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La planificación natural familiar:
Buena para el matrimonio
Mis queridos amigos:
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Arzobispo John C. Favalora |
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Cuando el Papa Pablo VI emitió Humanae Vitae en
1968, el grito de protesta fue prácticamente universal. ¿Qué
pensaba la Iglesia Católica? ¿Cómo podía el papa decirles a las
parejas católicas que no utilizaran la píldora anticonceptiva u
otros métodos artificiales para evitar el embarazo?
Muchos “se marcharon” –como hicieron algunos discípulos de Jesús
cuando Él les habló sobre la eucaristía, porque su enseñanza era
muy difícil.
Unos 30 años más tarde, la inspirada sabiduría de Humanae Vitae
es muy evidente: la mitad de los matrimonios, incluidos los
católicos, termina en divorcio; el sexo antes del matrimonio es
rampante; y la sociedad debate la moralidad de la clonación de
embriones humanos con fines terapéuticos.
Éste fue el mundo que el Papa Pablo VI preveía en su encíclica.
Desafortunadamente, hasta los líderes religiosos han fracasado
en hacer escuchar sus voces sobre este asunto.
Pero en la medida que el mundo ha empeorado durante las pasadas
tres décadas, más parejas católicas han descubierto la dicha de
la planificación natural familiar.
Éste no es el llamado método del “ritmo” que se popularizó en el
tiempo de Pablo VI. La planificación familiar natural es un
método científicamente comprobado para controlar la fertilidad,
un método natural que no tiene efectos secundarios peligrosos
para la salud de la mujer, y sí tiene efectos maravillosos para
la salud del matrimonio.
Como lo indicaron los obispos de los Estados Unidos el pasado
noviembre en su documento El amor matrimonial y el don de la
vida, la tasa de divorcios para las parejas que practican la
planificación familiar natural es menor del cinco por ciento.
Esta estadística es convincente
La razón de ello es que la planificación familiar natural no
puede tener lugar sin la cooperación activa tanto del marido
como de la esposa. Requiere que estén en comunicación constante
sobre su relación sexual, y esa comunicación sobre temas
sexuales se desborda hacia otras áreas de la vida conyugal.
Aunque algunas personas consideran que la Iglesia está
“atrasada” por su posición sobre el control de la natalidad y la
ordenación de mujeres, la planificación familiar natural coloca
a la Iglesia a la vanguardia de la igualdad entre los sexos. El
método obliga al hombre a dialogar con su esposa y a entender su
ciclo de fertilidad, además de asumir su responsabilidad en la
procreación.
La planificación familiar natural también exige que ambos
cónyuges aprecien el propósito principal de la actividad sexual.
Dicho propósito no sólo es el placer personal, sino también
traer hijos al mundo y compartir con Dios el acto milagroso de
la creación.
Las parejas que practican la planificación familiar natural
entienden que a veces hay que sacrificar algunas cosas buenas
para alcanzar un fin mayor. En este caso, el fin sería evitar el
tener otros hijos por el momento.
Esto, además, tiene un efecto secundario beneficioso: evita que
el acto sexual se convierta en rutina. Cuando las cosas se
convierten en rutina, pierden el significado. Eso lo he dicho en
varias ocasiones con relación a la eucaristía, o el rezar sin
sentido en vez de entrar en una conversación con Dios. Hasta
cuando comemos, hay personas que terminan sus comidas con tanta
rapidez que el sentarse a la mesa se convierte en un acto de
supervivencia sin implicaciones sociales.
Lo mismo sucede con la sexualidad. Si no es una expresión de
amor, se trata sólo de dos personas satisfaciendo sus impulsos
naturales. Ésa no es la experiencia de quienes practican la
planificación familiar natural. Su expresión sexual es una
expresión de amor. El sexo es aplazado brevemente con un
propósito superior y, como resultado, se disfruta más.
Exhorto a todas las parejas a leer el documento de los obispos
El amor matrimonial y el don de la vida, y a aprender más sobre
la planificación familiar natural. Será bueno para su
conciencia, su matrimonio y hasta para su vida sexual.
Para
su información
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Del 22 al 28 de julio se celebrará la Semana de la
Planificación Familiar Natural. Para obtener
información general sobre la planificación familiar
natural, visite www.usccb.org/prolife/issues/nfp/information.shtml.
Para leer El amor matrimonial y el don de la vida,
visite www.usccb.org/laity/marriage/MarriedLove.pdf.
Para más información sobre las clases de planificación
familiar natural en la Arquidiócesis, visite www.southfloridanfp.org.
• Una Conferencia Juvenil Católica Nacional
reunirá a adolescentes de los 50 estados en Columbus,
Ohio, del 8 al 10 de noviembre de 2007. La Oficina de la
Pastoral Juvenil de la Arquidiócesis de Miami ha
preparado un paquete que incluye los precios de
inscripción de la conferencia y tres noches de
alojamiento en un hotel cercano al evento, a un costo
total de $345 por persona, sin incluir los gastos del
pasaje. Para más información, llame al 305-762-1102 (en
Miami), o al 954-525-5157, ext. 1102 (en Broward). |
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