declara que el poder del Espíritu Santo creció en Juan mientras vivía una vida aparte. El Bautista no aparece de nuevo hasta 30 años después (Lucas 3:1-3).

Tres ideas importantes: de la lectura:

  • Nuestro bautismo nos llama a ser signos proféticos del amor de Dios en el “desierto” de la sociedad moderna.

  • Al igual que él confió en San Juan Bautista, Dios confía en nosotros hoy para que seamos testigos de su amor.Isabel

  • Isabel valientemente nombra a su hijo a pesar de la oposición de los parientes.

Para la reflexión:

  1. ¿Cuál es mi reacción ante los problemas de hoy: confianza o miedo paralizante?

  2. ¿Cómo puedo vivir mejor el llamado profético que recibí en mi bautismo? Da ejemplos.