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ESTADOS UNIDOS
¿Dudas acerca de la vacunación para prevenir el cáncer del
cuello uterino?
Dr. Luis E. Raez
Especial para La Voz Católica
Como sabemos por las noticias, ahora tenemos aprobación en
Estados Unidos para vacunar a las personas con la vacuna contra
el papiloma virus, que es un virus que se transmite por contacto
sexual y que es el responsable del cáncer cervical (o del cuello
uterino) en la mujer.
Se calculan en 9,700 los casos de cáncer de cuello uterino cada
año en Estados Unidos, y en 3,700 las muertes por este cáncer.
Los virus que causan papilomas en seres humanos son una familia
llamada human papilloma virus, y se les conoce con la
sigla HPV. Se les diferencia por números. La vacuna que ha
aprobado el gobierno contra los papilomas virus (HPV)
protege contra cuatro tipos diferentes de HPV, que son los más
comunes y peligrosos.
Los efectos secundarios más comunes de la vacuna están
relacionados con dolor alrededor del sitio de la inyección; a
veces puede ocurrir una infección de la piel en esa área.
También se han reportado dolores de cabeza, fatiga y elevación
de la temperatura. Aparentemente, no existen efectos secundarios
graves, ya que se calcula que sólo una persona de cada 1,000 que
los reporta, no quiso volver a vacunarse. Pero hay que señalar
que, para conocer realmente todos los efectos secundarios de la
vacuna, tendremos que esperar algún tiempo, hasta que cientos de
miles de personas estén vacunadas, antes de estar seguros de que
la toxicidad es mínima y aceptable, como sucede con la mayoría
de las drogas farmacéuticas, que incluso luego de un buen tiempo
de aprobadas recién descubrimos efectos secundarios no señalados
en los estudios originales.
Los expertos recomiendan la vacuna para niñas de 11 a 12 años,
pero dicen que se puede empezar a vacunar desde los 9 años.
Asimismo, recomiendan que se apliquen 3 dosis de la vacuna.
Existe, sin embargo, cierta controversia, ya que la infección
por HPV se produce por contacto sexual. Estas medidas de
vacunación se consideran eficaces, pues se asume que todas las
niñas que se vacunan van a tener en el futuro múltiples
relaciones sexuales con más de una persona, y así están en
riesgo de contraer HPV y luego cáncer. Pero, si la persona
practica la abstinencia hasta el matrimonio, probablemente no
haya necesidad de vacunación para protegerla, ya que no está
expuesta a la infección por HPV. De aquí que algunos piensen que
las jóvenes, al sentirse más seguras, podrían tener una conducta
sexual promiscua, lo que podría agravar la incidencia de otras
enfermedades de transmisión sexual.
Otro punto de controversia consiste en que, como se calcula que
hasta el 70% de las adolescentes en los Estados Unidos ya han
tenido relaciones sexuales a los 18 años, la única forma de que
la vacuna sea eficaz sería comenzar a aplicarla antes de que las
jóvenes tuvieran relaciones sexuales; de aquí que se quiera
vacunar a niñas desde los 11 años o menos, cosa que molesta a
muchos padres de familia, que no creen que dicha edad sea
apropiada para discutir con sus hijas tales asuntos, o para
decidir sobre ellos. Además, el hecho de que la vacuna se haya
creado en la industria privada genera cierto malestar, ya que
las tres dosis cuestan alrededor de 360 dólares, y mucha gente
piensa que hay un interés comercial.
En marzo de 2007, la Conferencia Católica de California (CCC) se
pronunció respecto a la vacunación, aclarando que la Iglesia
Católica nunca se ha opuesto a ningún tipo de vacunación que
prevenga una enfermedad, y no se va a oponer a esta vacunación.
Sin embargo, la CCC enfatizó que la abstinencia es el valor que
debería promoverse más (hasta hoy, es la única manera de
proteger al 100% de la población contra los virus HPV, HIV o
cualquier enfermedad de transmisión sexual). La CCC también
recordó a los legisladores de California que probablemente sean
los padres de familia quienes podrían opinar y decidir acerca de
las ventajas y desventajas de la vacunación, y que lo mejor no
es necesariamente que el estado ordene la vacunación masiva y
obligatoria de todas las niñas.
Nuevas vacunas contra el HPV están en estudio, y probablemente
se aprueben pronto; por otra parte, legisladores de varios
estados han empezado a promover leyes para hacer que la
vacunación contra el HPV sea obligatoria, y gratuita para las
indigentes, por lo que creemos que la controversia respecto a
esta vacuna recién comienza.
Director de la Unidad de Quimioterapia y de las Clínicas de
Hematología/Oncología, y profesor asociado de Medicina Clínica
en la Universidad de Miami.
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