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V O Z    D E L    A R Z O B I S P O

¿Qué haría José?

Mis queridos amigos:

Arzobispo John C. Favalora

Los Evangelios nos dicen muy poco sobre San José. Sabemos que era un carpintero. Sabemos que “era un hombre justo”. También sabemos que estaba muy atento a la voluntad de Dios.

El Evangelio de Mateo nos presenta cuatro ejemplos en los que la palabra de Dios llegó a José “en un sueño”, y José hizo lo que se le indicó: cuando llevó a María a su hogar, en vez de “abandonarla en secreto” al enterarse de que estaba embarazada; cuando no se presentó a Herodes tras la visita de los Reyes Magos; cuando se llevó a María y al niño y los tres huyeron a Egipto, y cuando se estableció en Nazaret tras la muerte de Herodes.

Tras el regreso de la Sagrada Familia de su visita a Jerusalén, cuando Jesús tenía 12 años, José desaparece de las Escrituras, con excepción de la referencia a Jesús como “el hijo del carpintero”.

La Iglesia mantiene a San José como un modelo de santidad, basándose en su papel como el padre terrenal y adoptivo de Jesús, y en su reputación como hombre justo. Quizás en la actualidad exista una mayor necesidad de venerar a San José por sus cualidades paternales.

Vivimos en una época en la que la tasa de divorcios es desenfrenada, y es común encontrar padres ausentes e irresponsables, madres solteras, padrastros y madrastras. Para algunas personas, los padres son sólo donantes de esperma cuya presencia no es necesaria para criar a los niños.

Casi siempre exaltamos a las madres, pero los padres quedan en un distante segundo lugar en términos de importancia. (Sólo tomemos en consideración el nivel de mercadeo para anunciar los regalos y las tarjetas para el Día de las Madres, comparado con el del Día de los Padres.)

Sin embargo, los estudios continúan revelando la importancia que tienen los padres en las vidas de sus hijos. Sabemos que los niños no se recuperan de un divorcio con la facilidad que esperamos, y a veces nunca se recuperan del todo. También sabemos que la imagen que desarrollan los hijos sobre sus padres está muy relacionada con la imagen que tienen de Dios, sea la de un padre severo o ausente, o la de uno amoroso y que perdona.

Entonces, ¿por qué nos extraña que tantos niños se encuentren espiritualmente hambrientos?

El ejemplo de fidelidad a María que encontramos en San José, y su papel como proveedor y protector de la Sagrada Familia, debe ser inspiración para cualquier hombre que aspire a convertirse en un buen esposo y padre.

Lo que los Evangelios nos dicen sobre San José es todo lo que necesitamos saber: que era fiel a Dios y a su familia; que practicaba su fe; que buscaba el consejo de Dios y acataba lo que sabía era la voluntad de Dios. Él aceptaba las dificultades como parte del plan de Dios para su salvación.

Con motivo del reciente Día de los Padres, pedí la bendición de Dios para todos los hombres que se encuentran luchando por lograr lo mejor para sus familias y sus hijos, en medio de todas las tensiones y las presiones del mundo de hoy.

Que sus padres puedan ver a San José como inspiración. Que le recen diariamente para obtener sabiduría. Que en su ejemplo de vida encuentren guía y fortaleza. Y que Dios les bendiga y les ayude mientras realizan el rol más importante en las vidas de sus hijos y sus familias.

La siguiente oración puede servir como recordatorio de quiénes son ustedes, y de quién es su patrono, San José. Llévenla en sus carteras, colóquenla en un espejo o junto a su cama. Récenla con frecuencia.

 

Oración a San José
Glorioso San José, esposo de la inmaculada Virgen,
ayúdame a tener una mente pura, humilde y caritativa,
y una sumisión a la voluntad divina.
Sé mi guía, mi padre y el modelo a través de la vida,
para que merezca una muerte como la tuya, en brazos de Jesús y María.
San José, amigo del Sagrado Corazón, ora por nosotros.

 

¿Sabía usted que…?

  • Según la Enciclopedia Católica, la devoción a San José se remonta al el siglo cuarto en las Iglesias orientales, y al noveno en la Iglesia romana.

  • Los católicos veneran a San José como patrono y protector de la Iglesia, y patrono de los trabajadores y los inmigrantes.

  • El día de su fiesta, 19 de marzo, fue introducido en el calendario romano por el Papa Sixto IV en el siglo XV. En 1870, el papa Pío XI nombró a San José “patrono de la iglesia universal”.

  • En 1955, el Papa Pío XII incorporó la fiesta opcional de San José Obrero, el 1º de mayo, para que coincidiera con la celebración internacional del Día del Trabajo, que había estado asociada al comunismo.

  • Los italianos, particularmente los sicilianos, son muy devotos de San José, devoción que trajeron a los Estados Unidos.