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La comunidad y sus voces
Jorge Díaz
Especial para La Voz Católica
María de la Caridad: Evangelio y cultura
El teatro Arlequín (2833 NW, 7 St.), fue escenario de La
Virgen para Cuba, una obra en la que cultura y
evangelización trascendieron el marco meramente eclesial. “Los
objetivos que me propuse cuando escribí la obra y planifiqué su
puesta en escena”, dijo el P. Santiago Matheu, su autor y
director, “fueron presentar la devoción a la Virgen María, en la
advocación de la Caridad del Cobre, así como insertar en la
cultura un mensaje evangelizador”.
La Virgen para Cuba,
estrenada a teatro lleno los días 1º y 2 de septiembre, recrea
momentos de la historia cubana marcados por la presencia
solícita de la Virgen María, desde su primera aparición
(aproximadamente en 1612), hasta el sufrimiento del pueblo
cubano después de 1959. Tampoco olvida el P. Matheu la
liberación de los esclavos y la devoción de los mambises a la
Madre del Señor, además de la petición de los veteranos de la
Guerra de Independencia al Papa Benedicto XV, en 1916, para
reconocer a la Virgen de la Caridad del Cobre como patrona del
pueblo cubano.
La obra, puesta en escena por el Grupo de Reflexión y Arte
Pastoral, contó con cinco declamadores y un conductor, y la
trama fue apoyada por la música, la danza y una proyección de
diapositivas. El violinista David Fernández, de sólo 13 años de
edad, interpretó partituras de Bach y del compositor cubano
Guido López Gavilán, mientras que Rey Ruiz y su guitarra tocaron
la pieza afrocubana Drume negrita y La Bayamesa,
de Céspedes y Fornaris. Por su parte, las diapositivas fueron
tomadas por Tammy Álvarez, y la colombiana Rosario Durán cantó
el tema Patroncita de Cuba. Los declamadores fueron
Teresita Gómez, Marité Alfonso, Amado Gil, Danny Sánchez y Katia
Valiño.
Renovación Carismática: Oración de sanación, formación y muchas
actividades
El 31 de agosto, la Renovación Carismática Católica Hispana
realizó una noche de alabanza y sanación que comenzó, como es
costumbre, con un canto de acogida, mientras se congregaban las
más de 300 personas asistentes a la parroquia Saint Maurice
(2851 Stirling Road, Broward). En la oración, a la manera
carismática –con las manos levantas y en alta voz–, se alabó al
Espíritu Santo.
El evento contó con una conferencia a cargo de César Romero,
sobre la necesidad del cristiano de entregarse a Dios de manera
integral, ya sea en el servicio a los más necesitados, en los
diferentes ministerios de la Iglesia o en la experiencia de una
activa y auténtica vida sacramental.
Posteriormente, Lidia Virgil, con el Santísimo Sacramento
expuesto, dirigió una oración de sanación, en la cual, según
testimonios, ocurrieron varias sanaciones espirituales y
físicas, como la superación del rencor de un asistente hacia un
familiar y el alivio de los dolores en las articulaciones de
otro participante.
Los miembros de la Renovación Carismática Católica esperan
celebrar su V Conferencia en Broward, con la presencia de los
sacerdotes Rodrigo Arázola y Alberto Cutié, junto a Justo
Esteiza, un laico español.
En noviembre se llevarán a cabo retiros de adviento en las
parroquias Nuestra Señora de Lourdes y Saint Clemens, en los que
participará el P. Teófilo Rodríguez, sacerdote panameño con el
don de la predicación.
Según Eduardo González, responsable diocesano de los grupos de
oración de dicha corriente de espiritualidad, ellos hacen
hincapié en la formación, pues “todos los lunes, los miembros de
la Renovación Carismática reciben catequesis para profundizar,
entre otros temas, en la importancia del servicio a la Iglesia y
a los pobres”.
Cantos junto al Santísimo
La Parroquia Saint Francis of Sales (621 Alton Road, Miami Beach)
ofreció el 24 de agosto una noche de Exposición del Santísimo y
alabanza, que fue iniciada por el músico Iván Díaz, director
artístico de la emisora Radio Paz Musical.
La cantante colombiana Nana
Angarita interpretó cantos de alabanza y de meditación. El P.
Alberto Cutié, párroco de Saint Francis of Sales y director
general de Radio Paz, 830 AM, expuso el Santísimo Sacramento,
mientras la Hermana Glenda, compositora y cantante, entonó temas
de meditación, en medio de los cuales le hablaba al Señor
expuesto, presente en la eucaristía, e incitaba al conmovido
auditorio a entrar en una mayor comunión con Él.
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