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Consejos de amigo

Eso que describes no es falta de fe.

 P, Alberto Cutié

Querido Padre Alberto:

Hace unos meses tuve un terrible accidente en auto con mi mamá; ella falleció a causa de las heridas y yo estuve gravísima también, muy lesionada.

Pasé varias semanas en el hospital, y no tuve ninguna depresión ni remordimientos; al contrario, me la pasaba en oración y sentía a Dios muy cerca de mí.

Ahora, después de siete meses, me han pasado muchas cosas, todas relacionadas con el accidente. Estoy en proceso de recuperación, pero siento una pérdida total de fe.

Lloro todo el tiempo, no deseo hablar con nadie, ni siquiera me atrae asistir a la iglesia. Hasta los cánticos que tanto me gustaban, me dan tristeza.

Siento que Dios se ha olvidado de mí y de mis hermanas. Le agradezco la vida, pues podía haber muerto, como mi madre. Pero son tantas las penas, las necesidades económicas, falta de una casa adecuada donde vivir y un cansancio eterno. El dolor de no tener a mi madre, me hace sentir que mi fe se secó, me siento en una crisis espiritual terrible.

–Noris,
la que siente que su fe se secó

 

Estimada Noris:

Sé que has atravesado por muchas dificultades en tu vida reciente, pero recuerda que éste no es el paraíso –es el valle de lágrimas.

A veces pensamos que nuestros dolores y dificultades son los más grandes del mundo. Cuando lo analizamos bien, y miramos un poco alrededor, nos damos cuenta de que el sufrimiento y el dolor de muchos otros es mayor que el nuestro.

La fe no es un sentimiento. No podemos estar bien con Dios hoy y mal con Dios mañana. La relación con Dios debe ser constante y basada no en nuestro estado anímico o emocional, sino en el hecho de que Dios es amor y Su amor nunca falla.

Creo que tu situación de crisis y dolor te ha hecho caer en una depresión mucho más seria de lo que tú te imaginas. Lo que describes no es falta de fe –es depresión. Muchas personas, incluso personas jóvenes, están deprimidas y no lo saben. Confundimos la depresión con una tristeza pasajera y la depresión es mucho más que sentirse triste.

Yo te recomiendo, que al igual que hablas con tu médico sobre tu recuperación física del trauma tan grande causado por tu accidente, hables con él también de la depresión que estás atravesando. Muchas veces no tratamos estos temas con los médicos por miedo a que piensen mal de uno, o que nos manden medicamentos que son realmente necesarios para muchas personas, pero no queremos tomarlos por una serie de ideas preconcebidas.

No debes confundir un problema emocional con falta de fe.

Un abrazo,

–Padre Alberto

El Padre Alberto responde a sus problemas e inquietudes con consejos propios de un buen amigo. Envíe sus cartas a: Consejos de Amigo, Rev. Padre Alberto Cutié, Radio Paz 830 am, PO BOX 421500, Miami, Fl 33142. También puede escribirle a consejosdeamigo@padrealberto.net.
Visite su página en Internet: www.padrealberto.com

El libro del P. Cutié, Real Life, Real Love (“Ama de Verdad, Vive de Verdad”): Seven Paths to a strong and Lasting Relationship (Berkley, enero de 2006) está ahora a la disposición del público en edición rústica (paperback). La librería Barnes and Noble de Kendall (12405 SW 88 St., Miami) auspició una firma de ejemplares en español e inglés, con la presencia del P. Cutié, el 19 de abril a las 7 p.m.