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Un nuevo comienzo

 El techo de Our Lady of the Holy Rosary tuvo que ser demolido sólo 12 años después de su construcción

 

Daniel Soñé y Ana Rodríguez-Soto
The Florida Catholic

 La imagen del Sagrado Corazón de Jesús que se encontraba en el patio de la iglesia, fue trasladada para que no sufriera daños durante la demolición.
Fotos: Ana Rodríguez-Soto/TFC

No pasó mucho tiempo para que la iglesia de Our Lady of the Holy Rosary terminara en ruinas.

El 13 de junio, una excavadora acabó el trabajo en menos de dos días –comenzando con su característico techo inclinado, que se convirtió en una fuente interminable de apuros para sus feligreses.

Los fieles soportaron una serie de reparaciones en el año 2000, pero las filtraciones continuaron, así como los problemas con la madera podrida y las paredes enmohecidas. En 2005, después que la Arquidiócesis presentó sus inquietudes al Condado Miami-Dade, éste declaró que la iglesia y el salón de actividades no eran seguros. El condado determinó que ninguno de los edificios era habitable, lo que provocó que los feligreses tuvieran que celebrar la misa bajo una carpa durante ocho meses.

 Esta foto muestra el campanario de la iglesia de Holy Rosary, que no fue demolido. A la derecha se encuentra el salón de actividades, que ahora se utiliza como iglesia. El característico techo de la estructura, aunque hermoso, era propenso a las filtraciones.

Durante ese tiempo, el salón de actividades fue reparado “para que tuviéramos un lugar para rendir culto”, dijo el P. Luis Pérez, que ha servido a la parroquia desde el año 2000 y se convirtió en su párroco en 2003.

En tono de broma se refiere al actual lugar para el culto como “la iglesia del banquete”.

“Tenía los mismos problemas de la iglesia principal, pero pudimos salvarlo”, explicó el P. Pérez. “Sin embargo, ahora que lo utilizamos para la misa, no podemos usarlo para otras actividades”.

“Podíamos alterar el salón de actividades al instalar columnas en su interior”, explicó Bob Brown, director de los planteles arquidiocesanos. “Pero eso no se puede hacer en la iglesia porque obstruiría la visibilidad, y el espacio de la iglesia no podría utilizarse”.

De hecho, el salón de actividades y el campanario fueron lo único que permaneció de la estructura de 1995, un diseño ambicioso que incluía una capilla y la oficina parroquial, construidas como una “villa” alrededor de la iglesia y los espacios abiertos.

 Primero la Arquidiócesis, y luego el Condado Miami-Dade, declararon que la iglesia de Holy Rosary no era habitable por sus constantes filtraciones.
Ana Rodríguez-Soto

También permanecieron la escuela parroquial y el salón parroquial original, construidos en la década de 1960. El salón parroquial había servido como iglesia temporal durante tres décadas, hasta que los feligreses recaudaron suficiente dinero para construir lo que confiaban que sería su iglesia permanente.

Brown describió la saga de los pasados 12 años como “algo sin precedentes. Estas iglesias se construyen para que duren 100 años o más”, expresó.

Para recuperar los gastos de la reparación y la reconstrucción, la Arquidiócesis ha presentado una demanda contra el arquitecto que diseñó el edificio, el contratista que trabajó en el mismo, los techadores que fabricaron e instalaron el techo, y las compañías de seguros. Estos gastos incluyen $3.5 millones para la construcción de una nueva iglesia y $2.5 millones para reparar el salón de actividades, además del costo de la demolición.

 El P. Luis Pérez, párroco de Our Lady of the Holy Rosary, se dirige a los medios de comunicación frente a la iglesia demolida. Daniel Soñé

Mientras tanto, los feligreses de Holy Rosary ven todo con optimismo.

 “Me molesta que la primera edificación no funcionara, pero me alegra que tendremos otro lugar para orar”, dijo Frank Spinato, un feligrés que ha estado a cargo del mantenimiento durante los pasados 15 años.

“Hemos pasado mucho, pero debemos verlo todo positivamente. Es un nuevo inicio”, dijo Bernadette Kraich, quien ha pertenecido a la parroquia por 14 años y ha sido la directora de la escuela durante los pasados seis. “Encontraremos nuevas raíces y un nuevo hogar en nuestro nuevo santuario”.

 

¿No fue consagrada?

Our Lady of the Holy Rosary fue consagrada para servir como iglesia de la parroquia en perpetuidad. ¿Qué sucede cuando una edificación consagrada debe ser demolida? ¿Existe un proceso para revertir la consagración?

De acuerdo con Mons. Michael Souckar, canciller arquidiocesano y abogado en derecho canónico, “el derecho canónico (c. 1222) permite al obispo diocesano declarar que una iglesia no puede ser utilizada. En el caso de Our Lady of the Holy Rosary, la decisión se tomó porque el edificio fue declarado estructuralmente peligroso. El altar no pierde su carácter sagrado, y sólo puede ser utilizado con ese propósito, incluso en otro lugar”.
 

Una iglesia reciclada

 El edificio habrá sido demolido, pero en Our Lady of the Holy Rosary, todo lo demás fue reciclado.

La mayor parte de los artículos –desde las losetas hasta los inodoros– fueron destinados a la parroquia de San José Obrero, en Choluteca, Honduras, donde el P. Alejandro López dirige unos proyectos de entrenamiento vocacional y empleo.

El P. López viaja hasta Miami dos veces al año para recaudar donativos y artículos que la gente no utiliza, desde ropa hasta computadoras. Algunos hombres de su parroquia vinieron a Holy Rosary unas semanas antes de la demolición para remover los muebles de la iglesia.

He aquí un listado de algunos artículos que fueron reciclados para ser utilizados en otros lugares:

·      Banquillos, losas de travertino, inodoros, lavamanos, puertas, ventanas y una imagen de Cristo en madera: todos fueron enviados a varias iglesias en Honduras.

·      Madera: utilizada para el techo de la clínica y la cafetería en San José Obrero.

·      Estaciones del Vía Crucis: regaladas a la Universidad Barry para su capilla Cor Jesu, en Miami Shores.

·      El altar principal, la silla del celebrante y el ambón: almacenados hasta que se construya una nueva capilla en Holy Rosary.

·      Imágenes de Jesús y María para el exterior: colocadas en el jardín del salón de actividades de Holy Rosary, que ahora se utiliza como iglesia.

·      El tabernáculo y las imágenes: almacenados para ser utilizados en la futura iglesia o en la iglesia actual.